Opinión:La improductiva alianza con BushLa euforia por la visita de George W. es injustificada. Por: Gustavo Berganza
Ingenuamente, el canciller, Gert Rosenthal, pensó que se podía haber ganado la carrera para un sillón en el Consejo de Seguridad de la ONU. El extenso currículum de Rosenthal en organismos internacionales y su habilidad para la diplomacia de pasillos no le proveyeron la visión para darse cuenta que la candidatura guatemalteca sería utilizada por Estados Unidos para intentar desinflar el ego del coronel Hugo Chávez.
Para infortunio de Guatemala, nuestra diplomacia no supo sacarle provecho al manoseo que los gringos hacían de la postulación para obtener concesiones cuando todavía era factible lograrlas, es decir, antes de las elecciones legislativas de noviembre del año pasado. El período que antecedió a la apertura de la asamblea general de la ONU era propicio para arrancarle a Estados Unidos una dispensa y evitar que “la migra” se cebara, como lo ha estado haciendo, en contra de nuestros compatriotas. Ahora viene el señor Bush a descubrir su patio trasero y a darse cuenta que, aparte de libre comercio, terrorismo y narcotráfico –los temas que obsesionan a los gringos– América Latina tiene problemas de pobreza, limitaciones de acceso a la educación, desarrollo desigual y precariedad de la salud pública. Este descubrimiento se produce en un momento en el que el coronel Hugo Chávez utiliza los petrodólares venezolanos para apoyar mancomunidades de municipalidades, extender las misiones médicas cubanas y además, financiar operaciones quirúrgicas que le han devuelto la vista a decenas de miles de latinoamericanos y entre ellos, a centenares de guatemaltecos. Bush quiere contrarrestar la creciente simpatía hacia Venezuela y la influencia que empieza a tener Chávez a nivel de municipalidades y entre la ciudadanía común y corriente. Lo malo es que Bush viene cuando ya no es sino un cohete quemado. Aunque hoy diga que viene a discutir el tema migratorio, sus posibilidades de impulsar una amnistía para ilegales son mínimas. Y aunque ofrezca ayuda para abatir la pobreza y presuma de haber duplicado el presupuesto dedicado a apoyar a América Latina, todo el mundo sabe que la parte del león se la lleva Colombia, porque lo que les interesa es combatir ahí a la guerrilla y a los narcotraficantes. En una situación de déficit presupuestario, es improbable que el Congreso estadounidense otorgue más dólares para apoyar iniciativas de desarrollo en Guatemala. Además, en términos del CAFTA, ya se ha dicho que el mayor beneficiado es EE.UU., porque nuestras exportaciones hacia ese país solamente han crecido un 5 por ciento. Contrario sensu, las remesas, con todo y persecución de “la migra”, aumentaron el año pasado un 20.6 por ciento con respecto a 2005. O sea, para Guatemala los beneficios de integrar el selecto grupo de países amigos de EE.UU. en la era Bush-Chávez no nos ha producido grandes beneficios como para justificar la euforia y las expectativas que el Gobierno, empresarios y grandes medios manifiestan respecto a la visita del mandatario. Agregar comentario: |
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