“Yo le pediría a Bush que deje trabajar a mi yerno en su país”
Santa Cruz Balanyá, Chimaltenango, se prepara para recibir al Presidente de EE.UU., quien visitará uno de los proyectos a cargo del Ejército de su país.
Agustina de González, es una humilde agricultora de 69 años que vive en Santa Cruz Balanyá, Chimaltenango, el lugar escogido por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para realizar una corta visita a uno de los varios proyectos que soldados de ese país realizan en suelo guatemalteco.
La sencilla vivienda de bloc en donde vive junto a su esposo tendrá el lunes próximo en su puerta a dos personas de seguridad para evitar cualquier incidente durante el recorrido a pie que realizará Bush.
Agustina, al igual que el resto de vecinos, ha aceptado de buena manera la presencia de los elementos de seguridad en el lugar. “Nos vinieron a pedir permiso y por mí no hay ningún problema”, dice Agustina.
Bush caminará mañana desde la Escuela Carlos Emilio Leonardo, en donde militares del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos realizan una jornada médica, hasta el parque central de la población, en donde los pobladores montarán una pequeña feria para exponer sus productos. Las calles por donde pasará fueron pintadas y barridas.
El yerno de Agustina es parte de la estadística de 200 migrantes de ese lugar que maneja el alcalde de Santa Cruz Balanyá, muchos de los cuales se fueron cuando las exportaciones de la comunidad se vinieron abajo.
Se fue hace año y medio y manda dinero para su esposa y sus tres hijos. “Es poquito”, dice Agustina, pero ayuda mucho a la familia; su yerno trabaja en algún lugar de Nueva York como albañil.
Al consultar a la sexagenaria sobre que le diría al Presidente estadounidense si tuviera la oportunidad de cruzar unas palabras, Agustina responde entre risas: “Yo le pediría que me haga favor de dejar trabajar a mi yerno en su país, porque el dinero que manda le sirve a mi hija y aquí las cosechas ya no dan para vivir”.
La alfombra del Dios del Maíz
>Evarista Coroy, quién vive unas casas adelante de la de Agustina, dice que ha pensado en regalarle una gallina al presidente Bush, “pero creo que no me van a dejar, si nos hubieran avisado antes le hubiera hecho un tejido de recuerdo, pero ahora ya no me da tiempo”, dice Coroy.
>El alcalde Raymundo Juárez tiene lista ya una alfombra de lana tejida a mano por mujeres de la comunidad.
>La alfombra, que puede tomarles hasta cinco días por cada metro, tiene la imagen del Dios del Maíz. “Ahora que se está hablando de etanol, que mejor que el maíz para producirlo”, expresa Juárez.
>En la comunidad también hay uno que otro indiferente ante la llegada del Presidente. El patriarca de una familia que sembraba papas, camino a Santa Cruz Balanyá, no duda en responder que si no trabaja no hay comida. “Ni bueno ni malo, nosotros tenemos que seguir trabajando el lunes que venga el señor, vamos a estar sembrando igual”, dice mientras ara la tierra.
0 comentarios: