Las siguientes líneas surgen de entrevistas a media docena de expertos nacionales y consultas a cuatro informes. El medio ambiente no parece una prioridad en la agenda de Estados Unidos, pero pronto cobrará la factura.
Al Gore, su antiguo contendiente, cita en su laureado documental que “la era de la indecisión, de la tardanza, de la burla, está llegando a su fin”. Estamos entrando, dice, al “Período de las Consecuencias”: El cambio climático está aquí para quedarse.
Todos sabemos que, sobre ello, Estados Unidos tiene mucho que decir. Tanto por los niveles de contaminación de su industria –que arroja la cuarta parte del carbono que producen todos los demás países juntos–, como por su negativa a adherirse al Protocolo de Kyoto.
Y aunque Guatemala no es el paladín de la defensa ambiental, por su tamaño tan pequeño, apenas si influye en el cambio climático. Por el contrario, las voces ambientalistas estadounidenses son muchas, quizás más que las nuestras. Lo primero que le pedimos es que las escuche.
Aunque usted lo ha negado, sobran los informes de peso en donde los pronósticos sobre el cambio climático son nefastos para mi país. El Informe de Desarrollo Humano de Naciones Unidas 2006 dice que el calentamiento global significará “mayor vulnerabilidad al hambre y la pobreza, acentuación de las desigualdades sociales y mayor degradación del ambiente”.
Dándole el beneficio de la duda, comprendo que un fenómeno tan amplio como el calentamiento global –que mide las concentraciones de carbono en la atmósfera del planeta durante los últimos 650 mil años– no resulta fácil de explicar bajo la óptica local.
Si usted nos preguntara ¿cómo ha afectado el cambio climático a Guatemala?, le responderíamos: no todos los expertos están seguros. Técnicos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) hablan de que debido a que este fenómeno se aborda con “modelos que miden 20, 30 ó 100 años”, la tendencia que ha habido a mayor precipitación de lluvias de los últimos años, lo cual “no significa que sea por el cambio climático”.
Pero no se emocione, la National Geographic explica que hace tiempo sus investigadores predijeron que los impactos más visibles de un mundo más cálido “ocurrirían primero en latitudes altas: temperaturas del aire y el mar ascendentes, el derretimiento prematuro de la nieve y los glaciares, más erosión y aumento de las tormentas”.
Un experto de nuestro Ministerio de Agricultura, Claudio Cabrera, lo confirma: Mitch y Stan son ejemplos de cómo los huracanes se vuelven más frecuentes e intensos por el cambio climático”.
Nuestra biodiversidad (ese invaluable banco genético que ustedes añoran que les compartamos) está en peligro. Carlos Salvatierra, de Colectivo Madreselva, comenta cómo, luego de períodos muy secos, los incendios forestales se propagan más rápido. El año 1998 figura como uno de los diez más calientes de la Historia –los otros nueve están también en la pasada década–, y fue el año en que, a causa de El Niño, se perdieron 679 mil hectáreas de bosque, la mayor parte en Petén.
Aunque El Niño se conoce desde hace 11 mil años, antes “aparecía cada 7” y últimamente “cada 3 años”, dice José Miguel Duro, del Ministerio de Agricultura.
Entre las proyecciones adversas del cambio climático que da el World Watch Institute de su país en 2005, está la “disminución de las reservas de agua” en lugares de por sí críticos. Ya no se preocupe tanto por Irak. “El acceso al agua potable y la escasez de alimentos” son “realmente” las razones de la “inseguridad” del planeta, dicen.
Como ejemplo, los chortíes –una de nuestras first nations– siguen rogando a Dios por agua. En julio de 1992 padecieron una epidemia de cólera que los diezmó. La hambruna que sufrieron en 2001 puede repetirse en cualquier momento.
Además de las sequías y las enfermedades que acarrea, de la disminución de granos básicos y la reducción de los caudales de los ríos, según Carlos Mansilla, de la Unidad de Cambio Climático de nuestro Ministerio de Ambiente, el calentamiento global afectará nuestros bosques. “Los bosques templados, pinos, pinabetes, desaparecerían”, nos dijo. Panorama patético, ¿no lo cree?
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1 comentarios:
El MAYA 100%: (2007-03-11 13:56:30 horas)
si, el cambio climatico esta mucho mas alla de cualquier guerra creada por el pais del Norte ( GUERRA NUCLEAR O SIMILAR) debemos de cuidar el agua para que nuestras generaciones futuras puedan sobrevivir
1 comentarios: