Los sentimientos de seis esposas, dos abuelas y una tía beneficiadas con las remesas inspiran esta carta. Su situación económica, por un lado, mejoró a partir de las remesas que envía su familiar indocumentado en Estados Unidos: construyeron su casa bonita, sus hijos pueden estudiar y no les falta el sustento. El precio es alto: su esposo, su hijo y su hermano están lejos. Si pudieran, le pedirían a George W. Bush no más deportaciones, al menos la de su pariente.
Permítame presentarme: soy la esposa de un trabajador indocumentado en su país. Gracias a él soy una de las 487 mil 819 mujeres beneficiadas con una remesa, la cual nos permite una vida digna en Guatemala.
Créame, no siempre estuvimos así de bien: antes, cuando mi esposo –un maestro, un perito contador, alguien con la secundaria o la primaria incompleta– estaba aquí, no encontraba empleo o, si encontraba, su sueldo apenas alcanzaba para comer. Quiero contarle más de nuestro antes y después de las remesas, cómo me gustaría invitarlo a mi casa, ahora que ya tengo casa; muy bonita, con techo de loza y piso cerámico que yo misma elegí. Los vidrios verde polarizado en los ventanales son idea de mi esposo, como en los edificios modernos de porai sugirió él. Hasta nos mandó una foto para no fallar al comprarlos.
Mis hijos están contentos porque tienen su espacio, cada uno en su habitación... y cómo no van a estarlo si antes dormíamos en un mismo cuarto hacinados en casa de mi suegra. Yo, en cambio, no disfruto tanto mi habitación nueva sin mi compañero. ¡Cómo duele su ausencia! Lo extraño tanto, imagínese, seis años separados, de hablarnos por teléfono dos veces por semana.
Aprendí a tomar decisiones, a ser madre y padre de mis hijos. En nuestros planes no estaba migrar, sabemos del drama que ocasionan estas separaciones. En mi pueblo todos conocemos a alguien que trabaja indocumentado en Estados Unidos... un amigo, un vecino o un pariente. Mi suegra cuida a los cuatro hijos de mi cuñada, el más pequeño tenía dos años cuando se fue en 1997. Ya no la recuerda. Pobre mujer, lloró tanto cuando el niño le dijo que ella no era su mamá sino su tía, que su verdadera madre es su Tita, mi suegra. Se lo dijo al descubrir su rostro en la pantalla de una computadora en una videoconferencia, al llamarlo mijo.
Los cuatro están en una edad difícil, es una tarea ardua para mi suegra, una mujer de 55 años. Asisten al colegio y eso reconforta a mi cuñada, no habría podido enviarlos si todavía ganara Q800 quincenales en la maquila. ¡Qué ironía, señor Bush! Entre su trabajo de mesera por las noches y una maquila en las mañanas, allá gana lo mismo a la quincena, pero en dólares que aquí rinden más. Su esposo también es indocumentado, sus manos levantan cosechas de tomate, aguacate o naranja. Todas las mañanas se para en una esquina a ver si una panel se lo lleva a los campos a trabajar, aunque a veces no le pagan. Ya una vez se regresó a Guatemala, pero a sus años y sin mucho estudio, lo que ganaba no alcanzaba.
Historias como esas nos detenían, pero nuestra situación económica nos orilló a buscar un coyote. ¡Ay, Mr. Bush!, es todo un negocio pasar gente al otro lado: un coyote nos cobraba US$4 mil y otro US$6 mil, este último con la garantía de que si no se podía a la primera, nos cubría otros dos intentos. Usted se preguntará, ¿por qué no lo invertimos en un negocio? Es incierto si nos hubiera dado resultado, además, ¿quién nos habría prestado tal cantidad, en cambio si se iba mi marido podía cancelar desde allá la deuda, como hizo en tres años. ¡Qué sufrimiento cuando se fue!, un mes sin saber de él. Las noticias por televisión daban cuentas de un grupo de indocumentados muertos en su intento. ¿Sería mi esposo?, gracias a Dios no, su llamada me devolvió el alma al cuerpo a pesar de las noches y días de caminar y caminar, de esconderse en un camión de verduras donde sus piernas se entumecieron. Lo logró.
Encontró trabajo de janitor, conserje, en un building, edificio, el de la foto que nos envió con los vidrios verdes; en Guatemala conducía un camión, y ahora quiere comprar uno para trabajarlo cuando regrese. De hecho, una parte de los US$600 que me envía cada mes, lo ahorro para que así sea.
Terminamos la casa y ya casi salimos de las deudas, pero me aflijo, señor Bush, cuando leo que cada semana vienen de cuatro a siete aviones con decenas de deportados. Mire la redada de esta semana en Massachusetts: 500 ilegales detenidos en una maquila, 300 eran guatemaltecos. Mi esposo dice que donde se encuentra “la migra” no molesta, pero siempre se anda con cuidado. Donde están mi cuñada y su esposo sí, ya ni salen, al regresar del trabajo se encierran en el apartamento donde viven otros cinco guatemaltecos, indocumentados.
Señor Bush, ¡por favor!, permítale a mi esposo estar un par de años más, si usted lo deporta, ¿de qué vamos a vivir? Si le otorgara el permiso de trabajo ni pensaríamos en irnos porque él vendría a vernos. Con mis hijos intentamos cruzar la frontera una vez, en México nos regresaron. Les hace falta su padre.
Si usted lo deporta, señor Bush, tenga por seguro que mi esposo volverá a caminar días y noches por el desierto, a esconderse en camiones de verdura, a evadir patrullas de minute man. Mientras aquí no se pueda vivir lo intentará no importa cuántos muros construya usted y su decreto.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
5 comentarios:
samira salim: (2008-06-11 23:32:49 horas)
sr, bush le suplico que lea este parrafo donde umilde mente le pido que interseda por mi esposo yo vivo en guadalajara y pues la familia de mi esposo tienen todos papeles pero ami esposo nunca le ayudo su familia el se fue aya aber asu familia se paso de mojado resulta que ase mas de 3 meses lo agarraron y pues mi hijo lo extraña mucho a mi mexico me autoriso su permiso de entrada a qui a guadalajara ya que el es de jordania todos somos catolicos y yo soy mexicana de padres arabes y pues yo pude sacarle un permiso de internacion le suplico que me ayude el esta en houston tx el se yama feras george salim salman o bediwi por fabor si usted pudiera ayudarme nada mas a que lo yebe a consul mexicano para que le den su permiso de internacion pero aya adentro solo ole dan largas ayudame por fabor se lo suplico solo quiero berlo libre aqui yo mi hijo lo nesesita por fabor sr . bush o quien sea el presidente obama o nose pero ayudenmeeeeeeeeee grasias
Rebeca González: (2007-03-11 23:45:56 horas)
Estoy de acuerdo con el comentario de Evelyn Rosales, conozco de primera mano casos de gente que ha roto sus lazos familiares, que ha abandonado a sus hijos, para irse a los Estados Unidos a conseguir dólares. Aquí tenían trabajo y estudiaban en la universidad, solo les faltó invertir mayor esfuerzo y tener paciencia y por supuesto luchar muy duro para poder alcanzar un mejor nivel social y económico.
Pero el deseo de las cosas materiales en abundancia les hizo dejar los hijos en manos de la abuela y marcharse para siempre, claro, ahora tienen una gran casa, carro, dinero, ropa, todo lo que ambicionaban, pero perdieron su familia ¿será que vale la pena el elevado costo que pagaron solo por tener cosas materiales? Finalmente todo lo material se termina, se deteriora, o se queda en este mundo cuando nos morimos pero lamentablemente a la mayor parte de las personas actualmente eso es lo único que les interesa.
Evelyn Rosales: (2007-03-11 17:06:45 horas)
Pero tambien, todos piden un lado humano de la historia, pero de verdad vale mas una casa grande, un cuarto para cada nino y una cama grande y bonita pero vacia a cambio de estar en esa soledad y angustia permanente???
No sera que nos estamos volviendo realmente muy materialistas y nos entancan las cosas caras y bonitas aunque esto nos lleve a una roptura familiar??? No pretendo ofender a nadie y de verdad conozco la realidad de mi pais, y se que es triste, pero tambien se que una familia unida e integrada con un padre al lado que sepa consolar y dar apoyo a sus muchachitos vale mucho mas que una remesa y un monton de dolares que como dicen "rinden mas". No nos equivoquemos senores, la desintegracion familiar tambien tiene su precio y es un precio muy caro, y si no veamos el monton de marareros y jovenes delicuentes que hay en nuestro pais, y precisamente por eso por la desintengracion familiar.
Jose Garcia S.: (2007-03-11 11:15:53 horas)
Basta. Las personas que buscan salir de Guatemala a los EEUU, mejor cambia al pais. O es que crea que los EEUU tiene culpa de que lo que pasa aqui? No somos nosotros. Y entre la familia de cada uno..pues no debemos tener tanos ninos si no podemos cuidarlas..trabaja y si es necesario cambia el pais y el gobierno por cualquier forma si fuera necesario para que laspersonas que tienen control aqui cambia o que se vayan ellos.
Humberto Barrios: (2007-03-11 08:51:49 horas)
Si tan solo el Sr. Bush se pusiera en los zapatos de esta persona que ha descrito con detalle su dramatica historia, que es la de miles y miles de mujeres guatemaltecas, estariamos hablando de un presidente gringo humano y solidario. Pero no podemos ser ingenuos, bien sabemos que cartas como estas le han llegado en grandes cantidades al Sr. Bush.
Así que lo mas viable será exigir a nuestras autoridades para que se apeguen a la justicia, y además demostrar con actos concretos nuestro total rechazo a su sistema de gobierno que no hace mas que favorer los intereses de los que tienen el poder económico.
Dentro de poco tendremos elecciones y es ahi donde tenemos que ser inteligentes para suber al poder a uno que muestre un perfil un poco mas humano y sincero.
5 comentarios: