En el punto más destacado de su visita de 23 horas a Guatemala, el presidente George W. Bush anunció la creación de un plan regional para combatir el narcotráfico y las pandillas juveniles.
elEditorial
En el punto más destacado de su visita de 23 horas a Guatemala, el presidente George W. Bush anunció la creación de un plan regional para combatir el narcotráfico y las pandillas juveniles. Según el gobernante, el plan integraría esfuerzos de los países centroamericanos, México y Estados Unidos para vencer dos de los más graves flagelos que afectan a la zona. Pero a nadie le cabe la menor duda que el principal interesado en que mejoren los niveles de incautación de drogas es justamente el país del Presidente visitante. Los latinoamericanos hemos puesto mucho esfuerzo, mucha sangre y mucho dolor en juego para impedir que los narcotraficantes abastezcan ese gran mercado para la cocaína, la mariguana y la heroína.
Y sin embargo, también es vital para una nación como Guatemala, cuyas estructuras estatales se muestran frágiles ante los embates de un poder tan grande como el del narcotráfico, participar en un esfuerzo por limitarlo. Al menos, en tanto el orden mundial prohíba la comercialización de los estupefacientes y esto motive a sus distribuidores a infiltrar, corromper y desnaturalizar las instituciones.
Poco se sabe de la manera en que habrá de operar este plan anunciado ayer en el Palacio Nacional por el señor Bush. De acuerdo con sus palabras, aún hace falta definir la estrategia, pero habrá de empezar por compartir información entre todos los países.
Para que eso sea posible, sin embargo, Guatemala necesita contar con estructuras policiales confiables, respetables y profesionales. Y en esa tarea no ha avanzado casi nada la administración del presidente Berger.
El plan que Bush ha propuesto debe necesariamente, contribuir a fortalecer esas débiles estructuras. De otra forma, todo esfuerzo quedará en un mero intento fallido, como los que ya hemos visto antes.
No se trata simplemente de requerir equipos sofisticados y naves aéreas. En Guatemala se necesita persuadir a la clase dirigencial de que es indispensable respetar la ley y formar a sus agentes para cumplir con esa obligación de manera inexcusable.
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2 comentarios:
Javier González: (2007-03-13 11:25:23 horas)
Hay que cuidarse de la migra Don Danilo Pinales, sino todos a corta caña y sembrar maiz en los campos chapines con producción MADE IN GUATEMALA con destino a gringolandia.
Lo cusioso es que HABLAMOS MUY MAL DE LOS GRINGOS y lo que EXIGIMOS es que dejen vivir a todo chapin en gringolandia???? Donde está nuestro razonamiento??? y los universitarios pidiendo luego asilo político en EEUU????? y donde están los superheroes.
E. DANILO PINALES: (2007-03-13 09:34:54 horas)
El presidente berger hubiera solicitado especificamente un TPS o una moratoria en las deportaciones para ganar tiempo para cuando el congreso analice la reforma migratoria. Lastima, tubo su oportunidad y la desperdició de manera miserable, todo por no tenerlos bien puestos. Bush puso la agenda.
2 comentarios: