El paisaje de Guatemala es motivo de orgullo generalizado por lo accidentado y espléndido, por el perfil de los volcanes que nos remiten a la prehistoria, por las montañas al norte, en confusión de verdes y azules, y las planicies al sur que tocan con los pies la espuma de un furioso océano Pacífico. Todo queda cerca, hacia el poniente está el Altiplano, lleno de cultura y de silencios, y al oriente queda el desierto de los vaqueros que tanto se precian de salvaguardar el honor sin pestañear. Somos un país rico donde a cada media hora en carretera cambia el clima, se bordea un lago, se atraviesa un río, y la gente es amable y pacífica a pesar de los crímenes que nos empañan.
Salimos de la ciudad apretada y densa, envuelta en el tráfico, con inmensos agujeros que se abren bajo los pies de las personas, y de graffiti suicida de quienes para protestar contra visitas desagradables embarraron lo propio, y encontramos otro mundo. Campos verdes o secos aguardando la lluvia. Tiendas por todos lados, donde la gente platica sin prisa, mostrando la dentadura a los desconocidos que pasan. Torres de iglesias coloniales vacías, e inmensos salones de culto donde los predicadores no paran de hablar, mercados ruidosos por la algarabía como de pájaros de la gente. Colores vivos, música de marimba, incienso y el olor de la comida que se nos cuela por el gusto. Un pepián sabe bien aunque la carne provenga de un animal derrengado. El bulto de tortillas calientes, despidiendo ese vaho natural. El café de olla, ralo como el té. El sabor intenso del rábano combinado con chicharrón. Las voces nos llegan en otras lenguas, como en la Torre de Babel. Y tras un montón de luz se llega a la ciudad de los Altos, densa, fresca, apretujada con sus callecitas y parques alrededor de los edificios neoclásicos de los tiempos de gloria del café.
En la dirección contraria se experimenta la maravilla de la Sierra de las Minas, siguiendo el curso del Motagua, atravesando kilómetros y kilómetros de polvo, de vías férreas medio abandonadas, sobresaliendo como llagas en la montaña las cataratas que revientan sin sonido a menos que estemos cerca, por ejemplo en Jones. Es un placer detenerse en cualquier recodo del camino y apreciar el paisaje. En cada punto de nuestra patria hay una perspectiva diferente que nos encanta. Y al final del camino, en Puerto Barrios, aparece el reposado Atlántico como un látigo que nos despierta. La comida en el Hotel del Norte es una experiencia única, de viajeros que dejaron la civilización para venir a estas tierras a inventarse otra vida, y de los que se marcharon en los barcos y ya no regresaron, por la edad o las guerras. El piso es de madera, los manteles blancos, la impresión de estar uno o dos siglos atrás, con los mariscos frescos acompañando el sabor de la cerveza que es casi lágrimas en los ojos.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
10 comentarios:
Alvaro Arias: (2007-03-15 18:38:03 horas)
QUE BELLA ESA TIERRA QUE NOS VIO NACER!!!Y QUE LASTIMA QUE NO LA PODAMOS DISFRUTAR AL 100% POR (X) O POR (G) MOTIVOS, ME TRAJO NOSTALGIA DE MI PASADO CUANDO VIVIA ALLA!!!
dAniElsAntOs: (2007-03-15 14:24:19 horas)
Duele Guatemala... muchísimo...
Saludos desde Copenhague, Dinamarca.
Ana Palacios: (2007-03-15 14:23:47 horas)
Lindo artículo!!! Somos un país maravilloso e inigualable. Creo que parte del problema es que como guatemaltecos no reconocemos el tesoro que es nuestro país. Y parte de la solución es un cambio de actitud inmediato por parte de TODOS. Podríamos empezar con no tirar basura en la calle, no colarse, dar paso, sonreir, etc. Adelante Guatemala!!!
HAROLDO RUANO: (2007-03-15 13:12:36 horas)
Por èso soy GUATEMALTECO A MUCHA HONRA, y por èso señor MENDEZ VIDES SOY SU PAISANO. FELICITACIONES.
Lager. E. Beer: (2007-03-15 12:44:31 horas)
Guatemala es un gran país, es la ciudad la que se está hiendo al carajo y arrastra a todo consigo
Scarleth Fajardo: (2007-03-15 12:04:35 horas)
Que bonito artículo, me recordó mucho Guatemala, las líneas de tu mano, Cardoza y Aragón, Pto. Barrios, es un encanto mi tierra, cuando era adolescente antes de venir pa la ciudad, íbamos x la mañana a jugar basquet ball al parque de los enamorados, que es el parque que esta frente al hotel que ud. hace referencia, luego íbamos al muelle de madera pequeño que estaba ahí en dicho parque a la orilla de mar y nos tirábamos al agua, que épocas aquellas en la que la única preocupación era jugar, comer, estudiar, parafasenado a Sabina "me gustaría volver al país de la alegría, pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía" Gracias por traernos a la mente momentos y paisajes llenos de color!
sergio santos: (2007-03-15 10:31:34 horas)
Lindo artìculo.
Jhanen Rodríguez: (2007-03-15 10:18:26 horas)
Miles de características pueden describir a nuestro país, está en nosotros que sigan siendo reconocidas en todas partes, ya que, cada día son más los turistas que se interesan por conocer bien nuestro país, cultura, gastronomía, entre otros; aunque deberíamos ser los primeros en aprovecharlas, saber y tener presente que son nuestros recursos, por lo mismo debemos de saber cuidarlos.
El compromiso está en nuestras manos,hacer que nuestro país siga siendo reconocido e interesante para visitar, por lo mismo debemos estar orgullosos de vivir en un país incomparable como lo es Guatemala.
Luís Aguilar: (2007-03-15 10:01:33 horas)
Por eso mismo señores, animemonos a agarrar una escobita y empezar por limpiar un poco el Cementerio General, que cada vez que voy no solo voy dolido por la perdida de mis seres queridos sino que salgo despaborido por el basurero que gente inconsciente deja a diestra y siniestra, arriba Guatebella que nuestro pais es incomparable aunque sea bien chico, pero nosotros tenemos que poner de nuestra parte empezando por los ciudadanos.
Alejandro Candela: (2007-03-15 08:54:45 horas)
Gracias señor Vides, me alegró el dia y me recordó en estos tiempos de malas noticias porque amo a mi querida Guatemala tanto. ¡Ánimo pueblo, no dejemos de luchar por nuestra hermosa patria!
10 comentarios: