laColumna: El bobo de la cajaEstrellas (3)El viernes pasado expliqué cómo de hecho sí hubo propuesta y por qué no se sostuvo. Por: Andrés Zepeda
“No hubo una propuesta sostenida para encontrar un remedio”, señala Marco Vinicio Mejía: “estas mujeres fueron utilizadas por los documentalistas para provocar”, dice refiriéndose a las Estrellas de La Línea.
El viernes pasado expliqué cómo de hecho sí hubo propuesta y por qué no se sostuvo. Ahora bien, lo de la “utilización” es verdad a medias, ya que tanto Estrellas como documentalistas se beneficiaron con el proyecto. A Mejía le recuerdo que los integrantes del equipo de realización del documental –me incluyo– somos periodistas, no oenegeros, ni mucho menos filántropos. Así que a otro perro con ese hueso de que “otra vez alertaron de un problema sin formular soluciones”, como lavándose las manos en nombre de “la hipócrita sociedad guatemalteca” (cito sus palabras), tan propensa a arrojar piedras sin examen previo de conciencia. “¿Tendrán uniformes nuevos?”, se pregunta Acisclo Valladares. La respuesta es sí: después de ver el largometraje, un grupo de conmovidas espectadoras me contactó y estuvo de acuerdo en su elaboración y patrocinio. “¿Seguirán participando en campeonatos deportivos?”. Muy esporádicamente y sólo las que quedan, sumadas a otras que se han incorporado después. “Tal vez me equivoque”, reconoce Valladares, antes de rematar con una última pregunta: “¿dónde estarán las Estrellas de La Línea, más allá de la explotación final que han sufrido en las pantallas?”. Hay, en eso de “explotación”, una carga que no estoy dispuesto a asumir. Ellas recibieron un ofrecimiento, aceptaron, vivieron una experiencia de la que no se arrepienten y fueron remuneradas. Igual, respondo a su pregunta: Valeria trabaja ahora en las calles de la zona 9, ganando diez veces más que antes. Su novio fue sentenciado a 30 años de prisión. (Termino el próximo viernes). Agregar comentario: |
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