Archivo:

laColumna: Follarismos

De Imperios y Ficciones

Si algún mérito tiene el film de Gibson es el de defender a su manera la dignidad de los oprimidos.

Por: Raúl De La Horra

Menor Normal Grande
¿Qué cosa inaceptable dice Gibson en su ficción “Apocalypto”? Pues cuenta, simplemente, que hay un gran imperio precolombino gobernado por aristócratas y sacerdotes, los cuales no sólo robotizan y explotan a su gente, sino que se sirven de la casta guerrera para esclavizar a otros pueblos. Todo lo cual se ilustra a través de una  rocambolesca persecución donde “los malos” de la película asedian al “bueno” (prófugo de una minoría étnica) sin poder atraparlo, hasta que se dan de narices con unos enigmáticos barbudos ataviados con estandartes y cruces que vienen del mar.

Lo cierto es que sólo una mirada miope y distorsionada de la historia podría creer que un imperio, cualquiera que este sea, haya alcanzado un alto y a veces refinado grado de civilización, sin ejercer jamás violencia alguna contra otros pueblos menos numerosos, menos organizados o más débiles tecnológicamente, de quienes sustrae la mano de obra necesaria para construirse y perdurar. Sólo la ingenuidad o la estulticia podrían hacernos pensar que tales sociedades vivían sin contradicciones, sin injusticias y sin opresión, y que las clases que las dominaban estaban constituidas por seres angelicales.

Si algún mérito tiene el film de Gibson es el de defender a su manera la dignidad de los oprimidos, invitándonos a abandonar esa mirada candorosa que supone que nuestros pueblos gozaban de una atmósfera de paz y de armonía entre sí antes de la conquista. Entre las dos ficciones enfrentadas: la de Gibson y la de los temerarios ideólogos del “mayismo”, me quedo con la de Gibson, porque al menos por una vez, habremos presenciado en imágenes fuertes la alegoría de una realidad que, en su esencia, se asemeja bastante al mundo en que vivimos. 
  • Actual 2.80/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Valor: 2.8/5

1 comentarios:

  1. Jose E. De la Cruz:
    De los mayas es muy poco lo que se puede afirmar a ciencia cierta, pues todavía desconocemos la mayor parte de su historia; de manera que ni Gibson ni nadie nos puede decir como vivieron en realidad. No participo del criterio de que la película defienda o dignifique de alguna manera a los "oprimidos", pues su argumento no pasa de ser uno típico de Hollywood: El "traidito" demuestra su valor, fuerza, valores morales e inteligencia a través de todas las aventuras que lo toca vivir y al final se queda con la "traida" como recompensa a todo su esfuerzo.

    Está bien para alguien que simplemente no tenga nada que hacer en una tarde aburrida, que le sobre en el bolsillo el valor de la entrada y que quiera contribuir a hacer más rico a Gibson.

Agregar comentario:


Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

(obligatorio)
(obligatorio)

Captcha (obligatorio)