Ninguna democracia es completa, si la mitad de la población es excluida de su ejercicio por razones de idioma, espiritualidad, sistema jurídico, usos y costumbres. Este es el caso de Guatemala y América. En nuestro continente, la exclusión como política de Estado, ha generado polarización sociopolítica y sumido en la pobreza a grandes contingentes.
Los pueblos indígenas han llevado la peor parte pues acumulan a la pobreza la discriminación. Esto ha generado democracias electorales, socialmente injustas, con Estados endebles e inestables, incapaces de configurar estrategias incluyentes de futuro.
Esta referencia al entorno, sitúa el marco en donde pueblos indígenas han logrado no solamente su supervivencia, sino el mantenimiento y reproducción de su ideario, ciencias y formas de gobierno. Las que en su desarrollo natural sufren modificaciones, sin alterar su esencia.
Ahora bien, se habla hoy “del despertar” de los pueblos indígenas, esto no es más que el acumulado de años de resistencia y paciente tejido social que ha preparado las condiciones de este momento histórico, en donde los pueblos indígenas demandan asumir la rectoría del Estado y el autogobierno de sus pueblos, territorio y recursos naturales. Existen importantes señales de que estamos próximos al fin del abuso, el latrocinio y la discriminación.
Un paso en esta dirección y base para el tejido entre pueblos indígenas y sectores populares y sociales de América, lo constituye la celebración en Guatemala de la Tercera Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Abya Yala, 26-30 de marzo–. Cumbre cuya legitimidad radica en la representatividad de pueblos que ostentan los convocantes, la calidad y certeza histórica de sus demandas y propuestas, lo que le asigna para la población guatemalteca en general y para los pueblos mayas, xinca, garífuna en particular, enorme trascendencia. Se trata de un hito en la construcción democrática de América Latina, a partir de una visión de los pueblos indígenas.
La democracia sigue en deuda con los pueblos indígenas y los pobres. La reversión de esta perversidad está signada por la refundación del Estado: en donde el acceso a las claves del poder y disfrute de los recursos naturales, se basa en la equidad de pueblos y clases sociales.
La actual forma de Estado excluyente ha conducido a nuestra sociedad a la confrontación, al atraso y marginación, esto lo hace insostenible.
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5 comentarios:
gustavo rivero oropeza: (2007-05-14 21:16:32 horas)
pongan cuantas clases de indijenas hay en cada estado y sus costumbres y tradicicones de cada uno de eyos
por que necesario que mexico conosca sus costumbres de cada una de ellos
Marielyz Berganza M.: (2007-03-22 14:54:41 horas)
El autor da la impresión de estar sesgado a favor del indígena, sin embargo no hay que olvidar que ya en gobiernos de turno los mismos han tenido alguna representación desde ministerios, hasta congresistas sin que hayan tenido un impacto trascendental, sin embargo estoy de acuerdo en que en un gobierno democrático debe de existir la mayor representatividad posible, pero que sean puestos no por complacencia, tolerancia o acomodo social, sino por capacidad y por convicción de sacar a Guatemala del atraso y de la lucha de clases en que vivimos.
sergio licardie V.: (2007-03-22 12:02:15 horas)
Entre una gran cantidad de adjetivos consigna para interpretar, con una lógica partidista, la realidad americana. El autor dice algo importante que se está reconociendo por ideólogos y analistas:---- -el acumulado de años de resistencia y paciente tejido social que ha preparado las condiciones de este momento histórico, en donde los pueblos indígenas demandan asumir la rectoría del Estado y el autogobierno de sus pueblos, territorio y recursos naturales. --- Esto ha sido real desde la época de la conquista y la dominación española. Es un derecho justo defender su cultura y procesos sociales. Lo que no ha sido justo es mantener el ostracismo histórico y pretender conservar condiciones de producción, culturales, relaciones sociales, políticas, ambientales como consigna para una toma del poder por ideólogos con estrategias inadecuadas, cuando es notorio que estos muros se están venciendo por las migraciones de la guerra, del trabajo; del turismo que llega a las montañas; de la tecnología que rompe los cerros con computadoras y caminos y muestra distintos horizontes. lvsergio2@cableonline.com.mx Maestro Primaria INRA
Luis Pujol: (2007-03-22 08:53:16 horas)
No comparto su opinión. Aquí en Guatemala se ha excluido por que hemos tenido gobiernos corruptos, incompetentes, sin la más mínima intención de mejorar al país. Simplemente hemos votado por payasos que han tenido como objetivo único el enriquecerse.
Si por parte de los gobiernos anteriores se ha discriminado políticamente, no es por raza, es por que su prioridad era otra. Si en Guatemala todos fuéramos canches de ojos azules y tan arios como los finlandeses, igual marginación tendrían grandísimos sectores de la población después que nos han gobernado ladrones del calibre de Cerezo, Serrano, Portillo o bien incompetentes y faltos de visión como Ríos, De León o Berger…. Por mencionar a los de las últimas décadas.
Otto R. Menendez: (2007-03-22 07:06:03 horas)
Yo creo que los indigenas deben acceder a más puestos, tanbto en el Estado como en oprganismos auotomos y en la llamada "iniciativa privada", pero simultaneamente se deben procurar la transformación de las instituciones. Respetuosamente
5 comentarios: