Actualidad: Edición DominicalTecpán la exuberante ruta de los kaqchikelesUn destino cercano, donde la naturaleza no deja de sorprender, da la bienvenida al visitante con posadas familiares y mucha diversión al aire libre. Por: Claudia Palma
Detenerse en el umbral de la vieja casa patronal del Molino Helvetia, a 89 kilómetros de la ciudad, significa retroceder 7 décadas. Sus paredes visten un nuevo papel tapiz que sustituyó al de la década de los veinte, cuando el molino comenzó a procesar las primeras cosechas de trigo. En medio del corredor principal, en donde penden candiles, hay un “elevador” para subir la comida desde la cocina, ubicada en el sótano, hasta el comedor, en la primera planta.
Al descender las gradas a la antigua cocina, el recién llegado se encuentra con un poyo que se alimenta de leña y alacenas de madera cuidadosamente conservadas. Hasta los sanitarios son viejas piezas de museo con sus tinas de peltre y duchas de cobre. El Molino Helvetia, situado a cien metros de la bifurcación del camino que conduce hacia Patzún, dejó de producir harina a finales de 2005, después de que sus dueños inauguraron una nueva planta. Ahora, sus instalaciones están en proceso de convertirse en museo. Al igual que el resto de Tecpán, los alrededores ofrecen escenarios privilegiados como senderos poblados de encinos y cerezos para una caminata.
Si se tiene aliento y resistencia, está la posibilidad de hacer ciclismo de montaña en el sendero Los Cartuchos. A escasos kilómetros de ahí –en el 82.5– se encuentra la finca San Ricardo. Para los más pequeños es el paseo ideal que les permitirá vivir la experiencia de granja. Recolectar huevos, ordeñar vacas, pasear a caballo o darle el biberón a los terneros, son algunas de las tareas en que podrían entretenerse.
También pueden emprenderse caminatas al río, escaladas de montaña o ascender el cerro Xenimajuyú, desde donde se puede ver el volcán Atitlán. Ver a las montañas devorar el sol es un espectáculo que no tiene comparación. Pero no olvide llevar suéter, pues la temperatura después de las 5:00 de la tarde puede disminuir gradualmente hasta los 10 grados. San Ricardo ofrece seis casas de campo, por demás acogedoras, con luz eléctrica, dos habitaciones, un baño con agua caliente, sala-comedor, refrigerador y cocineta equipados. La tarifa incluye un desayuno de mermelada, huevos frescos, quesos, embutidos y frutas.
El proyecto es parte de una nueva idea de instalar “posadas familiares” que impulsa la Cooperación Francesa en Quetzaltenango, Tecpán y Cobán. La característica, explica Mercedes de Lembke, vicepresidenta de la Cámara de Turismo de Tecpán, es que los turistas se hospeden en las casas de los pobladores y sean atendidos por sus propietarios. En Tecpán, también pueden visitarse la iglesia colonial, el museo de arqueología Kumatzin Jay, el parque Iximché, la galería de arte Tz’utujil, tz’utujil, incluso un vivero botánico que cuenta con una gran variedad de plantas medicinales.
Otro punto de interés es Los Cerritos, en el municipio de Patcizía. Aquí se puede llegar accediendo por el kilómetro 77 de la carretera Interamericana. El visitante podrá apreciar un cubo de piedra con una escritura maya que sirve a los ancianos del lugar para celebrar sus ceremonias. Agregar comentario: |
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