Imprevistos, dirán. ¿En qué parte del mundo no suceden? El caso es que los agentes encargados de brindar seguridad a los reyes de España vivieron momentos de pena y angustia...
Imprevistos, dirán. ¿En qué parte del mundo no suceden? El caso es que los agentes encargados de brindar seguridad a los reyes de España vivieron momentos de pena y angustia, durante la visita del rey Juan Carlos al Palacio Nacional de la Cultura. La escena era la siguiente: adentro, un acto protocolario, las flores bien dispuestas, todo mundo en su lugar, pasito por aquí, pasito por allá; afuera, el aire era otro: airados los cuentahabientes del quebrado Banco de Comercio gritaban y demandaban una respuesta de parte del Gobierno. Los agentes decidieron entonces que Don Juan Carlos y Doña Sofía salieran por la puerta de atrás, para no toparse con semejante panorama (los trapos sucios se lavan en casa, pensaron). Al notar que los vehículos frente al Palacio se movían, los manifestantes bloquearon su paso. Y cuando los reyes se disponían a abandonar el recinto, no había carro para su traslado. De inmediato movilizaron otros autos para salvar la pena, pero el caso es que durante segundos, seguro que parecieron horas, a los agentes les brotaron gotitas de sudor por semejante imprevisto.
Se equivocaron de residencia Cuentan que la premio nobel de la paz, Rigoberta Menchú y la ministra de Educación, María del Carmen Aceña, acudieron recientemente a una recepción, invitadas por la embajada de Holanda. Ambas, ingresaron al lugar y compartieron por algunos minutos, hasta que se dieron cuenta que se confundieron de residencia, en la cual se celebraba una reunión del ataché militar de la embajada británica, donde compartían efectivos castrenses y 40 guatemaltecos, invitados especiales. Las mujeres no hallaban cómo salirse, fue tanto el bochorno, que preguntaron a alguien si podían saltar por la pared de atrás.
Tremendo susto en el Aeroclub Tratando de relajarse, pilotos del Aeroclub llegaron el miércoles por la noche al restaurante a degustar su cena. Sin embargo, la adrenalina corrió por sus venas en pocos minutos, cuando aterrizó el avión donde arribaron al país los reyes de España, que de forma inusual terminó de aterrizar a pocos metros del edificio donde se encontraban los comensales, que en tono de broma confesaron que ni el subdirector policíaco, Javier Figueroa los había asustado tanto, como esa noche, cuando la pareja real pisó suelo guatemalteco.
Sin presiones La visita de Rigoberta Menchú a Santa Cruz del Quiché no fue del todo muy agradable según cuentan fuentes de la agrupación Winaq. Pese a ser atendida muy bien por las agrupaciones indígenas del lugar, los líderes le dejaron muy claro que no permitirían imposiciones de ninguna índole ni mucho menos de candidatos a diputados. De esta cuenta, Otilia Lux podría quedarse con las ganas de representar a este departamento con una diputación, pues entre los presentes de esas reuniones, quedó claro que ella no tiene muy buena aceptación.
Cuídenme, cuídenme bien Con los tiempos que corren, mueren candidatos en el oriente, amenazan a diputados en el norte, Otto Pérez Molina, el candidato de la mano empuñada, no quiso atenerse más. El general, otrora jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP), mandó a contratar ocho corpulentos guardias israelíes. Cuatro han sido designados para guardar sus espaldas; los otros cuatro, cuidan a Roxana Baldetti, jefa de bancada del Partido Patriota (PP).
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