Tanto el azote de la violencia como el azote de la pobreza extrema están llevando a nuestra sociedad al borde de la desesperanza y del caos. El crimen se enseñorea por doquier, mientras que las condiciones de vida siguen siendo precarias, infrahumanas.
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Tanto el azote de la violencia como el azote de la pobreza extrema están llevando a nuestra sociedad al borde de la desesperanza y del caos. El crimen se enseñorea por doquier, mientras que las condiciones de vida siguen siendo precarias, infrahumanas. Las gentes se sienten desamparadas, desorientadas y temen lo peor, como los apóstoles de Jesús en aquella barca que hacía agua en medio de la tormenta.
En su mensaje cuaresmal, el papa Benedicto XVI nos dice que, a pesar de “la desolación de la miseria, de la soledad, de la violencia y del hambre, que afectan sin distinción a ancianos, adultos y niños, Dios no permite que predomine la oscuridad del horror”. Agrega Su Santidad que “aunque parezca que domine el odio, el Señor no permite que falte nunca el testimonio luminoso de su amor”.
En ese mismo contexto, el Santo Padre Juan Pablo II nos decía, con profunda fe y esperanza, que no debemos desfallecer ante las tribulaciones y ante la maldad del mundo, porque hay un “límite impuesto al mal por el bien divino”, y que este es la misericordia de Dios. La beata Teresa de Calcuta predicaba que “la primera pobreza de los pueblos es no conocer a Cristo”, y no conocer a Cristo Jesús significa no comprender que él está en nuestro prójimo y que hacer el mal a nuestro prójimo es la peor ofensa que podemos hacerle al Señor nuestro Dios. Quien a su hermano no ama miente si a Dios dice que ama.
De ahí la importancia, como afirma el papa Benedicto XVI, de ayudar a descubrir a Dios en el rostro misericordioso de Jesucristo, porque sin esta perspectiva no se construye una civilización sobre bases sólidas.
El papa Juan Pablo II insistía en que “a la humanidad, que en algunos momentos parece perdida y dominada por el poder del mal, egoísmo y miedo, nuestro Señor ofrece como regalo amor, que perdona, reconcilia ya abre nuestro corazón a la esperanza. Es un amor que conquista los corazones y trae paz”.
Consecuentemente, en estos tiempos de zozobra y desconsuelo, en que pareciera que Dios nuestro Señor es indiferente ante nuestros padecimientos y sufrimientos, no desesperemos, no demos todo por perdido, porque Cristo Jesús no abandona a su ovejas, sino que las apacienta. Siempre tengamos presente que él es fuente de reconciliación, de fortaleza, de amor y paz.
En estos días santos, elevemos nuestras oraciones y plegarias a nuestros Creador, pidamos con todas nuestras fuerzas que alumbre nuestras mentes y nuestros corazones, para que construyamos una sociedad en donde reine la armonía, el amor y la paz.
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7 comentarios:
Jose Solorzano: (2007-04-03 17:08:23 horas)
La situación actual del mundo es producto de que el hombre ha rechazado a Dios, y no que Dios se haya olvidado del hombre. Ha sido Dios mismo quien, a pesar de que somos pecadores, envió a su hijo para redimirnos, y devolvernos lo que habíamos perdido, como dice el editorial, el amor a Dios y el amor por el prójimo. Hasta que los hombres hagan la paz con Dios, por medio de su hijo Jesucristo, no podrá haber paz entre los hombres. No es ni fanatismo ni religiosidad, somos hombres y mujeres que cada día vemos un día lleno de esperanza, que entregamos lo mejor de nosotros para hacer de este mundo, un mundo mejor, que creemos en un ser superior capaz de cambiar los corazones de los delicuentes, de los ladrones, de los corruptos, etc. O que opción presentan las personas que no conocen a Dios?
Rolando Gándara: (2007-04-03 14:51:39 horas)
Por favor señores "ubíquense" en el contexto, estamos en Semana Santa, celebración "cristiana", somos mayoría en Guatamala, por favor no miremos solo lo malo de las cosas...el editorial es un buen mensaje de reflexión.....no sean rid....
Ana Palacios: (2007-04-03 14:04:48 horas)
Señor Guzmán, le recomiendo visitar urgentemente a un médico, parece ser que sus neuronas se murieron. Es segundo comentario suyo que encuentro, atacando a la iglesia católica. Lo más probable es que profese otra religión, o bien, carezco de Dios en su vida.
Me parece un editorial que refleja la situacion dificil y desesperada que vive la mayorìa de nuestra sociedad, comparandola con la barca de Pedro en medio de la tormenta, a punto de sosobrar. Un sìmil muy apropiado dentro del autèntico sentido y significado universal, conmemorando la Semana Santa iniciada por Jesucristo y su iglesia fundada hace veinte siglos. Si no es a ti Señor, a quien iremos? A propòsito les invito a visitar la propuesta "Confedecen Siglo XXI" en su apartado Recuperando la memoria històrica. En el sitio web: http://fedecen .tripod.com
Oscar Díaz: (2007-04-03 12:19:46 horas)
Nos están hablando de Amor, Esperanza y Reconciliación en este Editorial. Por lo tanto hablemos sobre lo que estamos recibiendo. ¿O somos de los que recibimos Amor y entregamos Odio? Si estamos viviendo momentos difíciles, no los hagamos más difíciles con nuestras acciones. Suavicemos un poco nuestro Corazón. Respiremos, cerremos los ojos y hablémosle a Dios. Él siempre nos escucha. Luego, les aseguro, sentirán un gozo que en ésta tierra jamás encontrarán. Pero ese gozo, necesitarán transmitirlo, compartirlo y multiplicarlo. Esforcémonos por ser felices y hacer felices a los demás. Y comprendamos que para todo esto, no es obligatorio pertenecer a una religión. ¡¡¡Que Dios los cuide!!!
Julio Velasquez: (2007-04-03 09:50:34 horas)
"... de ayudar a descubrir a Dios en el rostro misericordioso de Jesucristo, porque sin esta perspectiva no se construye una civilización sobre bases sólidas." significa que cualquier sociedad no crsitiana no podrá ser civilizada? me parece una afirmación muy antojadiza producto de una profunda religiosidad que no creo sea bueno manifestar en un medio de comunicación masivo porque lo leen muchas personas que pudieran ser No cristianas...
Luis Guzman: (2007-04-03 08:39:50 horas)
Un editorial repleto de fanatismo cristiano católico. Tengan más universalidad en sus opiniones, porque no solo cristianos los leen.
7 comentarios: