Actualidad: Solo en la webMunicipalidad de Santa Rosa niega licencia de construcción a Gobernacion para remodelar “El Boquerón”La medida la tomó porque el ministerio incumplió con retirar a los mareros de esa cárcel, como se había comprometido. Población teme por la seguridad de las niñas que se encuentran en el hogar Santa Rosa de Lima, ubicado a la par de El Boquerón. Por: Cristina Azurdia y Alba Trejo
Tras las últimas trifulcas y amotinamientos en los distintos reclusorios del país, el Ministerio de Gobernación decidió trasladar de nuevo a miembros de la mara ‘Salvatrucha’ a la cárcel de máxima seguridad “El Boquerón”, ubicada en San Rosa.
Los vecinos del lugar rechazan tal decisión desde que se hizo el primer traslado de mareros a la prisión en 2005. La Municipalidad de Santa Rosa hizo eco a ese rechazo y se negó a autorizar la licencia de construcción para remodelar esa cárcel. A ellos también les preocupa la seguridad de las niñas que viven en un internado a cargo de las hermanas Pequeñas Apóstoles de la Redención. El establecimiento se encuentra ubicado a la par del reclusorio. Gobernación incumple El alcalde de Cuilapa, Edgar Herrera García, afirma que hasta el año 2004 la población de ese reclusorio eran reos que cumplían condenas por delitos graves. Cuando Gobernación decidió trasladar a los pandilleros a ese lugar la población se opuso. Por esa razón se llegó a un acuerdo con el entonces ministro Carlos Vielmann, en 2005. El acuerdo consistía en que los mareros solamente estarían ocho meses en el reclusorio y luego serían trasladados a la prisión que Gobernación construiría para alojarlos. “Este acuerdo se firmó hace año y medio y hoy día los mareros aún siguen en ese lugar”, puntualiza. De esa cuenta, el año pasado Gobernación solicitó una licencia de construcción a la comuna de Cuilapa, para ampliar las oficinas administrativas de El Boquerón, y tanto el alcalde como los Comités de Desarrollo (Cocodes) decidieron de forma unánime no otorgarla. Esto con la intención de presionar a que se cumpla el acuerdo y trasladen a los reos. Internado de niñas: el gran perdedor Desde hace 12 años funciona un centro de educación gratuita para niñas, donde las menores permanecen internas durante toda la semana. Este lugar fue fundado antes de que El Boquerón funcionara. Sor Irma Dávila, quien administra el lugar, asegura que tener como vecinos a mareros es un gran problema, debido a que ni los padres ni las menores se sienten seguros, y cada vez que hay problemas en la cárcel no se les permite el ingreso al centro. Tampoco pueden utilizar los teléfonos celulares cuando hay emergencias, ya que la prisión cuenta con inhibidores de celulares y, permanentemente, tienen bloqueada la señal para realizar llamadas. Las monjas también temen una fuga a través del muro que divide al reclusorio del hogar, que solo alcanza los 2 metros de altura. Ese es un problema, señala la religiosa, porque lo hace insuficiente para repeler cualquier fuga masiva. Agregar comentario: |
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