...descubrí por el retrovisor que me perseguían...
Méndez Vides
El desayuno estuvo estupendo y la conversación mejor. Hablamos de libros y de las cosas que nos importan a quienes no creemos en las armas, pero los buenos momentos vuelan y tuve que despedirme y regresar al tráfico. La avenida de La Reforma estaba llena de vida, limpia, con los árboles frondosos y el ruido de los pájaros reales o imaginarios mezclados con los escapes destemplados. Me sumergí en la zona 10, despistado, pensando que no hace falta estar en Barcelona para disfrutar de una buena taza de café y una charla vivificante. Conduje distraído hasta pasarme de largo un crucero que ostentaba el rombo rojo del alto. Fue mi culpa, por andar entusiasmado, porque a veces se me va el pájaro y resulto en otra parte, pero me despertó del ensueño el frenazo de un vehículo de lujo que giró sobre su eje como en las películas, hasta quedar a mi lado sin rasguñarme siquiera. La cabeza me empezó a latir, con el corazón en la sien, y más despierto que nunca me percaté del milagro, continué mi curso tragándome los insultos del conductor que nos había salvado con su habilidad. Me desvié en la primera esquina cuando descubrí en el retrovisor que me estaban persiguiendo, y presencié cómo el auto me rebasaba de manera escandalosa y se detenía atravesado a media calle para impedirme la fuga.
En ese momento comprendí que la vida se me escapaba sin remedio. El tipo iba a disparar, pero yo admití mi culpa sin agitarme, porque de no haber sido por sus buenos frenos, ambos estaríamos atrás en una molienda de hierro. “Si me tiene que matar, hágalo, pero eso no resolverá nada”, le advertí. El matón me regañó porque el auto era nuevo y no tenía abolladura alguna. Yo me persigné porque solo había sido un mal susto. Estoy seguro de que iba a disparar, pero se apiadó. Se conformó con mentarme la madre y escupir sapos y culebras.
Sintiéndome resucitado, tomé la dirección del hogar, y entré a un autobanco desde donde se aprecia el Periférico. Es maravilloso estar vivo. Esperando mi turno, me sorprendí cuando el guardia se puso en posición de alerta y cargó la escopeta recortada. Dos muchachos armados estaban robándole el auto a un viejo que esperaba en el carril auxiliar para sumergirse en la pista rápida. Hizo el intento de defenderse. Trataron de arrebatarle las llaves y no las quiso dar. En un dos por tres uno de los ladrones le descargó tres disparos y salió corriendo tras su compinche hacia el área comercial. Nadie movió un dedo y yo me quedé con la boca abierta. Tomé el efectivo y evité pasar por donde había quedado yerto el piloto, temiendo descubrir mi rostro en el suyo. Las sirenas de los bomberos y la ambulancia se escucharon venir a lo lejos.
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8 comentarios:
Manuel Aler: (2007-04-12 18:24:51 horas)
Saltó la liebre a defender el negocio.
Alfredo Aragón D.: (2007-04-12 16:45:21 horas)
En este país pregunte, don Mendez Vides, quién tiene lapicero:¡NADIE! Pero registre a cualquiera que no le faltará el CELULAR, EL CARRAZO DE SOLO MEDIO MELÓN DE DLS Y LA PISTOLA. Cualquiera como tiene celular y buen carro, tiene pistola, quien sabe si no algunos ayotes, que sea lo más seguro, y cuando asesinato que pueda ser atribuido a mafias desconocidas, y lo mejor fue un matón de ésos. ¡Ah desgracia la nuestra, por la gran patria!
raul minondo ayau: (2007-04-12 15:30:21 horas)
Chepe Pirrir insiste en "esparcir" su frustracion y amargura todos los dias en cada oportunidad que tiene en este medio. Me pregunto si este "señor" realmente existe y si existe a que se dedica, ademas de pasarse el dia entero escribiendo con su higado. Me da pena y hasta lastima...que triste debe de ser su vida, aburrida y sin sentido. Tenga mas animo y deje ya esas palabras gastadas y quemadas de revolucionario perdedor (burgueses, oligarcas, terratenientes etcetera) Haga algo positivo, algo bueno de pronto hasta se sienta mejor! Tambien le recomiendo ya no "revolcarse" en donde dice se revuelca pues no creo que sea muy sano. La otra, le recomiendo vivir en otro lado pues Guatemala de plano a Ud no le sienta bien, como que no le agrada.
Luis Guzman: (2007-04-12 14:12:47 horas)
Ojalá leyera este artículo el Sr. Minondo Ayau gran defensor de la proliferación de armas en el país. Siempre le he escrito a este Sr. que las mas de las veces las armas son utilizadas para intimidar a gente que comete errores en el tránsito. Otras veces se usan hasta para matar al conyugue. Lo que hay que crear es la correcta aplicación de las leyes. No regresemos al antiguo oeste.
Luis Castillo: (2007-04-12 12:15:22 horas)
Este artículo me deja dos reflexiones. La primera es que en nuestro país podemos morir de forma violenta en cualquier momento. La segunda, que no se necesita estar armado para matar a alguien, ya que el columnista fácilmente puede matar a alguien por ir pensando babosadas mientras conduce. castillofirst@yahoo.com
Rolando Alecio R.: (2007-04-12 10:58:33 horas)
Del poeta Roberto Monzón, una adivinanza:
"BALAS VAN, BALAS VIENEN Y EN EL CUERPO SE DETIENEN"
Respuesta: "GUATEBALA"
Chepe Pirrir: (2007-04-12 03:16:35 horas)
Magnífica descripción del diario paisaje urbano guatemalteco, contrastes incluídos.
De haber sido el escritor la víctima, cuál hubiese sido la reacción de la sociedad nuestra más allá de un par de esquelas, una nota roja para los paladines de la SIP y algún panfleto de indignación firmado por el escueto gremio intelectual. Lo demás: la indiferencia a la vida y muerte humanas, que se convirtieron en meros asuntos estadísticos, tal y como sucedió con el anónimo viejo asesinado en presencia del impotente columnista.
Siéntanse orgullosos, burgueses mequetrefes, de su gran obra. Esta es su "guatemalita", su finca, su feudo.
¡Animo que ya viene otra Guateámala, con su espectáculo circense para que el populacho goce mientras le colorean la miseria humana en la que a diario nos revolcamos!
Ivan Gonzalez Prieto: (2007-04-12 03:06:20 horas)
Perdimos el realismo majico, y comensamos a escribir el realismo tragico.
Que tristeza.
8 comentarios: