No es cierto lo que nos han querido hacer creer los trogloditas de la derecha tradicional guatemalteca: que el mejor sindicalista es el muerto. Tampoco es cierto que la anodina asociación solidarista sirva para sustituir a los líderes obreros. Los sindicatos han encarnado las batallas más importantes en la historia moderna para lograr que la riqueza generada en parte por el trabajador le beneficie a él también. Y que su voz se escuche y no sea simple herramienta de los dueños del poder económico y político. Pregúntenle a Lech Walesa, el héroe antisoviético.
Lamentablemente, sobre el pensamiento político guatemalteco pesa la herencia colonial, que añora los días en que la mano de obra estaba concentrada en pueblos de indios sometidos, siempre a mano de los hacendados. De ahí provienen tanto el desdén como el temor a la voz de los trabajadores organizados.
Dicho esto, hay que entender que personajes como Joviel Acevedo y Nery Barrios resultan los mejores aliados de esa derecha trasnochada porque vienen a confirmar con sus zanganadas el discurso político dominante.
No es ético siquiera proponer en un pacto colectivo de condiciones de trabajo que se otorgue a costa de fondos públicos vehículos y gasolina para los dirigentes sindicales. Tampoco es aceptable que se exija impunidad para un dirigente. Pero lo más cuestionable de todo es que se pretenda obtener beneficio económico directo, en dimensiones millonarias para la cúpula sindical, como piden los dirigentes magisteriales encabezados por Acevedo a cambio de un aumento salarial. Y si para obtener todo esto se paraliza al sistema educativo y se amenaza con afectar de manera irremediable el año lectivo, resulta muy fácil persuadir a los ciudadanos de lo perniciosos que pueden ser los sindicatos.
Pero con la ausencia de líderes sindicales respetables, democráticos y modernos, perdemos todos en este país.
Los sindicatos son indispensables en una democracia porque como representantes auténticos del trabajador son interlocutores valiosos en la discusión nacional.
Hoy sería más fácil y viable encaminar a Guatemala hacia el rumbo correcto si hubiera líderes obreros dispuestos a abordar el diálogo de manera seria y responsable, con base en intereses nacionales antes que sectoriales. El Plan Visión de País se encuentra al borde del fracaso debido a la pretensión de ignorar a los sindicatos y debido también a los intereses sectarios de los burócratas organizados. El sindicato de los maestros frenó la ley marco de educación. El de los trabajadores de la salud pone ahora en jaque el acuerdo en materia de salubridad nacional.
Imagine usted la diferencia si, en lugar de las joyas que dirigen a los maestros, hubiera alguien dispuesto a negociar para que la educación se convirtiera en una auténtica prioridad nacional. Que la discusión girara en torno a cómo remunerar mejor una educación de mayor calidad con metas y objetivos evaluados de manera profesional e independiente. Otro gallo nos cantaría.
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14 comentarios:
julio muralles: (2007-10-02 07:47:19 horas)
la verdad son la verguenza de guatemala
Jose Ordoñez: (2007-05-06 12:09:49 horas)
Poco creativos somos para protestar, como bien se apunta en uno de los comentarios, ya no pasamos de lo mismo. Y tambien se apunta algo muy importante en otro comentario, no se estan exigiendo reformas que mejoren la calidad de la docencia, al final es puro interes en plata facil y no mejorar las condiciones de trabajo, finalidad del sindicalismo...
Miguel E. Aparicio: (2007-05-01 09:28:47 horas)
Aparentemente todos coíncidimos en que la sindicalización a nivel gubernativo es intolerable.
El candidato que me ofrezca eliminar eso tendrá los votos de toda mi familia.
Y por otro lado "don Chepe" hay que decirle: Si la envidia fuera tiña..."
Luis Castillo: (2007-04-30 16:53:13 horas)
En realidad, el fanatismo, intransigencia y resentimiento social de chepe pirrir no tiene limites. Castillofirst@yahoo.com
Ray Orantes: (2007-04-30 15:52:22 horas)
Lo que sucede es que al parecer a muchos se les olvidó cual era la importancia y origen del sindicato y lo han convertido en un nido de corruptos y parásitos (como los parlamentos, las empresas, juzgados, etc). La lucha obrera no sólo busca una redistribución más justa de las ganancias, sino principalmente el mejoramiento del entorno humano, en este caso el entorno laboral. Por ejemplo, he escuchado personalmente de algunos maestros, que a ellos no les interesa realmente un aumento salarial. Lo que de veras les enferma y molesta son las condiciones en las que deben laborar, pues les escasean los recursos y materiales necesarios y básicos para realizar su trabajo de docencia de manera digna, sino que encima de todo deben gastar de su propio bolsillo para obtener éstos materiales que supuestamente deben ser otorgados por el ministerio!. Claro, para los corruptos la solución de todo es pisto, pero para aquellos a quienes nadie les pregunta y entrevista porque a nadie les importa, es la condición y calidad de vida del humano lo que importa. En este caso maestros, padres y sobre todo los estudiantes. No ha pensado la Sra. ministra que si las escuelas tuvieran pupitres en vez de blocks, desayunos escolares en vez de vasitos de leche (?), materiales didácticos, instalaciones de aseo adecuadas, etcétera, quizá los maestros no estarían pidiendo aumentos fuera de la realidad??
Chepe Pirrir: (2007-04-30 14:45:29 horas)
E imagine ud, señor Font, lo diferente que sería la situación educativa del país si en vez de una "exitosa administradora de empresas" e insolente ingeniera en sistemas(Cum Laude de jardín parvulario con disfráz de universidad) tuviésemos a una ministra proba, capáz e inteligente.
Viva el 1 de mayo! Viva el sindicalismo guatemalteco y sus mártires! Viva Pedro Zamora!
Oscar Gomez: (2007-04-30 13:27:39 horas)
Por encaminarme a la verdad, me da gusto escribir... el problema del sindicato, del partido político, del Estado, de la selección nacional, empresa, etc... no es más que, dirigencias o liderazgos encaminados al asegurar sus intereses personales, contenidos en grandes escandalos politiqueros que conllevan a una poca legitimación del verdadero concepto de transparencia y legalidad, nos alejamos cada día de los verdaderos procesos de desarrollo que debemos construir. En este país sin temor a equivocarme lo estamos desapareciendo; y que triste que nos llenemos de palabrar retoricas, cuando ya no hay respeto por los verdaderos valores y principios humanos.
sergio mejia: (2007-04-30 13:04:33 horas)
La perspectiva visual de la dirigencia sindical actual no difiere mucho de las bandas del mal organizadas. Violentan la Constitución a sabor y antojo para lograr beneficios que, Oliverio y la Cuca Larrave, hubiesen visto como robos descarados a la clase obrera que ellos diz que dirigen. Nery Barrios (actualmente preso por estafador) Joviel Acevedo (trampeando para que su hijo gane a fuerza la educación que él irresponsablemente no le provee) el Dinosaurio Pinzón con ideas más obsoletas que la picardía en los políticos en fín......de que clase de dirigentes hoy por hoy se puede hablar. Lamentablemente Guatemala sufre las tropelías de esta seudodirigencia y para colmo de males se quieren recetar alguno con un puesto político a futuro (Dios nos libre) y todos beneficio a puro huevo económicamente hablando. Ojo a quienes al seguir a esta gente recoge la porquería que dejan en su andar.
Alfredo Aragón D.: (2007-04-30 12:40:33 horas)
Fue una gracia del, en mala hora, gobierno de Cerezo quien permitió que los sindicatos se organizaran a nivel del gobierno, y se infiltraran agitadores que extornosionan más al pueblo, que lo que ellos aseguran defenderlo. No esperemos que bandoleros de la talla de los seudo "dirigentes" aporten algo bueno y positivo a las "causas" que ellos promueven.
Ellos buscan los mismos privilegios de los oligárcas que tanto aborrecen y señalan.
Se quedarán tranquilos hasta que les aumenten el sueldo al valor que a ellos les dé la gana, a cambio de seguir huevoniando, y hacer de nuestro país el más atrasado del mundo.
Los maestros, por su parte, no deberían apoyar ese falso movimiento, y el gobierno no debiera ser tan nagüilón y falto de carácter, y combatir con la ley en la mano, con la autoridad que le otorga la Constitución, meter a la cárcel a tanto desgraciado.
Primero están los derechos del pueblo que somos la mayoría y que no apoyamos a unos cuantos bochincheros.
Roberto Turcios: (2007-04-30 11:18:12 horas)
Lo triste de todo es que al final los sindicalistas (no todos) caen en lo mismo que critican, igual que los políticos (politiqueros), porque no ejercen el poder sindical como debería ser sino para beneficios particulares y personales. El papel sindical debe ser el de proponer desarrollo, propuestas de un mejor servicio una mejor atención en el caso estatal y en el caso de la institución privada, mayor productividad, mayor eficiencia. Mientras la sociedad guatemalteca sea enseñada a estirar la mano y pedir (eso incluye al Estado con el FMI) no lograremos corregir el rumbo del país y seguiremos en un status quo.
CAMBIEMOS EL PAÍS
A este Sr. Joviel por favor que alguien que lo conozca le diga que esa actitud intransigente e intolerante no va a llevar a ningún lado al magisterio nacional, lejos están esos días en que uno admiraba a sus maestros por sus sabias enseñanzas y no por verlos por TV sentados a media carretera, contando chistes y obstruyendo la libre locomoción (por no decir violando los derechos constitucionales de otras personas, por ejemplo el derecho de educación de todos esos niños guatemaltecos).
Que lider tan farsante tiene el magisterio, pidiendo carro y otros beneficios que no se merece. Estos caudillos baratos son como dice el Sr. Font los que contribuyen a que la clase obrera permanezca empatanada y con pocas ideas.
Sres. maestros si quieren protestar les tengo una propuesta. Si son de la jornada vespertina, protesten en la mañana y viceversa. Cumplan con su trabajo, ganénse el pan nuestro de cada día.
sergio santos: (2007-04-30 08:40:03 horas)
Excelente columna, aunque con la mentalidad de que "al sindicalista se le pega o se le paga" las consecuencias fueron: porque se les pega al final lograron que no haya quien quiera "meterse a babosadas" (igual que en politica, entonces solo quedan participando las joyitas que tenemos) y ahora que se le paga, el resultado es que joyitas resultan representando a los movimientos reivindicativos como Jovielito, Nery y vuelta a empezar.
carlos Lopez: (2007-04-30 07:34:43 horas)
ya no deberian salir a manifestar, porque a este gobierno ya le queda poco, y lo que se diga le vale, y deberian salir a manifestar en contra de los dirigentes sindicalistas que se robaron el dinero de los pobres, ahi si manifiesten para que los dejen bien enceraditos
Miguel E. Aparicio: (2007-04-30 07:04:58 horas)
Quizá Juan Luís desborda idealismo en la columna, al ponderar la existencia de líderes sindicales libres de la politización y del interés propio. Ya sabemos que el poder corrompe así como que el poder total corrompe totalmente. Si los sindicatos son en esencia organizaciones con poder representativo, están expuestas al mismo peligro. El de que sus dirigentes encuentren en su posición elementos de ventaja personal, los cuales invariablemente utilizarán en su propio beneficio. Sería más sensato profundizar en el origen y necesidad de los sindicatos, especialmente aquellos de trabajadores del estado. La ley del servicio civil, contrario al diseño constitucional, es una ley que NO ES IGUAL PARA TODOS. Ya de por si, los servidores públicos gozan de protección especial en cuanto a sus condiciones y estabilidad laboral, lo que insidiosamente impide la renovación y mejoramiento del personal administrativo estatal. ¿Deben entonces dichos trabajadores tener el derecho a la cuestionable sindicalización? Pero, ante la posibilidad de que mis argumentos sean erróneos, le rogaría a Juan Luís mencione al menos un par de casos en los que se haya demostrado la juiciosa imparcialidad de un dirigente sindical guatemalteco. Talvez la hemeroteca de ElPeriódico contenga dichos históricos casos. Una alternativa a la estructura sindical podría ser que para cada conflicto en particular, los sindicalizados eligieran un representante no reelegible, vigente solo durante dicho conflicto. Esto reduciría la posibilidad de la formación de jerarquías internas al sindicato, con la consiguiente corrupción y desvirtualización del puesto. ¿Qué piensa usted de esto?
Mario Lopez: (2007-04-30 06:55:31 horas)
Felicitaciones por su artúcilo, esta es la realidad de los sindicatos y el sindicalismo en nuestra bella Guatemala. Habrá que ver el dia de mañana el desfile de la vergüenza,decadencia e ineptitud de los dirigentes quienes ahora tiene que pagar a las personas para hacer presencia en sus marchas; no salen de los mismo, congestionar el tránsito, pintar paredes, y gritar.
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