En lugar de promover la productividad, promueven la pobreza.
Hugo Maúl R.
Todo el mundo habla de más y mejores empleos, salarios dignos y más oportunidades. Con raras excepciones, nadie dice cómo se logran tan nobles objetivos. En Guatemala, al igual que en otros países de la región, uno de los principales obstáculos para mejorar la situación de los trabajadores son las regulaciones existentes. Las cuales, en lugar de promover un clima de confianza y de cooperación entre trabajadores y patronos, favorecen la desconfianza y el oportunismo.
En lugar de promover la productividad y la eficiencia, promueven el desempleo y la pobreza. Sin embargo, en Guatemala está prohibido hablar de modificar el marco legal que rige las relaciones laborales. Afortunadamente, la realidad es múltiple y escapa al control que quiere ejercerse sobre ella. La informalidad es una de las tantas formas en que la realidad sobrepasa los intentos de control que se quieren ejercer sobre ella.
No es casualidad que más del 75 por ciento de todos los guatemaltecos en edad de trabajar laboran en actividades informales. Población que se encuentra al margen de la discusión acerca de los derechos y “conquistas laborales”. Aunque la informalidad no los niega, tampoco los afirma. La mayoría de personas que laboran en la informalidad constituyen lo que se conoce como trabajadores por cuenta propia. Es decir, son trabajadores pero no tienen un patrón a quien reclamarle las “conquistas laborales”. Ante tal situación, el típico discurso que seguramente escucharemos en las manifestaciones de mañana es, en el mejor de los casos, una pura fantasía que no está muy lejos de la mayoría de ellos.
El “invento” institucional llamado formalidad, incluidas las regulaciones laborales, cada vez se aleja más de lo que la gente hace todos los días para ganarse la vida.
No hace falta que se me tilde de neoliberal, derechista, pro-empresarial o de no tener corazón. Entiendo bien el papel que esos calificativos juegan dentro de las reglas de enunciación de verdad del discurso en temas sociales y laborales. Cumplen la función de acallar la voz de quienes disienten con la interpretación “oficial” de las cosas. Al más puro estilo religioso, imponen una separación del tipo “quien no está conmigo, está contra mí”.
Es una forma argumentativa muy usual entre quienes construyen la “verdad” dentro del discurso en temas sociales y laborales. Personas que, en su mayoría, no les gusta que se cuestione su particular forma de ver el mundo. Y que, por tanto, prefieren “borrar del mapa” discursivo a quien no piensa como ellos, utilizando calificativos como los anteriores.
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8 comentarios:
Maritza López: (2012-02-15 23:54:52 horas)
Señores, es un gusto saludarles, soy estudiante de la carrera de Ps. Industrial Orgaizacional en la URL Cobán y deseo saber si ustedes tienen conocimiento sobre paginas, libros, folletos o articulos que aborden el tema de ACOSO LABORAL, MOBBING LABORAL, etc, en Guatemala. Lamentablemente, por ser un tema no tipificado por las leyes guatemaltecas, se me está haciendo dificil encontrar fundamentos que apoyen mi tesis profesional. Les agradeceré bastante puedan guiarme un poco. Felicidades y exitos en sus labores diarias. Dios les bendiga.
Felipe Hernández R: (2008-03-03 17:04:19 horas)
a mayor rigidez laboral mayor será la informalidad solo basta con ver el nivel de empleo en aquellos paises donde la flexibilidad laboral es mayor y se darán cuenta que el nivel del desempleo es bajo y por muchas razones primero las empresa invierten, los trabajadores al no tener ataduras migran a posiciones o empleos que mayor les conventan
Oscar Paniagua.: (2007-04-30 17:37:58 horas)
Lástima que por las razones de cambios en el servidor no pude ingresar a esta página más temprano, pero creo que aún es tiempo para hacer un breve comentario. No extraña que el Lic. Maul tome esa posicición y que él mismo se diga que lo van a juzgar de neoliberal etc, etc. Pero en relación al 1o. de Mayo no es ni sueño ni fantasía, es pura realidad; es por ese movimiento que se gestó allá en los finales del siglo XIX y principios del XX que los trabajadores obtuvieron esos logros; el principal talvez, es la regulación de la jornada máxima de 8 horas diarias de trabajo, con descanso de sábado y domingo, y otros logros adicionales que se alcanzaron. Porque antes de ese acontecimento no estaba regulada la jornada ordinaria de trabajo y había quienes lo hacían hasta por 12 o 14 horas diarias. En nuestro caso la máxima regulación laboral la tenemos desde 1947 cuando entró en vigor el Código de Trabajo, el cual regula las condiciones laborales entre patronos y trabajadores, pero aún así, los procedimientos administrativos que se utilizan para resolver los conflictos son demasiado lentos y engorrosos, porque los administradores de la justicia no son capaces de hacerlos más ágiles. POr esa razón los trabajadores casi siempre salen perdiendo, pues los conflictos demoran demasiado en resolverse; desde luego que personajes como el autor de esta columna quisieran que no hubiera ni siquiera ese intrumento de regulación y que la explotación de la fuerza de trabajo fuera la máxima posible y los beneficios solo para el empleador. Si en los países más desarrollados del mundo actual existen entes reguladores de las relaciones laborales, cómo vamos a pensar que en el caso nuestro, en Guatemala eso es un obstáculo al crecimiento económico. Aún en la situación de informalidad que viven muchos trabajadores guatemaltecos rige el ese conjunto de normas, leyes y doctrinas que regulan las relaciones laborales entre patronos y trabajadores. Solamente las personas que no tienen ningún grado de conciencia sobre su situación laboral, sobre su condición de trabajador explotado o que no tengan ninguna dignidad podrán pensar que esas conquistas son un sueño o fantasía, pero los que estamos bien claros de nuestra situación laboral, de nuestro origen y condiciones de trabajo podemos estar seguros que aquello fue una verdadera realidad. ¡que viva el 1o. de mayo! saludos.
Ray Orantes: (2007-04-30 11:59:06 horas)
A mi entender, el fenómeno de la "economía informal" surge debido a que las fuentes de trabajo están monopolizadas. La visión cultural que tenemos de empresa, es aquella de capital enorme que emplea a cientos de personas y que se clasifican dentro de las llamadas "grandes" corporaciones. Por ignorancia desconocemos que las economías de países del primer mundo estan fundamentalmente sostenidas por la iniciativa de pequeños inversionistas de todo tipo(empresas familiares, free lance, etc.). En Guatemala, como las leyes poseen dedicatoria, estan hechas de modo que sólo algunos tengan ese poder de desarrollar empresas y emplear gente, manejar capitales y bienes, mientras que el resto debe (por cuestiones de sobrevivencia e inteligencia innata para desarrollar métodos para obtener resultados)atenerse a los deseos de unos cuantos, o "transguedir la ley" por medio de la piratería, contrabando y tráfico (consecuencia natural), para obtener beneficios y ganancias que el sistema actual no puede satisfacer porque no es capáz de liberalizar su economía y política. Ahora, que vengan algunos "liberales o neoliberales" a distorsionar la naturaleza real del discurso liberal por ignorancia o beneficio propio o hablar de ella sólo cuando les conviene, es harina de otro costal.Qué cosa más socialista que estimular el autoempleo y el acceso a TODOS a los beneficios económicos!!!.
sergio santos: (2007-04-30 08:26:39 horas)
Más empleos y salarios dignos se logran con inversión tanto en el capital humano como en inversión para generar riqueza (cosa que las élites locales hace tiempo no hacen) pero lo más curioso es que quienes invocan "el estado de derecho", "las leyes y reglas claras" son los primeros que se pasan por el arco del triunfo las LEYES LABORALES, que nos gusten o no son LEYES o ¿es que acaso las leyes se respetan al gusto y a conveninencia? lo que falta es un estado fuerte que haga cumplir la ley así de sencillo...y si la ley no les gusta que se vayan a invertir a USA o los paises nordicos donde, ¡¡vaya sorpresa!!, si se respetan las leyes laborales.
Saludos,
Sergio Santos.
sergio licardie V.: (2007-04-30 07:57:36 horas)
Yo siempre le digo "atinado" y que sus documentos son bastante claros y exactos. Pero es necesario aclarar mas: TRABAJADORES INFORMALES son propietarios en la economía informal que navegan con la bandera de que son dueños, en la realidad son empleados sin derechos de empresas, políticos, mafias y contrabandistas que los proveen de productos. Estos poderosos son los violadores de la ley y los derechos de los seudo trabajadores. La gente se mueve dentro de dinámicas sociales, el verdadero informal es el gobierno que no cumple por incompetencia con sus obligaciones de educación, salud, seguridad. Llegan al gobierno para ver que aprovechan y esperando que se termine el Cuadrienio para que la cuadriga evalúe sus cuatrillones de falsas promesas o de billetes. La verdadera realidad es cuando se observa cuales son los caminos del pisto y de allí todas son promesas de primero de mayo, ojala haya muchos manifestantes para que parte de la economía informal logre algunos centavitos lvsergio2@cableonline.com.mx Maestro Primaria INRA
juan pablo escobar: (2007-04-30 06:32:03 horas)
Muchos estamos a favor de la liberación de las regulaciones laborales, pero hasta cierto punto, hasta que se aprueben alternativas que permitan, por ejemplo, garantizar que se contará con un programa de previsión social para tener una vejez más o menos digna. Nadie se da cuenta que toda esa gente en la informalidad y otra más en la formalidad que no paga IGSS, al cumplir 65 años tendrá que ser cubierta con los impuestos de todos mediante programas como el del Adulto Mayor. Es una lástima que los sindicalistas insistan en las llamadas conquistas laborales que ya solo favorecen a una minoría trabajadora dependiente. Urge crear una institución estatal nueva (horror, diría Don Manuel) para que capte ahorros individuales con fines previsionales y protegidos de las estafas, pues ya nadie confía en los bancos. Y ese tortugón llamado IGSS, que se quede solo con los trabajadores dependientes.
Claudia Echeverria: (2007-04-30 02:57:24 horas)
El problema esla falta de solidaridad.Si no se entiende que laproduccion es social y que la distribución también debería serlo siempre vamos a estar esperando que el mercado lo resulva todo.La solidaridad implica pagar elimpuesto para que "la cosa funcione" es decir haya hospilates,escuelas,formacion,policia. El estado debe jugar elpapel de motor. Claro que el mercado no hay que cobatirlo sino promoverlo.Al final los oligarcas capitalista no quieren pagar impuestos,noquieren redistriduir nada y lopeor no queren financiar "la cosa".Que todo se arrgle por arte de magia y sobre las espaldas de lo strabajadores.
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