Lo que tenía que pasar pasó. Guatemala no pudo alcanzar la mayoría calificada necesaria para obtener el puesto de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y, tal y como me permití anticiparlo, se sintieron muy satisfechos de su “triunfo” tanto la República Bolivariana de Venezuela “por haber impedido que llegase a ocupar el cargo el candidato de Estados Unidos” –nosotros– como Estados Unidos, “por haber impedido que Venezuela lo ocupara”.
¿Cómo se nos ve a estas alturas? ¿Cómo nos vemos nosotros mismos?
En esta Guatemala nuestra, en que todo ocurre al revés, se pretende negar que el fracaso haya ocurrido y, es más –esto es lo peor– disfrazárselo de éxito.
En el momento oportuno me permití compartir con ustedes la frase de Patrick Henry: Right or wrong, my Country first… Equivocada o no, mi Patria primero, y compartí también con ustedes aquella lapidaria del Martín Fierro: Desunidos los de dentro, los devoran los de afuera…
Sin embargo, mal haría, a estas alturas, si apañase lo que llegó a rayar y raya en necedad: que los artífices de nuestra derrota se jacten y pavoneen como que si hubiesen obtenido una victoria. Esto sería como consentir en nuestros errores y ocultarlos: la mejor forma para que estos se repitan.
“No meneallo”, decía la prevención popular. No menearlo más, ¡Carajo! Debemos de exigirlo con absoluta firmeza. Pretender que la elección de Panamá haya constituido un éxito para nuestra patria, raya ya en la necedad y en el absurdo.
No tiene sentido alguno que una nueva candidatura de Guatemala para el período 2011-2012 parta de los errores cometidos. Debe entenderse que “nuevos” protagonistas de nuestra política exterior son los llamados a forjar una plataforma distinta y no los responsables de la actual.
La soberbia de ocultar los errores no debe tolerarse.
¿Era la candidatura de Guatemala tan solo una maniobra de Estados Unidos para impedir que llegase Venezuela? ¿No? ¡Claro que no! Pero esa y no otra fue la impresión que se dio y que quedó privando –y que priva– en el ambiente.
Nos dejamos sobar la cara y no fuimos capaces de evidenciar que Guatemala ha sido y es capaz de sustentar sus propias convicciones.
El fracaso de nuestra diplomacia no radica en que hayamos perdido –en que no hayamos logrado la mayoría requerida, lo que puede ocurrir por múltiples factores– sino en haber dejado que se nos exhibiese como fuimos exhibidos y que se nos colocase –y nos dejásemos colocar– el sambenito de títeres.
Con todo respeto, la República Bolivariana de Venezuela nos exhibió con insolencia y no tuvimos la capacidad de afirmarnos en lo propio y de exigirle el respeto y la lealtad que nos debía.
Nuestra soberbia llegó a tales extremos que se afirmó que persistiríamos en votaciones hasta 2010, cuando ya habría vencido incluso el período para el que se hacía la elección y cuando un nuevo Gobierno, desde 2008, estaría gobernando en Guatemala. ¡Guácatela! Esto es algo que hubiese asombrado y que asombraría incluso a Ripley…
La balandronada, sin embargo, concluyó en lo que –para entonces– ya resultaba inevitable: morder el polvo y declinarla.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
3 comentarios:
G. Pacheco: (2007-05-01 15:39:36 horas)
Sr. Acisclo Valladares: sigo esperando una respuesta suya en relación a la participación de su candidato Colom en la triangulación de fondos con el FRG.
Juan Galicia: (2007-05-01 14:55:04 horas)
Pero si era más claro que el agua de que Guatemala había sido postulado por los gringos y no por desición propia guatemalteca, entonces qué podíamos esperar ?
El día que Guatemala tome su desición será otra cosa.
Cómo Nosotros ( Guatemala) podemos competir contra una Venezuela que toma
sus sus propias desiciones, mientras nuestros gobiernos dejandose manipular más por los gringos, hasta cuando vamos a tomar nuestras propias desiciones ?
Chipoteda de cara nos dieron por no decir otra cosa con el hecho de permitir siendo unos titeres de los gringos !!
allí usted y su opinión, pero la verdad estamos fritos !
jlgaliciaqui@hotmail.com
Mario Rodriguez: (2007-05-01 11:35:16 horas)
A quien trata de engañar Acisclo con esta columna?? Desde 1954 que nos dejamos sobar la cara Lic!! a ver si vamos despertando ya!! Lo que a Ud le duele es ver que pueblos como el Venezolano ya no se dejen sobar la cara y nosotros como siempre llorando como niñas lo que no defendemos como hombres.
3 comentarios: