Una propuesta para salvar la Reserva de la Biosfera Maya
Las concesiones forestales a cargo de las comunidades peteneras parecen ser una de las respuestas. Ellas han aprendido a explotar los recursos de manera sostenible.
En esta época del año, la amenaza de incendios forestales aumenta cada día, una situación que preocupa a conservacionistas y a muchos peteneros. Cada verano, la práctica de la tala y quema consume grandes extensiones del bosque en Petén; pero este departamento también alberga ejemplos del manejo sostenible de los bosques que dan esperanza a los ambientalistas y sirven de modelo para otros países de la región.
Una revisión de imágenes de satélite de Petén, tomadas durante las últimas décadas, demuestra una tendencia siniestra. El manto verde que cubría gran parte del departamento hace 30 años ha sido reducido a unas manchas de monte en el sur y una franja de bosque en el norte, protegido dentro de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM).
Pero las imágenes de satélite también demuestran un hecho notable. La extensión de bosque más grande se encuentra en la llamada Zona de Usos Múltiples de la reserva, la cual ha sido dividida en concesiones forestales manejadas por 12 comunidades y 2 empresas que aprovechan los recursos forestales de manera sostenible.
Mientras el Parque Nacional Laguna del Tigre ha perdido casi la mitad de sus bosques, las concesiones forestales de la RBM han perdido apenas cuatro por ciento de su cobertura boscosa desde la creación de la reserva, en 1990.
Bajo la supervisión del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) y las normas de la organización conservacionista internacional Rainforest Alliance (Alianza para Bosques), acreditadas por el Consejo de Manejo Forestal (FSC, por sus siglas en inglés), doce comunidades manejan más de 1.5 millones de hectáreas de la RBM, de donde extraen madera, chicle, xate y pimienta, sin causar daños permanentes a los ecosistemas. De la comunidad
Según Benedín García, miembro fundador de la organización que administra la de Uaxactún, la razón por la cual las concesiones están mejor conservadas que los parques es que están protegidas por la misma gente que vive de ellos.
“Nuestro secreto es que tenemos más de 150 personas trabajando en el bosque”, dijo García. “Si uno de ellos ve que sucede algo que no debe ocurrir, lo reporta a esta organización, que de inmediato envía una delegación a la zona”.
García explicó que fue un desafío para la comunidad organizar una empresa forestal viable y conseguir la certificación del FSC, pero este reconocimiento ha permitido a la comunidad vender su caoba a precios mejores de los que recibían antes, y con la ayuda de Rainforest Alliance han conseguido mercados internacionales para maderas que ni se vendían hace unos años.
Según José Román Carrera, gerente forestal de Rainforest Alliance para América Central, la exportación a compradores dispuestos a pagar más, no solo ha mejorado los ingresos de las familias sino que, parte de esas ganancias, han sido invertidas en trabajos comunitarios, como acueductos, escuelas y salarios de maestros.
“Los mejores ingresos no solo elevan el nivel de vida, también crean conciencia en la gente de la necesidad de manejar los bosques de una manera sostenible”, dijo Carrera.
Estos logros han sido posibles gracias a las concesiones forestales y el apoyo de donantes internacionales, sobre todo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés). Pero la inversión ha sido buena, ya que varias empresas forestales comunitarias han logrado la sostenibilidad económica, lo que promete la supervivencia de sus bosques.
Con base en este éxito, Rainforest Alliance promueve el mismo modelo en comunidades aledañas a las reservas de la biosfera de Honduras y Nicaragua. La esperanza es fomentar allí actitudes como la de Carlos Crasborn, el presidente de la cooperativa forestal de Carmelita, una antigua aldea chiclera en el corazón de la RBM.
“Nuestros padres protegieron estos bosques para nuestro beneficio, y es nuestra responsabilidad conservarlos para las futuras generaciones”, dijo Crasborn.
David Dudenhoefer es un periodista independiente radicado en Lima, Perú, que trabajó dos años con Rainforest Alliance en Centroamérica.
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2 comentarios:
mayi calderon: (2009-10-29 10:10:23 horas)
http://busquedasenelvidrio.blogcindario.com/2009/06/00111-el-futuro-nos-alcanzo.html
domingo, 28 de junio de 2009
$>El futuro nos alcanzó
He leído una información muy importante que viene directamente de NASA y ESA, me gustaría comentar partes de ese artículo, se llama: La NASA anuncia que una tempestad solar puede causar un desastre en 2012. Es un informe (un dossier de 145 páginas)
Roberto Orantes: (2007-05-05 04:43:54 horas)
Esto demuestra una vez más que en Guatemala es mejor cuando los recursos naturales son cuidados por entes privados que por entes públicos.
2 comentarios: