Cuando el Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocó a elecciones generales, el 8 de junio de 1990, se inició una acción que evidenció lo que Antonio Gramsci teorizó, de que en sociedades capitalistas las clases sociales –aunque compartan condiciones de existencia– están atravesadas por intereses conflictivos. Además, son segmentadas y fragmentadas en el presente y en su formación histórica.
El domingo 11 de noviembre de 1990 se manifestó la fragmentación de clase que existe en la comunidad k’iche’ de Quetzaltenango. Al cerrarse las urnas e iniciar el conteo de votos, de 11 candidatos a la alcaldía de Quetzaltenango, 4 se disputaban el primer lugar. Al final, las cifras oficiales mostraron que Carlos Arriola, de la Unión del Centro Nacional (UCN), obtuvo 4 mil 826; Flavio Herrera, Movimiento de Acción Solidaria (MAS), 4 mil 727; Ricardo Cajas Mejía, Xel-Jú, 4 mil 621, y Julio Pacheco, del Comité Independiente Xelajú (CIX), 4 mil 099. Los 7 candidatos restantes obtuvieron entre 3 mil y 130 votos.
En la primera elección que participó Xel-Jú (1974) un fraude le arrebató el triunfo a Augusto Sac, en la segunda (1978), Victoriano Álvarez perdió por 40 votos y en esa tercera intervención Cajas no ganó por 205. Varias son las razones, pero una fue clave el lanzamiento del médico Carlos Pac Sum por el Comité Cívico Unión Popular Solidaria, que obtuvo 711 votos, de los que aproximadamente el 95 por ciento fueron votos indígenas. Pac proviene de una de las viejas familias de comerciantes indígenas y fue parte de las primeras generaciones de k’iche’s que se formaron profesionalmente dentro y fuera del país con propios recursos.
Él representaba para un sector de indígenas acomodados el modelo del “indio” que individualmente y sin cuestionar el sistema avanzó en el mundo profesional ladino, aunque en ese proceso terminó ladinizado. Alrededor de Pac Sum se agrupó parte del sector elitista y relativamente conservador de la elite k’iche’. En su mayoría familias con las que él construyó relaciones de compadrazgo, negocios y de afinidad religiosa.
A pesar de que Cajas y Pac provenían del mismo sector k’iche’ representaban y defendían intereses opuestos, por eso, presentaron planillas y programas distintos, basados en posturas históricas, ideológicas y políticas que dejaron entrever qué tan profunda puede ser la fragmentación de una clase social indígena urbana en el marco de un proceso electoral.
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2 comentarios:
Carlos Quim: (2007-05-10 07:48:46 horas)
Los faudes electorales se dan en todos lados, y lamentablemente mas en los candidatos indigenas, he leido los articulos de la Licda. Nimatuj y seria bueno que hiciera un analisis de estos fraudes en otras comunidades y no se enfrascara en los K'iche', considerando que somos varios pueblos que convivimos en estas tierras.
Doña Irma Alicia, sería bueno que escribiera sobre otros asuntos que ahogan a Guatemala y no solo enfrascarse en enfrentamientos vanos. Ya basta, estamos en reconciliación y usted solo de indígenas y ladinos habla, parele ya, porque no es correcto, demuestre que puede escribir sobre otros temas, yo soy un joven indígena y la verdad no me preocupa eso de divisionismos de razas, solo usted los incita y no se cansa.Vamos, atrévase, escriba sobre la situación de actualidad.
2 comentarios: