La otra tarde se me apareció, con qué bulla, y entre vahos violentos, el demonio. –Ya venís a joder, vos. –Estoy aburrido –se defendió.
Le puse, para que se entretuviera, un devedé que había comprado en la calle, o sea un devedé pirata, un devedé “me–rehúso–a–pagar–veinte–tuquis–en–blockbuster–especialmente–con–lo–mal–que–me–trató–la–otra–vez–el–dependiente–pendejo–y–además–sólo–están–las–películas– chafas–porque–las–otras–siempre–andan–alquiladas”. Uno de esos devedés.
El demonio se estableció en la cama, ocupándola toda, se puso a ver la lica. Yo me fui al cuarto de al lado, a escribir. Un artículo, para una revista, sobre elecciones, y candidatos, irónico, aceitado, empachante, como gustan.
Cuando volví al cuarto, ya estaba bien dormido, el demonio; una roncadera. En realidad, me conmovió verlo así, tibio, blando: los párpados de oro; las alas rojas; hermosas zigzagueantes barbamarillas naciéndole, prorrumpiéndole de los hoyitos de la nariz; los dientes menudos y afilados; el rostro protuberante de hueso; tres bocas; un vientre peludo; once senos; en lugar de pies, garras; un cierto temperamento aristocrático y lánguido; las cuencas de los ojos vacías; los brazos fornidos, como de camionero; una lanza enorme en una mano; una guitarra eléctrica en la otra; espada en el cincho; un ano justo en medio del pecho; y encima, adheridos al cuerpo, unos huevos como de pescado, pequeños, transparentes y glutinosos; y se me olvida: la abertura en el cuello, como si lo hubiesen degollado, y un aspecto general de perdedor.
Lo desperté. –Ya. Hora de irse. Se levantó, no sé si molesto. Cuando pasó al lado de la librera, notó el libro de Milton, con resignación me dijo: –Puras muladas. Cerré la puerta, fastidiado.
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3 comentarios:
Alfonso Ayala: (2007-05-10 13:17:18 horas)
espero que de ahora en adelante no dejen salir mas a los diputados del congreso para que no lleguen a tu cuarto y te dejen en paz. Como quiero que nos dejen, porque tanta mulada junta solo a ellos se les puede ocurrir.
Sabes vos?
al salir el m´a us de caminó a su lugar de origen pasó a hecharle un vistazo a todo lo que había destruido, y se encontró que casi todo lo habían reconstruido, excepto la consciencia de los hombre. Partió a su casa al darse cuenta que el trabajo mas grande lo había logrado. Se sintió satisfecho. Juró ya no mas volver a molestar.
Jorge Mazariegos: (2007-05-10 12:11:16 horas)
¡¡¡ que viva la mariguana !!!
juan matta: (2007-05-10 01:45:24 horas)
Vos Maurice hay que tener cuidado con lo que andas fumando ahora.
Mejor echate alli un superduper cometario de lo que pensas de la inminente guera entre postmodernistas y post-postmodernistas, que ya ni se les haya nombre. Que seran, aparte de maximalistas estos mis cuates?
lugrunpuchis
3 comentarios: