Con todo el respeto que se merece Rigoberto Juárez Paz, creo que es un desperdicio de valioso espacio que le otorguen media página de la sección de opinión para que nos cuente una insulsa y simplona aventura a lo Corín Tellado, ocurrida en 1987. Encarecidamente le pido que si no tiene ya nada qué decir, en cuanto a externar opiniones (es el nombre y propósito de la sección), y no le queda otra que contar cosas de hace 20 años, porque ya no le ocurre nada, que ceda el espacio que desde hace tiempo estamos gestionando más de un ciudadano, que sí deseamos contribuir en la búsqueda de soluciones y alternativas a la problemática actual. Sería un noble gesto que se decida a colgar la pluma, especialmente en estos días en que los otros columnistas también divagan, no sabiendo qué opinar o se quejan desoladamente de una supuesta situación irremediable.
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2 comentarios:
Renan Duarte: (2007-05-15 12:53:29 horas)
Nada nuevo, nunca ha valido la pena leer lo que escribe este señor, simplemente ignórelo como hacemos el 99.8 %. El resto que son sus familiares y amigos de El Jicaro, guardan celosamente sus escritos para ver si con el tiempo surgen algunas revelaciones.
Carlos E. Urrutia: (2007-05-15 05:32:13 horas)
Fíjese don Miguel que a mí sí me parece que haya opiniones de lo que sea, aunque a veces parezcan novelitas de esa señora que usted parece conocer tan bien ya que compara estilos de escritura. Pero, por supuesto, cada persona tiene derecho a su propia opinión. Y aunque yo no esté de acuerdo con lo que usted dice hoy, no significa que no respete que a usted no le guste lo que escriba el más preclaro hijo de El Jícaro City. Saludos.
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