Domingo es un sujeto bajito, de apariencia débil pero con fuerza para cargar bultos en la espalda del tamaño del planeta. Tiene nueve hijos y un par de terrenos en los cerros de San Juan. Una vez me contó que su primera gran frustración fue cuando al terminar el sexto primaria su padre lo retiró de la escuela e incorporó al trabajo, porque él aprendía rápido y quería saber más, y la segunda vez fue cuando su primogénito desertó de la secundaria para convertirse en ayudante de albañil. Él quiso darle la oportunidad y el muchacho no la aprovechó. Con el tiempo la pobreza lo fue ahorcando hasta que se animó a emprender la aventura del Norte. Un coyote le prometió el paraíso a cambio de Q34 mil, lo que Domingo respaldó con la hipoteca de su patrimonio agrícola, firmó y se aprendió de memoria las instrucciones, porque no podía llevar papel alguno, ni números de teléfono para no exponer a nadie ni facilitar la extorsión. Partió con medio centenar de campesinos por las venas de asfalto de México, tomando buses en estaciones y direcciones memorizadas. En Monterrey permaneció 15 días escondido en un hotel, aguardando el momento propicio para atravesar la frontera más vigilada de la Tierra. Su familia vive mientras tanto de la venta de los animales de corral que les van quedando, pacientes y orando por aquel a quien saben que van a perder a cambio de las añoradas remesas. Una noche cruzó el río, y al apenas pisar Texas se apareció la Migra provocando la estampida. Hubo quienes se lanzaron al río, lo que distrajo a sus captores preocupados por evitar que los desesperados se ahogaran. El coyote fue el primero en desvanecerse.
Solo agarraron a tres, y el resto de chapines se dispersaron por los cerros, sin comida ni ropa adecuada para soportar el clima de febrero. Domingo recuerda que temblaba como borracho con terrible goma. Aguantó una semana escondido, contemplando el desierto que lo separaba del sueño, pero no sabía por dónde avanzar ni qué hacer. Para no morir de inanición, se entregó con la cabeza gacha de los vencidos. Ocho días más tarde regresó a Guatemala deportado, en avión, cojeando debido a un golpe que sufrió durante la fuga.
El coyote le brindó la oportunidad de un segundo viaje, pero él ya no tuvo coraje, así que cedió su pase a un sobrino que 19 días más tarde llamó para contar que estaba en Nueva York, trabajando de albañil y extrañando las tortillas. Domingo se sumergió en sus pensamientos. Semanas más tarde hipotecó el patrimonio de su mujer, y se marchó nuevamente. Ya lleva casi un mes y aún no se comunica. Nadie sabe si aún está vivo, escondido o detenido en la frontera, y los suyos imploran con las lágrimas en los ojos para que llegue a su destino. Es como Jaime Viñals escalando el Everest, pero no por deporte sino por necesidad.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
2 comentarios:
sergio santos: (2007-05-17 12:25:30 horas)
Para que los pocos dueños de la finca vivan bien, necesitamos exportar gente (que verguenza!!) mientras los gringos ponen su muro para tener una "selecciòn natural" y solo tener mano de obra fuerte mientras acà se culpa a los subalternos (razas inferiores escribiò alguièn ayer) de ser causa del subdesarrollo por "huevones", haraganes, buenos para nada...asì es Guate un remedo de finca.
Sandra Morales: (2007-05-17 04:32:46 horas)
La emigracion es un valioso recurso humano, transferible de un pais a otro, dentro de un contexto economico es un factor de exportacion, similar a la exportacion de otros factores de produccion, representa un ahorro para el empresario "yankee"_por su caracter ilegal_ una fuerza de trabajo barata y sin beneficios, ya elaborada y forjada por nuestra sociedad misma, y en el momento que no se necesita se crean medios barbaros para desecharla [muros, represion, etc], nosotros, un pais pobre, subsidiando a un pais industrializado, paradojico!. El unico beneficiario es el capital "yankee", ya sea economicamaente como una solucion temporal en crisis de acumulacion y politicamente por las contradicciones que crea su fuerza de trabajo domestica. Para nuestro sistema, alimenta el capital financiero y ayuda a controlar la organizacion politica del movimiento de masas. Sera siempre una "reserva de ejercito de trabajo", entre un vaiven de altas y bajas, dependiendo de ciclos economicos de utilidad. La raiz del problema es que es un segmento de poblacion transnacional, sin proteccion de ningun estado una vez esta deja su pais de origen. Sin lugar a dudas uno de los crimenes politico economicos de mayor impunidad cometidos por un estado y los propietarios de los medios de produccion...
2 comentarios: