La adopción es un acto por el cual se recibe a un niño como propio, con autorización judicial, a quien no lo es por naturaleza.
elEditorial
La adopción es un acto por el cual se recibe a un niño como propio, con autorización judicial, a quien no lo es por naturaleza. Si bien los derechos y obligaciones que nacen de la adopción están regulados en nuestro Código Civil, así como la terminación, revocación y rehabilitación, el procedimiento de adopción no confiere la debida protección y garantías tanto al menor como a los padres biológicos.
Sin duda, la institución de la adopción debe mantenerse y fortalecerse, porque a través de ella se brinda un hogar a un niño abandonado, no deseado, indigente o cuyos padres no tienen capacidad económica para costearle su alimentación y educación. Empero, eso no significa que se permita la comercialización abierta de los niños y niñas sin ninguna garantía y protección como, en alguna medida, está ocurriendo.
En nuestra opinión, debe renovarse la legislación en materia de adopción y adaptarla a la realidad nacional. Dentro de ese contexto, convendría que se regule no solamente la adopción en la que el adoptante es extranjero, sino que también aquella en la que el adoptante es guatemalteco, ya que la misma también absorbe una cantidad importante de casos.
En ese sentido, se ha dado un paso trascendental con la aprobación por el Congreso de la Convención de La Haya en materia de adopciones, la cual entrará en vigencia el 31 de diciembre de este año.
Esta decisión legislativa implica que el Estado de Guatemala debe constituir una autoridad central encargada de tramitar las adopciones, y que estas deberán hacerse en consideración del interés superior del niño y la niña y del respeto de sus derechos fundamentales.
Antes de que entre en vigencia la referida Convención de La Haya, el Congreso deberá elaborar una ley que la desarrolle, a efecto de que nomás la Convención cobre vigencia se procederá a la observación, cumplimiento y aplicación de sus disposiciones.
Los beneficiarios serán los casi 3 mil niños y niñas guatemaltecos que anualmente son adoptados.
Afortunadamente, la actual Corte de Constitucionalidad (CC) desató el “nudo gordiano” que dejaron los anteriores magistrados de la CC y viabilizó la regulación de las adopciones en Guatemala, en el marco de estándares internacionales.
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4 comentarios:
cristina ramirez: (2008-09-04 18:58:34 horas)
me interesa saber un lugar donde pueda adoptar niños en guatemala algùn centro de adopciòn gracias.
Patricia Rivas: (2007-05-31 15:01:51 horas)
Si fuera posible me enviaran estadisticas al respecto del numero de adopciones de niños guatemaltecos, que se quedan Guatemala y los que se van al extranjero. gracias
Rodrigo Duarte R.: (2007-05-24 12:49:56 horas)
Aló Fernando "Skipy" Linares Beltranena!
Manuel Aler: (2007-05-24 09:17:12 horas)
Al fin una regulación para el GCM -Guatemalan Child Market- cuyos dueños se ha hecho multimillonarios con la comercialización de niños y niñas, bajo el criterio y la ética del "Libre Mercado". No tardarán en lanzar sus dardos envenenados en contra de ls instituciones que protegen a la infancia y tratarán, con mañas macabras, de retrasar la aprobación de leyes y reglamentos internos. Cuidado, porque la mafia que controla la venta de infantes en Guatemala es poderosa y si se les cae el nogocio pueden llegar a hacer cosas muy feas. Hay dos o tres abogángsters conocidísimos que se verán muy, muy, afectados por esta limitación a su "humilde negocito".
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