Como en muchas cosas que suceden en Guatemala, estamos pecando de discriminación. Y lo peor de todo es que el propio Estado, quien debiera estimular y generar oportunidades a lo fabricado en este país, es el que está haciendo todo lo contrario. El programa Abriendo Futuro: Tecnología para los maestros del ministerio de Educación, que surgió como una idea sumamente original y de oportunidad para los educadores, está a punto de verse manchado con la corrupción, al favorecer intereses de algunos pocos y olvidarse de los verdaderos beneficiarios para los cuales fue creado.
Es sumamente triste ver cómo los ensambladores locales (aquellas compañías serias que generan empleos en Guatemala mediante el ensamble de computadoras), están quedando fuera de cualquier opción a competir por la “certificación” del Mineduc para que pueda ser comprada y apoyada en su programa. En ambas categorías, PC para maestros o Laptop para maestros, no existe ningún nombre de fabricante local que haya cumplido con los requisitos técnicos seleccionados, cuando en nuestro país para nadie es un secreto que el 50 por ciento o más de las computadoras en casa y oficinas son “clones”, “compatibles” o ensambladas en Guatemala. Empresas como Microsoft e Intel están apoyando 100 por ciento a varios ensambladores locales por medio de programas muy agresivos, pues han visto en ellas un potencial y compromiso de calidad muy fuerte. ¿Por qué ustedes no? ¿Por qué impedir que los maestros tengan acceso a estos equipos que han probado ser buenos y cuyo respaldo es aceptable? ¿Por qué negarles a comprar equipos que pueden costarles hasta un 30 por ciento menos?
Realmente los requisitos técnicos solicitados por la Junta Calificadora del Mineduc (que valdría la pena saber por quiénes está conformada y sus respectivos currículum vitae) estaban enfocados en las especificaciones de los equipos y no en las necesidades reales de los educadores. Pero volviendo a los bits y bytes, existen unos requisitos tan ridículos como el que una computadora tenga que estar certificada para Windows XP y Windows Vista, cuando una computadora que esté certificada para Windows Vista no necesita estar certificada para la versión anterior. Para salir del tecnicismo y ejemplificarlo, es como pedir que un automóvil que tiene seis cilindros tenga que estar certificado para funcionar como de cuatro, cuando esto es ilógico.
Quien compra uno de seis tiene más ventajas que uno de cuatro, simple lógica matemática. Otra característica por la que dejaron fuera a algunos equipos fue porque no cumplían en su totalidad con estándares UL. Señores, lo único que cumple con este estándar es la fuente de poder, no todo el equipo. No existe en el mundo un equipo que cumpla en su totalidad y además, no es necesario. Y por esto quedaron fuera otros cuantos.
En verdad lo más importante al comprar una computadora, cualquiera que sea, es el servicio post venta. De nada sirve a un usuario comprar la mejor computadora del mundo si cuando esta falle (y todas fallan), no existan repuestos para repararla y tengan que desecharla.
Es más importante para el consumidor que existan repuestos de pantallas de laptop a que esta esté certificada por UL, cuando a Guatemala no han entrado fuentes sin certificar (y dudo que estas aún existan en cualquier mercado), o que tengan un número de teléfono de soporte para el consumidor, cuando a media noche les surja un problema y no tengan a quien recurrir. Esos son dos ejemplos de características que tienen mucho más peso para “certificar” a una marca que los bits y bytes.
Para finalizar, es triste que no exista el apoyo a la industria nacional (que de nacional lo único que tiene es el ensamblaje, porque de allí todos los componentes son importados), pero peor aún es el hecho que se le esté quitando la opción a los maestros (cuyas limitantes económicas son para todos bien sabidas) de tener acceso a equipos de menor costo. Ya dependerá de ellos decidir qué quieren comprar, pero el hecho de tener opciones es lo valioso de todo esto.
Tal cual está la “certificación”, podría prestarse a malos entendidos al “certificar” únicamente a una o dos marcas de equipos (todas ellas excelentes en cuanto a reconocimiento de marca, dicho sea de paso), cuando en realidad la opción podría ser mucho mayor. Estamos obligando a los maestros a manejar vehículos europeos de excelente calidad pero a un mayor costo, cuando tienen derecho a seleccionar conducir uno de origen asiático que hará la misma función a un mejor costo. Deberíamos aprender una lección de Colombia y su programa PC para Todos, en donde a los equipos ensamblados localmente se les dio un trato de igualdad y no discriminatorio. Nuestros ensambladores locales se lo merecen, al igual que los maestros la opción de elegir.
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2 comentarios:
Duncan MacLeod: (2007-05-27 20:53:28 horas)
Pues es de admirar el criterio del equipo técnico del MinEduc de este "gobierno de empresarios"
Oscar Gustavo Ancheita Escobar: (2007-05-27 10:34:20 horas)
El Ministerio de Educación, hubiera buscado los mejores precios para las computadoras, desde luego sin descuidar la calidad de las mismas. Y por supuesto las ensambladoras nacionales hubieran tenido prioridad sobre cualquiera otra empresa, porque se supone que las nacionales iban a ofrecer los mejores precios. Ojalá no haya favoritismo en este negocito.
2 comentarios: