En alerta amarilla por las lluvias en la mitad del país
Se espera que las precipitaciones se intensifiquen durante el fin de semana, por lo que Covial se prepara para atender potenciales derrumbes y crecidas de ríos.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) declaró alerta amarilla en 12 departamentos y todas las instituciones deberán estar preparadas en caso de emergencia por las copiosas lluvias, las que esperan se incrementen el fin de semana.
De acuerdo con Hugo Hernández, secretario ejecutivo de la Conred, los departamentos vigilados son: Sololá, Quetzaltenango, Totonicapán, San Marcos, Suchitepéquez, Retalhuleu, Escuintla, Santa Rosa, Jutiapa, Chimaltenango, Sacatepéquez y Guatemala.
Henry López, director de la Unidad de Conservación Vial (Covial), ha informado a los contratistas que deben distribuir su maquinaria en el país, para atender daños a la infraestructura por derrumbes y desbordes de ríos.
“Barbara” no es la responsable
Mario Bautista, jefe de meteorología del Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), aseguró que no es la tormenta Bárbara la responsable de las lluvias, pero indirectamente envía aún más humedad al país.
“La tormenta se formó el lunes frente a las costas de Tehuantepec, a unos 150 kilómetros de Guatemala, pero sigue estacionada, por lo que sus bandas se amplían y nos mandan humedad”, explicó.
Mientras tanto, el Centro de Huracanes en Miami vigila un disturbio en el Atlántico, el cual, asegura Bautista, va con dirección hacia al Norte, por lo que no constituye riesgo para el territorio guatemalteco.
Debido a la humedad que hay se espera que esas lluvias se incrementen durante el fin de semana, sobre todo en la costa sur y el altiplano occidental, como parte del invierno. Inundaciones en la zona 6
Jorge Orellana, de la Empresa Municipal de Agua (Empagua), no descarta nuevamente inundaciones en las colonias aledañas al hundimiento en el barrio San Antonio, en la zona 6, el cual se anegó por las primeras lluvias del fin de semana.
De acuerdo con el experto, al desviar el agua de los alrededores del hundimiento, había unos tubos por donde no pasaba agua en ese momento, por lo que se pensó que no tenían uso, pero en realidad eran los de aguas pluviales, y se salieron el fin de semana con las intensas lluvias.
Ahora los desviarán y tardarán al menos diez días, por lo que de volver a llover tan fuerte podrían inundarse las viviendas. Para evitar esto se construyó una borda para que el agua no entre a las casas, explicó el síndico segundo, Gustavo Blanco.
Añadió que los más afectados fueron los habitantes del asentamiento Jesús de la Buena Esperanza, el cual se encuentra en la parte baja de la calle, por lo que se les ha pedido que desalojen, ya que están en un área de alto riesgo, concluyó.
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