Entonces, pero solo entonces, se justificaría que el Gobierno estatizara el servicio ferroviario.
Rigoberto Juárez-Paz
Según informes de prensa, el pueblo natal de Gabriel García Márquez ya cuenta con un tren amarillo que el miércoles 30 de mayo, es decir ayer, llegó a Aracataca, llevando esta vez entre los pasajeros al conocido autor de ficciones que ha entretenido a tantos millones de lectores en diversas partes del mundo.
¿Por qué, pregunto yo, Jícaro City no tiene su tren, aunque sea de otro color? La respuesta es, talvez, porque ningún autor famoso es oriundo de ese lugar, de modo que tampoco hay casa donde hubiera nacido, ni que el Gobierno quisiera restaurar para la posteridad como sucede en Aracataca.
Conste que en Jícaro City nació don Francisco Guerra Morales, muy conocido por adolescentes de los años cuarenta del siglo pasado que estudiaban la secundaria en el Instituto Central para Varones o en la Escuela Normal, además de haber sido un versificador que tal vez solo Carlos Bernhardt le ganaba. Algunos jóvenes de entonces lo apodaban don Pancho Caulas porque salpicaba sus lecciones con anécdotas difíciles de creer.
La historia de América que enseñaba parecía una novela, y no le interesaban mucho las acciones de los gobiernos totalitarios que luchaban por independizarse de España (que ahora luchan por independizarse de Estados Unidos de América) al tiempo que tiranizaban a sus propios conciudadanos, como lo hacen algunos gobernantes latinoamericanos actuales. La historia que don Pancho enseñaba era muy interesante, aunque en parte fuera inventada, como también lo es la historia considerada real y verdadera.
No, en Jícaro City no nació ningún autor famoso, pero allí nació el general José María Orellana, cuyo Gobierno realizó la reforma monetaria. También nació allí el coronel Arturo Ramírez, quien falleció en Washington, donde era Embajador de nuestro país y uno de cuyos hijos fue de los principales jefes guerrilleros. Y allí también nació el general José Domingo Juárez Aragón, quien fuera miembro de nuestro cuerpo diplomático en Europa cuando era Presidente don Lázaro Chacón, de la vecina Teculután, y muchos años después Cónsul General de Guatemala en San Francisco, California, y Miami, la Florida.
También cabe mencionar a muchos profesionales de la Medicina y el Derecho, y a un buen número de telegrafistas inigualables, y a don Juan Clavería, y por supuesto a Tía Güina, tía Moncha, tía Socorro, tía Pancha y tantas otras mujeres extraordinarias que ayudaron a sus maridos a triunfar. Y, para quienes aún no lo saben, Jícaro City es la única corporación municipal de toda la República que se opuso abiertamente a la reforma constitucional que llevó al general Ubico a su larga dictadura. Me parece, pues, que Jícaro City merece, tanto como Aracataca, que por allí vuelvan a pasar trenes de pasajeros. La estación, que era el centro social de la población, hace años dejó de existir. Ya no hay ocasión para que en el tren llegue algún ser querido. Ahora muchos viajeros aparecen, sin anunciarse, en veloces tuc tucs, que los recogieron al otro lado del Motagua y los trasladaron al centro, sobre sólido puente de concreto. La costumbre de ir a la estación del tren estaba tan arraigada que muchos llegaban aunque solo fueran trenes de carga.
Pero mi pregunta principal es ¿por qué no se ha habilitado la antigua línea férrea de la IRCA, al menos la parte que conduce a Puerto Barrios? La carretera al Atlántico, además de ser de muy caro mantenimiento, hace años también parece ser insuficiente para el transporte seguro de pasajeros y mercadería de y para Puerto Barrios, El Salvador, Honduras, Zacapa, Chiquimula y las Verapaces, además de la producción agrícola de tantos puntos de la línea. Ello se ha visto con mayor claridad ahora que se está ampliando la ruta a Sanarate. Si para los grandes transportistas no fuera rentable invertir en la rehabilitación de la línea férrea, entonces, pero solo entonces, se justificaría que el Gobierno estatizara el servicio ferroviario.
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8 comentarios:
alfonso villacorta: (2007-06-01 17:06:50 horas)
lastimosamente en ni en Jicaro City ni en el resto de la republica ha nacido algun personaje con cerebro empresarial que entienda que el ferrocarril es un negocio y no una fachada para enriquecerse con negocios turbios.
Desde que construyeron la carretera al Atlantico y nacionalizaron la IRCA, el ferrocarril solo fue un antro de enriquecimiento ilicito para sus administradores, en contubernio con la iniciativa privada que en su miopia no queria competencia para las empresas de transporte que se fueron aduenando de las lineas de carga y pasajeros.
Y en su misma miopia siguen sin ver que es mas rentable ese tipo de transporte, que hasta beneficiaria al pais en el ahorro de combustibles. Es una pena como la ignorancia de los empresarios entra en complicidad con la venta-regalo que se dio de fegua y como se hicieron de la vista gorda cuando saquearon cada una de las estaciones y quemaron la central y siguen hasta el presente sin hacer nada, aunque ahora digan que esos mismos empresarios son los que han hecho gobierno con Berger.
El Jicaro City no tendra ni tren, ni escuelas nuevas, ni clinicas ni nada, porque los empresarios van a seguir gobernando, sean desde la UNE hasta la empresaria farmaceutica, pasando por todos las facetas de empresariado.
sergio santos: (2007-06-01 13:17:50 horas)
Ampliando algo que se le pasò a Don Rigo: los gobiernos (criollitos, gente hermosa) que se querian independizar de España tenìan como principal motivo el no querer pagar impuestos (la historia es circular!!), creo que tambièn olvida que el tren (vias,tren, serv) esta en manos privadas y de hecho estamos demandados. http://www.elperiodico.com.gt/es/actualidad/37685/
Manuel Aler: (2007-06-01 10:59:02 horas)
Me permito recordarles que el servicio de transporte por ferrocarril fue concesionado a una empresa canadiense que no ha hecho nada. Ante eso, un grupo de "empresaurios" nacionale le puso el ojo al posible negocio y está presionando al gobierno de su amigo y/o empleado, Berger, para que declare lesivo a los intereses nacionales el contrato y se los conceda a ellos. Lo único... es que los canadienses han recurrido a instancias internacionales y en caso les fuera retirada la concesión, el Estado guatemalteco debería pagar una primera indemnización por U$50 millones y luego, durante varios años, otros millonarios pagos más como resarcimiento. Todo, con dinero PUBLICO, para beneficiar un nuevo negociote PRIVADO. ¿Que dicen los Marro Boys de esto?, ¿dentro de su ética, es aceptable que el pueblo de Guatemala financie el negocio de un grupo privado?. Mejor no respondan.
Federico Torres: (2007-06-01 10:27:28 horas)
Aplaudo el artículo del Sr. Juárez-Paz y los comentarios de los amigos. Los costos de no tener un sistema de trenes decente es elevadísimo. No conozco muchos países sin trenes (excepto Centroamérica). Tendríamos las carreteras más despejadas, porque todas las mercaderías y el transporte de personas se haría por esta vía. Las personas podrían vivir más lejos (Escuintla, Antigua, El Progreso, etc.) aunque trabajaran en la ciudad de capital. Muchos más usuarios viajarían en tren y se relajarían, a cambio de viajar super estresados. Ahorro de vehículos y combustibles, menor gasto de divisas. En fin. Es urgente que los movilicemos para que revivan el sistemas de trenes, porque la situación en las carreteras ya no se aguanta.
Oscar Paniagua.: (2007-06-01 09:23:46 horas)
En ese sentido tiene toda la razón el autor de esta columna; solo con un buen sistema ferroviario que especialmente atienda los servicios de transporte de carga, los capitalinos y los conductores de vehículos en varias de las carreteras del país, vamos a descansar en buena parte de lo agobiante y peligroso que resulta manejar frente a tremendos camiones de carga que abusan de su poder y tamaño para provocar la gran mayoría de los fatales accidentes de tránsito que a diario ocurren en el país, pero ante tremendo poder económico y político, ¿quién le pone el cascabel al gato y entra a competir con ellos?; por lo demás, esta columna nos hace recordar varios personajes de la vida nacional del siglo pasado que le dieron algún lustre a nuestra Guatemala. saludos.
Seergio Agnes: (2007-06-01 07:26:35 horas)
Hace poco por medio de noticieros de la red de redes, me entere que el gobierno Cubanos actualmente esta impulsando una remodelación total de su servicio ferroviario, como una alternativa al cada vez mas costos transporte motorizado, de todos es sabido que la calidad del petróleo guatemalteco dista de ser de primera, pero si algo puede hacerse es adaptar los motores de las grandes maquinas de ferrocarriles a la calidad del petróleo con que contamos, el cual se puede obtener a un bajo costo. Cuba se ha dotado de una gran cantidad de maquinas electro diésel chinas y de furgones iraníes. Guatemala esta esperando que el combustible se encarezca (hay pronósticos que esta año bien podría alcanzar los 40 a 45 quetzales el precio del galón) y no podemos siquiera en pensar en el rescate de los ferrocarriles, como alternativa económica y eficiente, al transporte de mercadería y pasajeros. En los países mas industrializados se esta volviendo a utilizar el ferrocarril masivamente, incluso la gente esta volviendo a utilizar los cada vez mas veloces ferrocarriles de pasajeros.
Chepe Pirrir: (2007-06-01 07:06:32 horas)
De pronto viene a mi mente un fuerte olor a naftalina y la imagen de un decrépito personaje sin talento alguno que mientras espera la llegada de la muerte, pasa sus días narrando historias que nadie quiere conocer. En su inmundicia suspira y se lamenta en secreto el haber nacido en la ruralidad del tercer mundo, lejos de lo que hubiese sido su ideal de vida: el glamour y el "esplendor al máximo de la civilización occidental". Imaginando dimensiones paralelas yuxtapuestas a las vivencias que la suerte, el oportunismo y el servilismo le brindaron durante el transcurso de su larga existencia, pasa los días... Pero qué más da, si al fin y al cabo a él le dicen constantemente que es una autoridad...
juan Pinituj: (2007-06-01 05:20:30 horas)
Los telegrafistas fueron las orejas del gobierno desde que pusieron los postes hasta que el servicio se volvio obsoleto, don Chema esta en los billetes de a peso y en los chistes de velorio....
Lo del bussines del tren, le deberia preguntar a sus socios en la marro...
Jicaro City, es mas equivalente a COMALA....que a MACONDO.
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