El deselance “legal” del caso luce como una oscura conjura.
César A. García E.
Pocas cosas pueden sorprenderlo a uno, en esta bella tierra que hemos dejado que se convierta en la del crimen, la vergüenza y el cinismo. En el proceso electoral no sorprende, en lo absoluto que el clamor de ¡caras nuevas! haya sido atendido y degenerado en que los politiqueros inescrupulosos de toda la vida, salieran a la cacería de ingenuos, inflamándoles la cabeza con la oferta de llevarlos a la Presidencia… y mientras los incautos caen y aflojan billetes a granel… su tétrica rosca de aduladores se apresta a asaltar… de nueva cuenta el Congreso, organismo que debiera ser la columna vertebral de nuestra democracia, pero que ha caído en el total desprestigio. Entre los cándidos hay gente de trayectoria limpia, pero también otros… aunque “nuevos” en la política… de reconocidas mañas.
Lo que me dejó atónito fue que hace un par de semanas recibí un sobre en mi oficina con remitente: Byron Lima Oliva, militar condenado y encarcelado junto a su padre y al cura Mario Orantes, por el asesinato del obispo Gerardi. En el interior un DVD etiquetado “Conspiración en Guatemala”. Lo vi y realmente –además de impresionarme por las escenas dantescas de cabezas humanas apiladas, donde se distingue la de Obdulio Villanueva, quien pasó a la historia por la muerte del “lechero” en las afueras de La Antigua y luego fue inculpado junto a los Lima– me impactó la crueldad del asesinato del religioso y la evidencia forense que fue… a juzgar por el audiovisual, desechada por la justicia. Mientras veía las imágenes y escuchaba el argumentario, me preguntaba ¿será posible que nuestra administración de justicia esté tan viciada para encarcelar a inocentes y será posible que relevantes autoridades de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado se hayan prestado para conspirar e inculparlos?
Mis cuestionamientos cesaron en el momento en que vi aparecer en el audiovisual la opinión de los doctores José Luis González Dubón y Armando de la Torre, profesionales que me merecen todo el respeto, por su seriedad y buen juicio… ellos cuestionaban severamente el caso e incluso lo calificaron de una vergüenza para nuestro sistema de administración de justicia. Esa conclusión, seguramente, no es el resultado ni de la emoción, ni de ver un video como el que llegó a mis manos, sino de un análisis concienzudo y profundo de las circunstancias y evidencia forense local y foránea, la cual –dicho sea de paso– fue analizada por profesionales muy competentes… pero misteriosamente desestimada. Comentando el caso en un almuerzo, uno de los comensales exclamó “… estarán pagando los elotes que se comieron esos chafas”.
Pero lo cierto es que a la luz de este material y del libro Quién mató al Obispo, obra de los periodistas Maite Rico y Bertrand de la Grange, el desenlace “legal” del caso, luce como una oscura conjura que es menester aclarar.
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4 comentarios:
carlos gonzalez: (2007-09-02 12:59:29 horas)
leyendo los comentarios de mis connacionales me doy cuenta de que estan faltos de informacion ,por lo cual les invito lean un interesante libro llamado LA SANGRE VIVA CASO GERARDI del autor jose Flores .
Chepe Pirrir: (2007-06-01 13:37:40 horas)
Alguién sabe quién produjo el "documental"?
William Rodríguez: (2007-06-01 04:38:07 horas)
Al leer su interesante publicación uno se siente transportado a una de esas películas de acción, misterio y tragedias norteamericanas. Pero si uno analiza los hechos, el tiempo en que estos se desarrollaron, y las personas en el poder en esos momentos, uno se dará cuenta de que todo eso que Usted escribe no es mas que la cáscara, y que abajo de eso hay muchisimo mas.
Entre las opiniones que Usted indica hace falta una muy interesante. La vertida en el análisis del libro "Ovejas negras en el altar de Sacrificios". El título lo dice todo, y la presentación y análisis del proceso lo reafirma. Lamentablemente está escrito por un militar al que se le está hilando en procesos legales o pseudo legales, no lo se, pero eso se aprovecha para restar credibilidad a lo expuesto. Pero al leerlo uno se puede dar cuenta de lo que en realidad está sucediendo en el proceso.
Pero, si uno revisa los periodicos norteamreicanos de esos días, uno encuentra cosas inexplicables en otros países pero muy explicables en éste. Obdulio Villanueva justa o injustamente debería de haber estado preso en la carcel de la Antigua Guatemala por el caso Sas Rompich. Pero gracias a la orden de un expresidente se le dejó en libertad y fue visto como guardaespaldas del hijo de ese expresidente, quien era asiduo amigo del padre Orantes. Obdulio Villanueva seguía reportándose al Estado Mayor. Y sería muy lógico pensar que en el momento lamentable del asesinato de Monseñor Gerardi, lo primero que hiciera por costumbre y entrenamiento, sería llamar al Estado Mayor lo que propició la llegada de los Lima. Lamentablemente la única persona que se animó a hablar públicamente sobre ésta hipótesis fue el investigador Edwin Paredes Way recientemente asesinado en la Avenida de Las Américas. Y como también estaba involucrado en la invesigación del asesinato de los diputados salvadoreños y Dios sabe en que otros casos, pues será muy dificil escarecer por nuestras eficientes autoridades el motivo real de su asesinato. Igual que no vamos a ver el resultado real de las investigaciones del ataque que sufrió Lima dentro de la carcel donde fue vejado y se le introdujo un palo en el ano, pasando cerca de 5 meses para que el Fiscal Florido se dignara ordenar la investigación de los hechos. Lo que le pudiera estar pasando a estas personas nos pudiera estar pasando a cualquiera de nosotros. Y pudiera pasarle, Dios no lo quiera, a alguno de nuestros hijos. Y siempre siempre siempre, los mismos nombres de poder y cuello blanco son los mismos relacionados dirécta o indirectamente.
Guatemala no puede seguir así. Los guatemaltecos ya no podemos seguir así. Algo tenemos que hacer. Alguna cruzada tenemos que emprender.
Miguele Andorstini: (2007-06-01 02:35:12 horas)
Lo que no menciona este articulo si es posible que el asesino sea uno de los tres este le haya propinado tan aberrante muerte por una cuestion meramente pasional, hay que ver cuantos casos que no han llegado a muerte pero no por eso no han sido menos peligrosos se han dado en los Seminarios, conventos parroquias y entre sacerdotes y "fieles", la saña con la que realizo el ilicito es mas que evidente, pero no es de la de rendimiento de cuentas como lo hacen ver para justificar ejecucion extrajudicial, sino de la que procura asegurarse que la vida se extinga para que apagar la furia de celos y el sentimiento de traicion... A estos chafas los escogieron porque dentro de ellos eran indeseables por la forma de conducirse porque ya sabian que ahi adentro se ivan a alegrar de que se los llevaran y ni los ivana extrañar, y en ese sentido el Alcade Arzú debe decir la verdad del caso y no ponernse enevidencia su sentimiento de culpa por lo que permitio, deberia de hablar y no tanto hacer las cosas por sacar a alos militares a untadillas, es cierto que ya es evangelico y esto deberia de comprometerlo mas con la verdad clara y abierta, a esta gente ya le quitaron a unos toda y aotros la mitad de la vida, no sean crueles hablen claro y digan la verdad de todo...
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