Opinión:Guatemaltecos y cangrejosEl TEC y Cleveland Clinic intentaron venir al país. Por: José Carlos Zamora
Guatemala es como una cubeta de cangrejos. Una cubeta en la que sus ocupantes, en lugar de ayudarse entre sí para salir de la misma o ayudar a aquellos que están por salir de ella, se hace hasta lo imposible por evitar que otros sobresalgan, evitando así el desarrollo nacional.
Las razones son muchas –egoísmos, envidias, intereses personales, corrupción, tráfico de influencias– y en general la falta de visión de país y de patriotismo que nos permita ver que cuando destaca un guatemalteco, sobresalimos todos. Esta actitud se presenta en distintos grupos, gremios y personas, y es la que evita que salgamos del subdesarrollo y nos mantiene atados al statu quo. Dos ejemplos recientes que demuestran esta actitud son el caso del intento del Tecnológico de Monterrey y de la Cleveland Clinic de establecerse en Guatemala. Hace más o menos dos años se firmó un convenio con el Tecnológico de Monterrey (TEC) para que estableciera un campus en Guatemala. Para hacerlo lo único que el TEC pedía era que se le concediera un terreno para establecer el mismo. La educación es una de las bases fundamentales del progreso y esta era una oportunidad única para tener en nuestro país una Universidad de clase mundial. Una institución que aumentaría el nivel de la educación superior y que, además, traería desarrollo económico, ya que generaría empleos y atraería a estudiantes de Centro y Sudamérica, que hasta ahora tienen que viajar a Monterrey para estudiar en el TEC. Pero para defender el monopolio de la educación, nuestras universidades se opusieron al establecimiento del mismo, sin darse cuenta que más que beneficiarse a sí mismas, se convirtieron en un obstáculo histórico para el desarrollo de nuestro país. El otro caso es el de la Cleveland Clinic, otra institución de nivel mundial, en este caso en el ámbito de la salud. El establecimiento de la misma era otra gran oportunidad, ya que además de generar empleos y darle oportunidad a estudiantes de practicar medicina de vanguardia, atraería a pacientes que viajan a otros países para recibir tratamientos que normalmente no existen en nuestros países. Además, esta institución médica se comprometía a atender a nuestras fuerzas policíacas. En este caso no fueron instituciones las que se opusieron, sino un solo cangrejo –el ahora prófugo ex subdirector de Investigación Criminal de la Policía Nacional Civil, Javier Figueroa–, quien como ginecólogo se beneficiaba monetariamente con que nuestros cuerpos policíacos fueran atendidos en el hospital que él alquilaba a la institución a través de terceros, y quién, por no perder esa fuente de ingresos, amenazó de muerte al promotor del establecimiento de la Cleveland Clinic en Guatemala, poniendo así fin a esta iniciativa. Es triste ver oportunidades como estas tiradas a la basura para proteger intereses de grupos que no ven más allá de sus narices o los de presuntos delincuentes. Es un error que en lugar de promover iniciativas que hubiesen tenido un alto impacto en el desarrollo de nuestro país, se le concedan tierras al Parlamento Centroamericano, el cual no es más que un nido de ex mandatarios corruptos y oportunistas. BLOG http://josecarloszamora.blogspot.com Agregar comentario: |
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