La represión del delito es insuficiente para lograr el control social y dirimir todos los conflictos.
Mario Fuentes Destarac
La represión del delito, por medio del castigo efectivo y ejemplar, es fundamental en el contexto de una política pública orientada hacia preservar el orden público y la paz social, ya que reprende conductas antisociales y disuade a potenciales delincuentes de elegir el camino del crimen y la violencia.
No obstante, la represión del delito es insuficiente para lograr el control social y dirimir todos los conflictos. Para tal fin, se requiere de una estrategia orientada hacia la administración de riesgos con la participación de la comunidad. O sea, una estrategia de prevención del delito que anticipe las condiciones propiciatorias de la acción violenta y contenga el impulso criminal.
En el marco de la ejecución de una política criminal integral, deben formularse y ejecutarse políticas públicas que solucionen los problemas que puedan llevar a una persona a delinquir, tales como la violencia intrafamiliar, el bajo nivel de educación, el deficiente estado de salud física o mental, y las condiciones de vulnerabilidad.
El trabajo social voluntario puede apoyar instruyendo a los jóvenes sobre la importancia del respeto a la ley, estableciendo centros de recepción para los jóvenes desempleados o programas de tratamiento del alcoholismo y la adicción a las drogas, e involucrándose en los proyectos de rehabilitación y readaptación de niños y jóvenes infractores, o contra la mendicidad.
También debe contrarrestarse la atracción que ejerce el crimen organizado, mediante programas sociales y culturales en las escuelas y en los medios de comunicación social, intensificando los esfuerzos para desalentar la delincuencia juvenil y reducir las posibilidades de negocio ilícito, a través de la eliminación de los respectivos mercados (drogas, servicios sexuales, etcétera).
Asimismo, debe trabajarse en reducir la tentación criminal a través de la organización de vecinos y de la asesoría de profesionales independientes, del empleo generalizado de recursos técnicos auxiliares, como la televisión en circuito cerrado y las cámaras de velocidad (que en algunos casos concretos ya han dado resultados) y de la prestación de apoyo adecuado a las víctimas, para evitar que se repitan las agresiones.
La prevención del delito también exige la solución de los conflictos. Inequívocamente, la falta de atención pertinente y oportuna de los conflictos en nuestro país ha redundado en una conflictividad desbordada, que se está traduciendo en violencia y crimen. Por otro lado, no sólo no se tiene acceso a una justicia oficial pronta y cumplida, sino que tampoco se ha desarrollado una cultura de resolución pacífica de las disputas, a través de mecanismos como la negociación, la mediación, la conciliación y el arbitraje. En todo caso, debe tenerse presente que cuando se dan largas a los conflictos, las largas, generalmente, se convierten en culebras.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
3 comentarios:
María Cruz: (2009-07-22 16:40:47 horas)
Posterior al Conflicto Armado Interno Guatemala quedó sin una presencia de parte del Gobierno en tema de seguridad. Los agentes policiales son minimos para la cantidad de población lo cual ha dejado muchas areas con libertinaje anárquico que se dedican mas a sobrevivir no no a convivir. La solución se debe abordar desde el ejemplo de países como Chile que tienen un poderoso grupo de seguridad (carabineros) bien capacitado y que conoce cuales son sus alcances y límites.
Juanpa Escobar: (2007-08-18 07:20:45 horas)
Insistirè hasta el hartazgo, de que solamente necesitamos una LEY DE CONTROL NATAL DE LOS POBRES o como se llegara a llamar usando un eufemismo. Esa ley serà la ùnica efectivamente efectiva para PREVENIR los delitos.
Cesar Martínez: (2007-06-18 10:01:36 horas)
Si, tiene razón en algunas cosas pero como director de CEDECON ¿no deberia estar pronunciandose en contra de la inconstitucional legislación que permite el espionaje?
3 comentarios: