Opinión:
En la lucha por lograr el reconocimiento de los derechos indígenas, los pasos internacionales han sido insumos que han impulsado las propuestas nacionales. Para 1995 en Guatemala, de manera sutil e inteligente, irrumpía un movimiento indígena en varias regiones del país -diverso y complejo- a través de instituciones, discursos, participaciones públicas de actores mayas o publicaciones que una década atrás no eran posibles, porque eran pueblos que estaban siendo diezmados por el propio Estado.
Dentro de las principales expresiones nacionales estaban la Asociación de Escritores Mayenses de Guatemala 1987; Coordinadora de Viudas de Guatemala 1988; Consejo de Desplazados 1989; Consejo de Organizaciones Mayas de Guatemala 1990; Academia de las Lenguas Mayas 1991; Centro de Documentación e Investigación Maya 1992; Consejo Nacional de Educación Maya 1993, entre otras. Para entonces, la postura de Xel-Jú fue participar en organizaciones indígenas que no tuvieran relación con la izquierda armada. La inmersión de la dirigencia de Xel-Jú en diferentes espacios nacionales e internacionales va delineando su cuarta participación electoral y deciden conformar un Consejo Electoral, integrado por personalidades del municipio, que tuvo la responsabilidad, primero, de convocar e invitar en nombre del Comité a los diferentes sectores, barrios, cantones, y a la única aldea del municipio, para que postularan a sus candidatos a la alcaldía con base en la capacidad técnica y administrativa que debía ser demostrada, servicio a la comunidad, trayectoria personal, honradez y conocimiento de las realidades y necesidades urbanas y rurales del municipio. Segundo, recibir las propuestas, verificar que se adecuaran al perfil socializado, depurar las candidaturas para que quedaran las viables y lograr una lista corta de potenciales precandidatos dispuestos a participar en el evento electoral. Y tercero, luego de un proceso interno de diálogo con la asamblea general, la junta directiva y los precandidatos, consensuar al candidato oficial del comité que tuviera la capacidad de ganar la silla edilicia, con una propuesta k’iche’, para gobernar la segunda ciudad del país. El escenario local, nacional e internacional fueron propicios para generar participación, los convocados se organizaron, cabildearon y llevaron sus propuestas al Consejo Electoral, el cual presentó a la Asamblea General de Xel-Jú a seis fuertes precandidatos. Agregar comentario: |
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