El consumismo, sentido común de legiones de ignorantes.
Mario Roberto Morales
Es probable que a muy pocas personas se les haya ocurrido imaginar cómo sería la vida si no consumiéramos más de lo que necesitamos para reproducir nuestra fuerza de trabajo y recrear nuestra espiritualidad alcanzando las metas materiales y emotivas que nos hemos propuesto. El consumismo –esa ideología que nada tiene qué ver con el consumo como satisfactor de necesidades y sí con la idea inmoral de que quien más tiene es quien más vale– se ha convertido en “sentido común” de legiones de ignorantes y determina ya su manera de percibir el mundo, al prójimo y la vida, los cuales se presentan como un gran supermercado en el que abundan las ofertas religiosas, políticas, espirituales, de autoayuda, de éxito, de amor, de libertad... y de mercancías.
Visto así –como la mentalidad compulsiva de quien busca valer más cualitativamente adquiriendo más cosas cuantitativamente– el consumismo es el resultado de la publicidad sin límites, del mercadeo convertido en psicología y hasta en psicoterapia, y en ética y estética de unas masas cada vez más incultas, ya que tomar conciencia de su condición no conviene al mercado y por eso este se las mantiene oculta ofreciéndoles a cambio infinidad de adminículos para que trabajen y gasten mientras les llega la hora de morir. ¿Educación? Claro, para consumir. Y como resultado de la publicidad sin límites, el consumismo se perfila como una moral de mercachifles y merolicos de alto vuelo, que lo equiparan (ajústense los cinturones)… con la libertad. Tal como lo lee, lector estupefacto, tal como lo lee.
La labia de los mercachifles de la “teoría económica libertaria”, de la “filosofía” empresarial y de su ética del lucro, reduce la libertad a la posibilidad de optar entre un producto y otro, no importa si ese margen de elección está determinado por las necesidades de los simulacros de libre competencia con los que las oligarquías suelen disfrazar sus prácticas monopolistas. Es por ello que optar entre Pepsi y Coca Cola es considerado por ellos como un acto de “libertad”, escamoteando que ese acto ha sido creado por el mercadeo y la publicidad del mismo consorcio. En general, la “libertad” de optar por uno o más productos entre muchos otros es una “libertad” que solo ejerce el sector que produce y hace circular las mercancías, aunque aduzca hipócritamente que es el consumidor quien, mediante su “libre” demanda, exige a los productores darle gusto y satisfacer sus “necesidades”.
Si aceptáramos que la libertad humana se reduce a un abanico de opciones consumistas, tendríamos que aceptar que ese concepto de libertad solo podría aplicarse a un mundo de mercachifles, pues conviene tanto a los que lucran mediante la circulación de mercancías como a quienes las fabrican y crean necesidades en el consumidor, el cual interioriza cada vez más la identidad que le ha sido encasquetada por la “lógica” de la “atención al cliente” y por la publicidad y el mercadeo, los cuales están sustituyendo a las ciencias sociales y a las humanidades en los proyectos educativos neoliberales.
Por suerte, no todos los productores de mercancías ni todos los comerciantes tienen alma y “filosofía” de mercachifle, y muchos entienden que si se deja al mercado regir la ética, la moral, la política, la religiosidad, la espiritualidad y la educación de un pueblo, eso lleva no a la libertad, como chillan a coro los adocenados neoliberales, sino al descalabro visible en las sociedades “libres” en las que el “desarrollo vía consumismo” es el eje de la vida ciudadana. Tampoco se trata de quedarse en el “atraso”, sino de diseñar un desarrollo que nos evite el estúpido abismo solitario de Columbine y de Virginia Tech.
Y que no me digan que la “libertad” de empresa neoliberal jamás se ha puesto en práctica. Los resultados de implementar este concepto vulgar de libertad están a la vista y se reducen, en todos los casos, a la corrupción oligárquica a la que el neoliberalismo contribuye en la práctica afirmando que se diferencia de ella en la “teoría”.
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16 comentarios:
Jorge Solano: (2007-07-09 19:24:13 horas)
Después de muchísimos años de leér a Mario Roberto Morales y a Manuel Ayau, estoy convencido que el único mercachifle es el primero. Tantos años deperdiciados y premiados como "intelectual" para seguir sin proponer nada.
Raul Gonzalez: (2007-07-06 09:49:29 horas)
"NO" Raul Gonzalez BLANCO el "ANGEL DE MADRID" Me imagino que el señor Aler ve fútbol, o los "intelectuales" no tienen tiempo para ese consumismo estupido que nosotros los ignorantes escogemos ver, es decir ver la Liga de las Estrellas. Estimado caballero y a usted quien le ha dicho que tengo posición privilegiada. La verdad vivo ahora muy bien, despues de trabajar duro por 30 años y espero segir por lo menos otros 20. Por supuesto que para lograr esa "vida privilegiada" hay que estudiar y trabajar y no sentarse a lloriquear y echarle la culpa de nuestros males a los demás. Y al señor Santos la verdad lo que escribió no tiene el más mínimo sentido, cantinflesco el asunto. Exactamente eso es lo lindo de la libertad, pero los que le temen a la libertad no es por lo que se puede escoger y hacer, sino más bien por el temor de los resultados de las desiciones tomadas. Al fin y al cabo en la libertad a quién podemos echarle la culpa de nuestros errores? Como dice el refrán: el éxito tiene muchos padres, el fracaso es huerfano.
Manuel Lara Castillo: (2007-07-04 21:16:20 horas)
Les recomiendo estas lecturas (online):
a)ttp://www.onlineopinion.com.au/view.asp?article=3715
b)http://www.tai.org.au/documents/downloads/WP90.pdf
c)http://www.futuresfoundation.org.au/Future-News/Features-(General)/A-Wellbeing-Manifesto-for-the-future-20050515156/
feliz lectura
M Lara C
Jorge Rivera: (2007-07-04 17:48:28 horas)
Exelente artículo; si le llamamos libertad a comprar una cosa u otra, estamos para el tigre muchachos. Comprar lo que podamos para estar "mejor" no es despreciable, se vuelve una porquería cuando lo hacemos el fin último de nuestra existencia, principalmente cuando oimos frases idiotas como "lo llevo dentro"... pero de las arterias.
Ray Orantes: (2007-07-04 15:36:06 horas)
Al ver que muchos ya han emitido comentarios ante éste interesantísimo y polémico tema, no me queda más que decir que: ¡muy buena columna!. Bastante auto crítica como sociedades consumistas que somos y muy puntual en el sentido en que se nos dibuja una existencia limitada a producir y consumir(es decir, trabajar como burros, y comprar como pendejos). Olvidando con esto nuestro sentido humano y trascendental.
guimbo santos: (2007-07-04 14:31:39 horas)
Raul González, ¿cuál es esa tu libertad?, ¿la de poder morir baleado porque la leonina avaricia impositiva de los "libertarios" oligarcas ha convertido este país en un entorno de far-west?¿la de morir sin posibilidad de atención sanitaria ya que la única atención sanitaria realmente eficaz precisa de dinero para servir?¿la libertad de los esclavos, de los advenedizos, de los arribistas, de los complices? Mientras los oligarcas encuentren espíritus pusilánimes y asustadizos todo seguirá atado, bien atado.
Manuel Aler: (2007-07-04 14:11:09 horas)
Raúl González ¿Merlo?, me parece que su respuesta es típico del arrogante que se autodenomina "libertario", partidario del "laissez faire", claro, desde una posición privilegiada "todo se vale". No diría lo mismo si estuviera "cosumiendo libremente" desde la llanura, desde posiciones desiguales, artificialmente mantenidas y justificadas mediáticamente. Su intento de ironizar citando a sus personajes favoritos (no se haga) es absurdo y patético.
Raul Gonzalez: (2007-07-04 11:42:49 horas)
Típico artículo del arrogante que se autodenomina "intelectual". Es decir pensadores y arquitectos de sociedades utópicas, en donde el "Maestro" sí sabe lo que todos necesitamos, porque en su inmensa sabiduria es capaz de determinar nuestras propias necesidades y a su juicio es capaz de saber que debemos comprar y que no, que debemos leer y que no. Al fin todos los demás somos tontos consumidores que no sabemos nada de nada y necesitamos de estos seres superiores que nos indiquen cómo vivir nuestras vidas. Ingenieros sociales? No el mundo ya tuvo suficiente de ellos? Hitler, Stalin, Castro, y ahora Chavez? No será mejor que nosotros los "tontos ignorantes" tengamos la libertad de escoger qué es lo que más nos conviene? Al final el resultado de nuestras propias desiciones nos indicará si nos equivocamos o no.
sergio licardie V.: (2007-07-04 11:13:20 horas)
Esos que el autor llama mercanchifles son comerciantes que venden sus productos en modestos locales, son los campesinos indígenas que le dan de comer a Guatemala, el Salvador, Honduras y Chiapas, además envían productos a EEUU. Constituyen el 70% de la economía y son un recurso para todos los desempleados, todos ellos venden productos honorables y no están propagandisticamente expuestos, son los productores nacionales y creo que merecen mas respeto. Incluso los grandes productores como coca y Pepsi juegan papeles muy importantes, generan mucho empleo, muchos pequeños negocios, sus productos son higiénicos, masivos y sustituyen el agua contaminada en los cerros y orillas de los ríos. Sus productos tienen aditamentos alimenticios y de prevención de la salud, autorizados por los gobiernos a costos muy económicos. Creo que para estos temas su rollo político no le alcanza y los zapatos le quedan grandes. Una señora tenía 12 hijos y decía que eran consumismo, pero con su mismo marido. Ni el lo creía. Dentro de esa masa y dinámica social pueden colarse muchas variables no aceptables, pero existen.
Roberto Díaz: (2007-07-04 11:04:36 horas)
Así se escribe Maestro !!!......
Julio Gamez: (2007-07-04 10:36:05 horas)
Interesante opinión. Personalmente creo que este consumismo voraz también es parte de que no tengamos una identidad cultural. No estoy en contra del libre comercio pero sí en contra del retraso mental que provoca en las personas de todas las edades esa atmósfera de "compra para que seas cool".
Porqué retraso mental? bueno, si alguien piensa que otra persona es rara o es menos porque no posee un bien material que la mayoría posee, no es más que un retrasado mental.
Luis Pujol: (2007-07-04 08:25:36 horas)
¿No estaría diciendo con esto que la gente es estúpida y cae de babosa ante la publicidad? como si no se tuviera criterio!! ¿Que no tiene cerebro para oponerse a algo que no le interese e inevitablemente se ve sacando el dinero para pagar una baratija hecha en China que no le va a dar ningún beneficio tangible? Yo dudo mucho que la gente responda como si fueran zombis y le hagan caso puntual a la publicidad, en ese sentido, ya le abríamos hecho caso a la propaganda del que ofrece “esperanza” o del otro de “mano dura” o no se que otra charlatanería que ya no recuerdo (como que esa propaganda no ha tenido mucho efecto en mi). Ultimadamente cada quien puede hacer lo que le venga en gana, si se quiere tomar una coca cola, una pepsi, agua pura, jugo de rabinal, agua del chorro, un fresco de tamarindo o se queda con sed. Yo tengo un mejor concepto de la gente y dudo mucho que sean como borregos que respondan como los acondicionamientos de Pavlov.
Manuel Aler: (2007-07-04 08:16:23 horas)
Cuando la sociedad se sumerge en la dinámica y la lógica del "mercado", todos los hechos económicos, políticos e ideológicos pueden comprarse y venderse; se impone la "ley de la oferta y la demanda": "Compro perdón a mis pecados"; "Aquí encuentras ese perdón, ese milagro que necesitas hermano; deja tu sobre con tu ofrenda en el buzón -se aceptan escrituras de casas, terrenos, carros, televisores, licuadoras, vajillas, ropa nueva y usada, chuchos, gallinas-" (Telemaratón permanente de Canal 27) ¿Casa de Dios o Mega Fráter?. ¿Mano Dura o "mano aguada"?; ¿El Zar Dionisiov o Tío Arturo?; ¿China o Taiwan?...¿quien da más?
Leonel Rivas: (2007-07-04 08:11:41 horas)
Que "chirmol" de conceptos!
Por favor, no revuelva cebo con manteca. Muy aventado es generalizar sus perspectivas personales.
En un plano de Libertad, puede elegir entre COMPRAR algo y NO COMPRARLO.
¿Cuál es el problema entonces?
juan pinto: (2007-07-04 07:02:43 horas)
Excelente Nota.
Solo le falta sumar que el productor de baratijas y de CARAtijas se lava las manos descansando en la INDIVIDUALIDAD DEL CLIENTE...Coca Cola nunca aceptara su responsabilidad en el incremento de Diabetes, ni Campero en Obesidad,Cerveza y cirrosis, Tabaco y cancer, Ni los productores de Armas en los asesinatos con Plomo....lo dejan a la libertad INDIVIDUAL y e ahi la contradiccion que le deja a la doble moral de mercader, GANANCIAS a como de lugar. Las maquinarias de propaganda funcionan... Educacion nos hace libres...No Adoctrinacion, como lo que pasa en Guatemala.
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