El Estado ha abdicado su deber de brindar seguridad y justicia.
José Alejandro Arévalo Albúrez
Con los Acuerdos de Paz finalizó un enfrentamiento armado de 36 años, con cauda de más de 100 mil muertos y 1 millón de refugiados y migrantes.
Con ellos se removió el principal obstáculo para la inversión en Guatemala. A la par se ha mantenido la estabilidad macroeconómica y, lentamente, se han venido realizando reformas políticas.
El año pasado entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de América (EE.UU.), que dio certeza a esa importante relación. Recordemos que Guatemala es el país más populoso y con mayor riqueza de Centroamérica.
Sin embargo, los avances se ven empañados por el creciente irrespeto a la autoridad y la ausencia del Estado en partes de su territorio. La violencia campea en centros urbanos, mientras áreas fronterizas están fuera de control. De acuerdo con lo que expresa el portal de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) sobre nuestro país, Guatemala tiene el mayor tránsito de cocaína y heroína; se cultivan cien hectáreas de amapola y se produce por lo menos una tonelada de heroína pura; también se cultiva marihuana, especialmente para consumo doméstico.
La frontera con México ha hecho de Guatemala el principal almacenamiento de drogas (primordialmente cocaína); el lavado de dinero es un problema serio y la corrupción es el mayor problema, según la misma apreciación. Vergonzosos e intolerables casos como los asesinatos de los parlamentarios salvadoreños y de sus victimarios; el secuestro de una docena de policías en Sayajché; la tolerancia de pasos fronterizos de contrabando hacia fincas privadas; o el reciente rescate del ‘Rey de la amapola’, son ejemplos de la creciente pérdida de autoridad.
Pareciera haberse retornado a la época de los territorios liberados, controlados por los insurgentes. No hay presencia militar, ni Policía Nacional Civil ni autoridad judicial alguna. Campea la ley de la selva.
El Estado pareciera haber abdicado a su deber de brindar seguridad y justicia, de proteger la vida y la propiedad de las personas honradas.
Un Estado guatemalteco que califican de débil y fallido, tiene la mitad de población que vive en pobreza y 15 por ciento en condiciones de pobreza extrema. Si no fuera por quienes trabajan en EE.UU. remitiendo divisas que superan la suma de las exportaciones y el turismo, el país estaría sumido en dificultades de gobernabilidad mucho más serias.
Los desafíos del próximo Gobierno serán los más complejos que haya tenido que afrontar Gobierno alguno; los cuatro años venideros serán críticos para recuperar o perder buena parte del país, a manos del crimen organizado o poderes paralelos, nacionales e internacionales.
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7 comentarios:
José Navas: (2007-07-31 19:12:10 horas)
QUE PESIMISTA. Pero debe oponerse a refundar el Estado, ya que para hacerlo, se debe redistribuir la riqueza, constituir un Estado Socialista, educación gratis, salud gratis, Policía restrictiva, redistribución de la tierra; nacionalización de las empresas privadas, etc. QUE QUIERE.
Jose Melgar: (2007-07-31 12:51:35 horas)
El congreso es un ente que hay que renovarlo casi totalmente, es ahi donde existe el mayor foco de corrupcion. Desgraciadamente ellos mismos no han dado paso a leyes para poder elejir exactamente a las personas adecuadas y no nada mas a gente ignorante simplemente con intereses partidarios.
bruno lambert: (2007-07-31 10:45:14 horas)
Ud. apoyo al conejo y voto por el. Que paso??????
El pais ya lo hemos perdido.
Que significa su publicacion???? Meterse bien con Colom????
Por favor... Sigue manjando su negocio para poder descansar en su chalet grandisimo en el puerto!
Ibrahim Ayad: (2007-07-31 08:41:27 horas)
José Alejandro: te quedaste corto en tu analisis, ya que si le das una miradita a la Constitución te daras cuenta que la abdicación es en todas las disciplinas, sin excepción. Tengo la duda si la PDH funciona o no y si asi fuera es por que ninguna otra lo hace. Vivimos en un Estado colapsado el que hay necesidad de refundar.
Miguel Meléndez: (2007-07-31 07:32:27 horas)
Es curioso, pero lo que dice el ultimo párrafo me recuerda lo que se decía en Agosto de 2003, en las visperas de las elecciones y también en Agosto de 1999.
O sea que no hemos avanzado, y en el mejor de los casos, estamos igual; con el reto enfrente pero sin entrarle aún. Que tristeza.
Que Dios nos bendiga.
jose del cid: (2007-07-31 07:23:01 horas)
para mi lo que esta claro ahora, es que los grupos de presion (partidos politicos) y gobierno, manejan a su antojo las maras, en detrimento de la libertad de la poblacion (lastima), este año han habido mas muertes de pilotos de buses urbanos, con tal de que algun o algunos partidos ganen votos; recien publicaron que el PP es el que mejor puede controlar a las maras, que casualidad que en esos mismos dias, el gobierno incursiona en barrios marginales con operativos contra maras. Porque tardaron tanto; las maras no son entes pensantes como la guerrilla, se sabe donde estan, en cambio la guerrila estaba en la montaña con gentes pensantes; porque entonces, se hace imposible su control. Respuesta, quien dirige la fuerza publica, dirige las maras. Crimen perfecto
No podemos fincar nustras esperanzas en el próximo gobierno (políticos); porque los políticos son simples seguidores de opinión. El verdadero desafío lo tenemos nosotros los ciudadanos. Yo por lo menos lo que quisiera para Guatemala es vivir en un autentico Estado de Derecho. Si la mayoría de Guatemaltecos también compartieran mi opinión, a los políticos no les quedaría otra que seguir esa opinión. El verdadero desafío es definir nosotros los ciudadanos, que es lo que realmente queremos.
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