Se trata de un derecho autónomo, con principios e instituciones propias, cuyo fin primordial es el logro de la paz social y la justicia agraria. En nuestro país, por razones de orden ideológico, el desarrollo del derecho agrario, ha sido atrofiado, enfrentando ahora, un evidente rezago. Es hasta la suscripción de los Acuerdos de Paz que se abre una ventana para su impulso. Efectivamente, el Pacto de Paz, al reconocer la inequidad en el campo, determina, la creación de la jurisdicción agraria y ambiental, con su corolario, de leyes sustantivas y adjetivas. Esta prescripción, conlleva el desarrollo acelerado de legislación, filosofía y doctrina, formación técnica y científica de juristas y auxiliares. Evidentemente no se trata de inventar la pólvora, pero sí de desarrollar, desde una visión nacional, un andamiaje, que tome en consideración, la conformación social y étnica nacional. Este lento abrirse paso, de la jurisdicción y el derecho agrario, no ha vencido aún todos los obstáculos.
Un reducido pero influyente grupo de propietarios de latifundios han promovido y seguramente promoverán, acciones, legales, –pero no justas– para evitarlo. Hasta la fecha diez años después de la suscripción de los Acuerdos de Paz lo han logrado. Sin embargo, la historia es inexorable y el oscurantismo jurídico parece estar tocando las puertas de su final. Y es que en medio de esta oposición a ultranza y sin fundamento de derecho. Es ahora, un imperativo social, económico, político e incluso diplomático resolver la conflictividad en el agro.
Y es aquí en donde la jurisdicción agraria y sus institutos concordantes, son imprescindibles. De tal cuenta, y como quien recibe un aire fresco, más de 300 personas, participaron de forma activa, en el desarrollo del V Congreso Americano de Derecho Agrario celebrado en Guatemala, el 1, 2 y 3 de este mes. Actividad inédita para el país y en la cual dentro de otras cosas, quedó meridianamente claro, que el derecho agrario no es herramienta para atizar violencia. Muy por el contrario, promueve la acentuación de la democracia, la justicia agraria, la promoción de una agricultura sustentable, la seguridad alimentaria y un ambiente sano. La Universidad de San Carlos hace su propio esfuerzo, impulsando un diplomado sobre la materia. Estos aportes sociales deben ser correspondidos por el Congreso de la República y la Corte Suprema de Justicia, cada quien cumpliendo con su deber.
Pues, no es posible la jurisdicción, sin legislación. Nuestra sociedad no puede seguir pretendiendo autoengañarse, negando realidades obvias: la injusticia agraria es la verdadera causa de nuestro atraso.
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5 comentarios:
Rigo Chang: (2010-02-09 18:55:54 horas)
Resumen
Estuardo Ibarra: (2007-08-09 16:36:15 horas)
que necedad eso de la mal llamada "justicia agraria", esta comprobado hasta la saciedad que repartir parcelas es la receta para el subdesarrollo y no lo digo yo, la historia lo demuestra. Lo que necesitamos es seguridad juridica, invasores de tierra en la carcel y entonces si va a empezar a mejorar la cosa. Y si van a regalar tierra tal como dijo alguien mas.. yo tambien me apunto.
Roberto Martínez: (2007-08-09 12:01:48 horas)
El probelma Roberto es que esos paises que vos mencionas no tienen las limitaciones que tiene la poblacion Guatemalteca, logico si solo el 3% es porque tienen acceso a otro tipo de actividad y su nivel de desarrollo es mucho mejor, pero que hacer con guatemala donde el 60% de la población es indigena y que por su pobre desarrollo socioeconomico, cultural, etc. no puede dedicarse a otra cosa, yo creo que sos muy patojo para poder opinar sos de los patojos que se dejan llevar por las nuevas corrientes que tan poco de nada le han servido a este pais, alli tenemos la muestra de que los empresarios tampoco pueden gobernar, sino recordemos el gobierno de Arzu que hizo dde bueno??? o este gobierno???? ahhh las carreteras, claro eso es lo que los conviene..
Bueno lo que si es cierto es que al campesino hay que apoyarlo pero nunca darle algo regalado o sin asistencia de todo tipo,
saludos
Luis Pujol: (2007-08-09 08:04:50 horas)
Don Helmer y su discurso de hace tres décadas. ¿Se habrá enterado que la población rechazo los acuerdos de paz? No importa, pero me parece ridículo tratar de seguir con un tema caduco y sin sentido en 2007. ¿Cuántos campesinos teniendo la oportunidad de cambiar de oficio preferirán seguir en el campo? Las parcelitas solo lograran minimamente algo que no llega ni para subsistir, a diferencia, las economías de escala logran la máxima optimización y productividad. Hoy por hoy, en los países “ricos” menos de un 3% de sus poblaciones se dedican al campo, ¿tendrá eso algún significado?. Lo cierto es que si reparten parcelas, me apunto con una!!! Yo no tengo nada de nada de tierra tampoco, pero mi parcela la quiero frente a las orillas de Atitlan, o en la zona 14 o en el casco de Antigua…. Prometo sembrar algo, de verdad!!!.
Jose González: (2007-08-09 05:22:02 horas)
"la injusticia agraria es la verdadera causa de nuestro atraso"
Esto es una falacia. Por favor nombre un solo pais del primer mundo donde la agricultura sea la que mas contribuye al PIB, y donde la mayoria de la población se dedique a trabajar pequeñas parcelas de tierra.
La verdadera causa es la corrupción de los gobiernos en contubernio con alguna parte de la élite económica, carencias graves en la educación, asi como la fragil certeza jurídica y reglas claras y sostenibles a largo plazo para la inversión nacional y extranjera.
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