Temas de interés: PenúltimaAl rescate del mercado de las bayasLos exportadores guatemaltecos hacen muchos esfuerzos por lograr permitir que las fresas y arándanos locales logren llegar a estanterías estadounidenses. Por: PATRICIA GONZÁLEZ
Moras, sí. Fresas y arándanos, no. Esa es, en pocas palabras, la política que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha impuesto para el mercado de bayas guatemaltecas, berries en el lenguaje que manejan tanto los productores locales como el mercado al que están destinadas.
A las moras no les ha ido nada mal. Ya lograron su entrada al mercado estadounidense y a varias cadenas de tiendas europeas. El año pasado, de hecho, la exportación nacional alcanzó las 7.2 millones de cajas de 5.6 onzas de peso cada una. Pero las fresas y los arándanos siguen esperando la luz verde de ingreso al mercado estadounidense, cuenta Erick Alberto Lara, coordinador del Comité de Mango/Berries de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport). Al aguacate mexicano le tomó 96 años cumplir con todos los requisitos fitosanitarios para ingresar a Estados Unidos. Guatemala no pretende esperar tanto. Fresas y arándanos tienen vedada la entrada por plagas tropicales endémicas de estas latitudes, las cuales, de no ser controladas, podrían causar devastación en el país. No es el caso de Canadá, donde cualquier huevo de insecto se muere por el frío y a donde sí es posible exportar bayas de este país. “Los estadounidenses tienen un listado de normas que se deben respetar. Por parte de los exportadores, se le ha dado seguimiento a la logística de la papelería para lograr la calidad que ellos exigen y así competir con otros proveedores grandes como México y Chile”, explica Lara. Las bayas o berries son consideradas frutas gourmet y su demanda ha crecido por estar clasificadas dentro del listado de alimentos anticancerígenos. Además, cuentan con vitaminas y alto contenido de fibra. “La tendencia mundial ha girado la balanza hacia la buena alimentación y por eso, a nivel mundial, las frutas ocupan un lugar especial”, señala Marco Vinicio Asturias, gerente de la exportadora Río Bravo, ubicada en Chimaltenango. Motivado con esta demanda globalizada, esta empresa, por ejemplo, ha involucrado a más de cien productores de ese departamento para que implementen nueva tecnología y buenas prácticas de cultivo para obtener óptimos resultados. Hasta ahora, han construido invernaderos especiales para cultivar mora y de esa manera controlar el clima y evitar que la lluvia provoque hongos y moho en las frutillas. “La variedad de mora que habíamos cultivado es la brazos pero nos percatamos que la tupi es más robusta y por lo tanto tiene más vida en un anaquel. Es por eso que se ha capacitado a los cultivadores chimaltecos para que comiencen a cosechar esta nueva planta y de esa manera competir a nivel internacional”, señala Asturias. Además, el comité de berries de Agexport cuenta con el apoyo del Programa Integral de Protección Agrícola y Ambiental (PIPAA), el cual se encarga de hacer supervisiones de campo. Un grupo de inspectores coloca trampas para atraer cualquier tipo de plaga y verificar si existen colonias de estos insectos o no. También están involucrados inspectores de planta, quienes verifican que la clasificación del producto llene las especificaciones que solicita el comprador. Agregar comentario: |
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