Si algo hay que reconocer de los constituyentes de 1985, es la creación constitucional de la oficina del Procurador de los Derechos Humanos. Nació en el momento en que los militares se retiraban del poder visible, y ante el desgaste y la presión que sufrían daban paso a un Gobierno civil tutelado por ellos, bajo amenaza de ellos, que le imposibilitó al Gobierno, por debilidad, falta de decisión y temor iniciar un proceso serio de democratización.
Se supone que en 1986, con la vuelta de los civiles al poder, la independencia de los poderes del Estado se garantizaba, pero en la práctica continuaban supeditados a la voluntad del Ejército y antes de la investigación profunda, la captura y juicio estaba la desaparición o el vil asesinato, como sucedió con los dirigentes de la Asociación de Estudiantes Universitarios en 1989.
Antes de que existiera el defensor del pueblo y posteriormente con él y la institución, el pueblo continuó siendo ultrajado en diversas formas, vilipendiado por propios y extraños, en un intento de callarle, de ahogar sus luchas por la justicia, por sentar precedentes ante los hechos criminales que dejó la década de los ochenta, por el derecho a petición y manifestación y, fundamental, por el respeto al derecho a la vida, a la seguridad, a tener lo que todo ser humano necesita para cubrir sus necesidades vitales. Ese era y sigue siendo el espíritu de los Acuerdos de Paz y de las Recomendaciones de la Comisión para el esclarecimiento histórico en vigencia desde hace diez años.
Mal que bien, los defensores del pueblo, unos más que otros, han hecho avanzar el proceso, se han convertido en la piedra en el zapato de aquellos funcionarios acostumbrados a pasar por sobre los derechos de la población.
Por eso no se le da al PDH los recursos suficientes y, cuantas veces se tiene oportunidad, se le desacredita, se ponen en tela de duda sus investigaciones, conclusiones o condenas morales, pero después de 20 años, tiempo es ya que los funcionarios entiendan que no pueden sacarse la espina, que el deber y obligación de ellos es respetar y hacer respetar los derechos que contiene la Constitución y aquellos que se desprenden del derecho que tiene todo ser humano, desde su gestación hasta la tumba.
La ciudadanía honrada no debe hacerse eco de aquellos que desprestigian a la oficina del PDH, diciendo que defienden delincuentes. Se defienden derechos humanos.
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9 comentarios:
Otto Guerrero: (2007-08-23 20:59:37 horas)
De echo actualmente la procuraduria es muy util, pero igual esta suprimida.
La pregunta es "MUY UTIL PARA QUIEN?" la respuesta quien sabe.
Esta suprimida, porque responde a intereses politicos y personales, en ese sentido si no es para defender los intereses del pueblo sin prioridades ni preferencias, practicamente esta suprimida. cuando se ha visto que la procuraduria, aboge por los derechos humanos si estos no son una palanquita para ganar protagonismo.
Mario Rodríguez González: (2007-08-23 15:41:24 horas)
El artículo es interesante. Yo creo en los derechos humanos. Lamentablemente, es muy difícil valorar el significado de la defensa de los derechos humanos en Guatemala cuya población ha sido sometida a una estrategia de terror que nos ha dejado graves limitaciones psíquicas y no vemos que nosotros mismos podemos ser víctimas de autoridades abusivas y prepotentes. La Procuraduría de los Derechos Humanos restringe y vigila a las autoridades gubernamentales cuando éstas abusan del poder que se les ha conferido y no necesariamente tiene como función perseguir a los delincuentes, función ésta que compete al Ministerio de Gobernación y al Organismo Judicial. Recordemos que quienes violan los derechos humanos son quienes representan y trabajan en el gobierno y no los particulares. Cuando un delincuente daña a una persona comete un delito en contra de ella, afecta sus derechos; pero el concepto de violación a los derechos humanos es propia a la relación de las autoridades gubernamentales con los particulares.
Arnoldo Ralón: (2007-08-23 15:37:44 horas)
Creo que es muy importante contar con una institución como esta, lamentablemente esta a venido de más a menos, se ha politizado, parcializado y su actuar no ha sido imparcial, porque muchas veces hay grupos o sectores de nuestra sociedad que han actuado violando los derechos humanos de las grandes mayorías como lo es la libre locomoción, el derecho a ganarse la vida honradamente al no permitir que vendan sus productos o acudan a su cenros de trabajo, el no acceso a hospitales aunque ya vayan dentro de las ambulancias y que estas acciones inclusive le ha costado la vida a más de algún guatemalteco, etc.., en esos momentos ha habido un complaciente silencio por parte de la Procuraduría o sea sea ha omitido la denuncia correspondiente, creo que instituciones como esta algún día van a tener la aceptación y el apoyo incondicional de todos los guatemaltecos cuando tambíen promuevan "Las obligaciones humanas", porque algunos creen que solo ellos tienen derechos pero no obligaciones, entonces es necesario enderezar el rumbo y medir con la misma vara a hijos y entenados, solo así podrá haber equidad, acompañada de credibilidad y confianza.
Carmen Amezquita López: (2007-08-23 15:13:57 horas)
Se defienden los derechos humanos de los delicuentes no de las victimas. Hay cientos de ejemplos. Basta con que un marero, que violó, extorsionó, acuchilló, balaseó o decapitó a alquien, haga una queja para el procurador cite a conferencia de prensa para pronunciarse sobre el tema,(le encanta salir en la tele) y a la victima y a sus familiares los ignora. Y ahora para colmo la esposa postulandose para diputada, lo que hay que ver
sergio licardie V.: (2007-08-23 10:21:34 horas)
Yo creo que cuando Sandoval, Monsanto, Menchu y algún colado más gane la presidencia la procuraduría será muy útil si es que no la suprimen
Luis Lopez: (2007-08-23 09:53:51 horas)
El único buen Procurador de los Derechos Humanos fue Ramiro De León Carpio; quien con valentía denunció al ejército, a la guerrilla, a la policía y al sector empresarial; logrando incluso la eliminación de bases militares que asesinaban a la población.
Otto Guerrero: (2007-08-23 07:08:28 horas)
con preferencia, pero defienden los derechos humanos (acorde a sus intereses)
Jose González: (2007-08-23 06:13:20 horas)
"La ciudadanía honrada no debe hacerse eco de aquellos que desprestigian a la oficina del PDH, diciendo que defienden delincuentes. Se defienden derechos humanos."
A ellos no hace falta desprestigiarlos, que lo pueden hacer muy bien solos.
Y ahora, con nuestro flamante recíén reelegido procurador, y esposa candidata a diputado, venga y dígame que esta entidad no está politizada hasta la médula. Su prioridad son casos donde consigue el mayor protagonismo posible, y futuro caudal político.
otto gonzalez: (2007-08-23 03:43:37 horas)
Esta oficina se desprestigia sola, porque en ella caen todos estos pseudopoliticos que quieren sacar ocote para su fuego. porque la oficina investiga lo que haga noticia y destruya la inmagen del que tiene diferente manera de ver las cosas. nunca se ve que se ponga a favor de la poblacion y encontra de las mafias, pero si la defensa va a menoscabar a quien piensa diferente que ellos alli si tratan de salir en las fotos de los diarios. La idea de una oficina de derechos humanos es excelente, ojala esta fuera para defender al pueblo de los delincuentes y no para defender a los delincuentes contra el pueblo. mas parecen defensores de oficio de delincuentes pues nunca opinan encontra de las barbaridades que hacen sus defendidos contra la poblacion honorable, la cual no tiene derechos o por lo menos quien salga a defenderlos. pero ante todo la voz del pueblo es la voz de Dios. y el pueblo es soberano ante cualquier tratado o constitucion, por lo que es pueblo el que debe juzgar la actitud de dicha pseudooficina de pseuderechos pseudohumanos.
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