Su inadvertido apoyo a los tratados de libre comercio.
Andrés Oppenheimer
¡Sorpresa! Contra casi todos los pronósticos, el Congreso de Estados Unidos –controlado por el Partido Demócrata– se está inclinando a aprobar los acuerdos de libre comercio con Perú, Panamá, y a lo mejor incluso con Colombia.
Si me preguntan a quién hay que agradecerle este giro de la mayoría demócrata, diría que habría que darle el crédito al presidente narcisista leninista de Venezuela, Hugo Chávez, y a su campaña por obtener un liderazgo político en la región.
A juzgar por lo que me dijo en una entrevista telefónica el presidente del poderoso Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, el demócrata de Nueva York Charles Rangel, y la líder de la Cámara Nancy Pelosi en un e-mail, hay un número cada vez mayor de legisladores demócratas que ahora están dispuestos a votar a favor de los acuerdos con Perú y Panamá. Según ellos, Perú y Panamá han acordado incluir en sus respectivos tratados comerciales normas laborales y ambientales más exigentes, tal como lo habían pedido los congresistas demócratas. El Comité de Finanzas del Senado iniciará audiencias sobre el tratado con Perú el martes.
“Anticipamos progreso en los tratados de libre comercio con Perú y Panamá” antes de fin de año, dijo Pelosi. En cuanto a Colombia, señaló que “a la luz de la brutal violencia contra los sindicalistas en Colombia, el acuerdo de libre comercio tiene pocas posibilidades en el Congreso hasta que veamos progresos medibles y sostenidos”.
Rangel se mostró aún más optimista sobre los acuerdos con Perú y Panamá, y no descartó un voto a favor del tratado con Colombia.
Perú ha sido “muy cooperativo” en las negociaciones con los legisladores demócratas, “y ahora estamos asegurando que nada descarrile esta maravillosa relación y acuerdo que tenemos”, añadió Rangel. Sobre Panamá, Rangel dijo que “estamos muy satisfechos con el progreso” en asuntos laborales y ambientales.
Reconoció que la reciente elección como Presidente de la Asamblea Nacional panameña de un hombre buscado en Estados Unidos por cargos relacionados con el asesinato de un soldado norteamericano podría levantar objeciones en el Congreso de Estados Unidos, pero agregó que el Departamento de Estado “no se ha comunicado con este Comité respecto a este señor, de manera que seguimos adelante con el tratado”.
Sobre Colombia, Rangel dijo que la mayoría de los legisladores demócratas todavía dudan de que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, un aliado del presidente Bush, haya tomado suficientes medidas para prevenir asesinatos de líderes sindicales, periodistas y activistas políticos de izquierda.
“El acuerdo con Colombia no está muerto, pero no tenemos los votos”, me dijo Rangel.
Las declaraciones de Pelosi, Rangel y Becerra son esperanzadoras, porque los tres legisladores habían votado anteriormente en contra del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y la República Dominicana en 2005. Y Rangel también había votado en contra del tratado comercial con México y Canadá en 1994.
Asimismo, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, encabezará esta semana una delegación bipartidista a Panamá, Perú y Colombia, que podría ayudar a convencer a más demócratas indecisos a votar a favor de los tratados pendientes.
Rangel me negó que las promesas de Chávez de ayuda económica a la región –el “efecto Chávez”- hayan influido en el cambio de postura de los demócratas. Según los demócratas, el cambio se debe a un acuerdo logrado recientemente entre el comité de Rangel y el Gobierno de George W. Bush, por el cual los acuerdos comerciales pendientes y futuros contendrán provisiones laborales y ambientales más estrictas.
Mi opinión: puede ser. Pero creo que las promesas de petrodólares de Chávez a la región –más de US$8 mil millones en lo que va del año– son un factor importante en el giro de los demócratas. En momentos en que Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua están construyendo un bloque antiestadounidense con aliados externos como Irán, muchos congresistas en Washington han llegado a la conclusión de que no pueden seguir ignorando a la región. ¡Gracias, Hugo!
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2 comentarios:
Gabriel Pallarés: (2007-09-11 14:36:17 horas)
Es uruguayo y no argentino
juan pinto: (2007-09-11 06:00:13 horas)
ANDRÉS OPPENHEIMER Es el unico argentino que a pesar de las Malvinas, le aplaude a los britanicos y a pesar de ENRON y la quiebra de su nacion, adora los Estados Unidos....Naa
2 comentarios: