Cuando por primera vez vi el mapa de nuestro país, el que muestra los resultados de la elección del domingo pasado, no podía creerlo. El predominio del color verde de la UNE en casi todos los departamentos, exceptuados Zacapa y Baja Verapaz, me causó mucho asombro. ¿No se habrán equivocado?, pensé. ¿No será que pusieron los colores de revés, y el color verde aparece donde debe ir el del Partido Patriota?
La razón de mi perplejidad era que Colom, desde que lo vi por primera vez en los medios, especialmente en la televisión, no me parecía ser una persona indicada para que en una contienda popular lo eligieran Presidente de la República. Su personalidad no aparecía atrayente ni su voz especialmente agradable. Oírlo discurrir en la televisión no impresionaba ni por su agilidad ni por su erudición ni por su gracia. Pero allí están los resultados. Ni el vigor ni la simpatía ni el optimismo ni la claridad de Pérez Molina pudieron contra la parsimonia de Colom, al menos en la primera vuelta.
Tal vez el mayor acierto de la publicidad del partido de Colom haya sido llamar a su partido “Unión nacional de la esperanza”. La esperanza es lo último que se pierde, según reza el adagio popular, o “la esperanza brota eternamente en el corazón del ser humano”, como decía Alexander Pope, el poeta británico del siglo XVIII. Y en nuestro país, la mayoría vive con la esperanza de que la situación cambiará, habrá más seguridad, más posibilidades de empleo, aunque solo sea en cargos públicos, para no tener que abandonar el terruño en busca del propio sustento y el de la familia. Más que libertad y seguridad, la población parece querer empleo, aunque este requiera una mayor intervención del Estado en la economía, por medio de nuevos impuestos, y no de la prosperidad que produce la inversión de capital.
Como sea, el número de candidatos a la Presidencia de la República era impresionante. La compensación que establece la Ley por cada voto emitido a su favor de seguro influye en la decisión de probar suerte, además de los beneficios de la publicidad que proveen los medios de comunicación. A propósito de esto, quien más se habrá beneficiado de su participación en la pasada contienda tal vez sea Rigoberta Menchú, especialmente por la experiencia política que habrá adquirido. Cuando inicialmente ella anunció su deseo de participar como candidata a la Presidencia, me permití sugerir que su candidatura era prematura, que la población indígena del país no ha desarrollado una conciencia política nacional y que a ella eso no le favorecía. Yo me refería a que los candidatos indígenas a la Presidencia de la República debían demostrar sus aptitudes políticas en el ámbito regional, antes de ponerlas a prueba en el ámbito nacional. Alguien le sugirió a Menchú, por medio de una carta, que no le convenía arriesgar el prestigio del Premio Nobel con una candidatura en la que seguramente fracasaría; que era mejor mantenerse como estaba en vez de convertirse en una Premio Nobel política, derrotada en las urnas de su propio país. Como fuere, yo hubiera preferido que ella promoviera la regionalización política de Guatemala, una forma de organizarnos que, desde hace muchos años, a mí me ha parecido ser la que más nos conviene. De esa forma la organización política del país reflejaría la gran diversidad geográfica y cultural que nos caracteriza.
Para volver al tema inicial, no me explico la gran aceptación que tuvo la Unión Nacional de la Esperanza en la primera vuelta electoral. Yo no encontré nada novedoso ni especialmente atrayente en su propuesta. En realidad no recuerdo que haya habido ninguna propuesta concreta, ni implícita ni explícita. Como es evidente, todos tenemos la esperanza de mejorar. La cuestión es ¿cómo lograrlo?
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4 comentarios:
Juan Gutierrez : (2007-09-14 14:29:02 horas)
Es importante mencionar que la victoria que la UNE obtuvo en el interior se volverá a repetir en la segunda vuelta electoral y con más fuerza porque son más los que están convencidos de años de votar por la une que representa el desarrollo de los diferentes de partamentos. YO VOTE POR EL PATRIOTA PORQUE A ULTIMA HORA PENSE QUE ERA LA MEJOR OPCIÓN, PERO AHORA ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE NO VOTARE POR EL. EN LA EMPRESA DONDE YO TRABAJO ESTAMOS INSTANDO A NUESTROS TRABAJADORES DE TODAS NUESTRAS SUCURSALES A VOTAR POR UN PROYECTO QUE SE ENFOQUE MUCHO A LA PARTE SOCIAL. ES TIEMPO QUE LOS PLANES DE GOBIERNO SE ENFOQUEN MÁS EN EL INTERIOR DE LA REPUBLICA DONDE EXISTA MÁS NECESIDAD.
YO LES HAGO UN LLAMADO A QUE MEDITEN BIEN SU VOTO, VOTEMOS POR ALVARO COLOM.
Byron Lopez: (2007-09-14 10:37:03 horas)
No hay mucho de que admirarse, el General Perez genera desconfianza, por su pasado sangriento y su mano dura refleja represion generalizada, es decir retorno a los años 70's y 80's, lo cual la mayoria de guatemaltecos no queremos pero ademas se desconfia de su capacidad de gobernar bien, sin corrupcion porque su paso por el ejercito dice todo lo contrario, o ya olvido usted los 19 millones de dolares extraidos por el General, del erario nacional sin ninguna explicacion confiable. Como ve Su candidato no ofrece ninguna confianza, ni seguridad publica. Y la UNE ha sabido capitalizar esta situacion, creo que solo los testaferros de la oligarquia y la oligarquia misma, anhelan a un militar represivo en el gobierno, Dios no los oiga, porque ustedes los neoliberales de avanzada, tambien han sido los culpables de mas de 200 mil muertes en Guatemala entre 1960 y el 2007, por su complice silencio.
Erwin López Farfán: (2007-09-14 08:32:11 horas)
Dr. Juárez Paz: creo que para entender el fenómeno de la UNE y del porque de su triunfo, es necesario tomar en cuenta la organización que tiene a nivel nacional. Esta organización no solamente ha crecido por la imagen de Alvaro Colom, sino por todos los liderazgos medios del partido que han creido, más allá de la apariencia parsimoniosa de Colom, en un proyecto de nación. Este liderazgo medio es el que ha permitido a la UNE tener la fuerza que actualmente tiene. Por otro lado, esta característica es sintoma de democratización dentro del partido, porque aunque si bien es cierto el Ing. Colom tiene fuerte influencia dentro del partido, no es solamente él el partido, como si pasa con Otto Pérez Molina. En la segunda vuelta la organización partidaria va a ser fundamental para la victoria de uno de los candidatos y ahí, la UNE lleva una gran ventaja.
Rodrigo Duarte R.: (2007-09-14 02:06:31 horas)
1. El partido se llama "Unidad Nacional de la Esperanza" y no "Unión Nacional de la Esperanza"
2. Parece que sus discípulos made in Marro aprendieron bien la lección, pues -en su mayoría- también creen que el presidente del país debe tener, sobre todo, "personalidad atrayente" y "voz especialmente agradable". Entonces comprendemos que la mayoría votará por quien tiene -según usted, connotado filósofo oriundo de "Jycaro City"- "el vigor, la simpatía (que dista mucho de la belleza de la masculinidad holandesa, verdad maestro?), el optimismo (muy importante, en el tercer mundo sobre todo) y la claridad" Es decir, por el egresado de la Escuela de las Américas, el mayor Tito del área Ixil durante los más sangrientos años, el que ofrece "mano dura" para tratar al indierío (ese mismo que no necesita leer o escribir, verdad maestro?) que se mata entre sí por el solo placer.
Ayer una orgullosa "futura profesional de la marro" expresaba el posicionamiento colectivo electoral de la burguesía y pequeña burguesía urbana de la capital del país más desigual de Hispanoamérica. Uno de los más valiosos intelectuales de la derecha guatemalteca lo refrenda.
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