¿Por qué no impartir en las facultades de ingeniería, biología, física, matemáticas, un curso de literatura de ciencia-ficción? Nadie mejor que Einstein para mostrarnos la pertinencia de semejante idea: la teoría de la relatividad, según sus propias palabras, nació en su mente cuando se imaginó a sí mismo sentado en la punta de una flecha (el tiempo) que se desplazaba a la velocidad de la luz. Y a partir de esta fantasía surgió en él el impulso que lo llevaría, con terquedad y pasión, a revolucionar no sólo las ciencias físicas, sino nuestra visión del mundo.
Fueron siempre las grandes utopías y las proyecciones futuristas las que, combinando fantasía y verosimilitud, sentaron las bases del mundo actual. Desde Leonardo da Vinci con sus máquinas voladoras, pasando por Julio Verne y sus viajes a la luna, hasta llegar a las audaces incursiones de la NASA en el espacio, las máquinas inteligentes del MIT o la revolución en el terreno de la genética y la informática, la ambición humana no ha cesado en su intento de volver realidad aquello que ha imaginado.
La ciencia se nutre de la ficción y ésta se enriquece de la ciencia. Este binomio nos remite inevitablemente a las necesidades de nuestro tiempo y a las posibilidades de un avenir que, en nuestros esfuerzos por volverlo posible, puede hacerse real. Si de algo estamos necesitados no es de técnicos que sepan apretar tuercas, sino sobre todo, de personas capaces de imaginar y darle forma a las utopías, humanizando la técnica y creando un mundo más justo y habitable. Y si un poco de ciencia-ficción nos estimula para alcanzar dichos objetivos, ésta dejará de ser un pintoresco género literario para pasar a formar parte de la vida cotidiana. ¿No es mala idea, verdad?
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1 comentarios:
josue augusto perez figueroa: (2007-09-22 18:05:48 horas)
Los locos son los unicos que creen en sus locuras. Para los cuerdos no es mas que fantasia, sin embargo, muchos locos no lo son y muchos cuerdos tampoco.
A mi juicio es mejor que los que verdaderamente tienen un IDEA revolucionaria no la abandonen. Imaginese cuanto nos costaria mantener unos 1000 sonadores a tiempo completo en las universidades, privadas o estatal, para que al cabo de los anos solo un fructificara.
No nos podemos dar el lujo de pagarles a los sonadores que con los politicas criollos que creen que ellos crearan fuentes de empleo, que eliminaran la pobreza, que daran vivienda, etc. es un lujo que no nos hemos podido quitar de encima porque los mecenas se empenan en que nos mantengan enganados para ellos si, disfrutar de sus ilusiones: TENER TODO EL ORO DEL MUNDO Y GOBERNAR CON IMPUNIDAD como hasta la fecha. Usted menciona a TRES dentro de la pleyade humana que desfilado en este planeta tierra y si ahora con 6,500,000 no hay cientificos a la vista, que pasaria que hubiera un pais al menos con 100 sonadores. No obstante apoyo su idea de que todos debemos ser algo locos y ponernos a sonar que asi principian los cambios en la vida personal. Ojala fueramos locos en el momento oportuno y cuerdos tambien en el momento oportuno. Pero resulta que ni lo uno ni lo otro. Preferimos entregarnos A LA FELICIDAD y goce hoy y pague manana, o como reza un spot publicitario. viva Feliz, lo demas dejeselo a GE.
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