La debilidad de las izquierdas, ratificada por su división insensata, muestra sus vergüenzas desde que la democracia las convocó. Sin motivo, se oyen quejas y se habla de derrotas. ¿No eran esos, décimas más o décimas menos, los resultados esperados? Recordemos las cifras:
En 1995, el FDNG obtuvo 27 mil votos. En 1999, URNG-DIA sacó 270 mil 891 votos (12.36 por ciento) y el FDNG, 8 mil 108 (1.28 por ciento). En 2003, URNG tomó 69 mil 302 votos (2.58 por ciento) y ANN, 132 mil 679 (4.85 por ciento). En 2007, URNG-Maíz obtuvo 103 mil 480 (1.73por ciento), ANN 42 mil 790 (0.71 por ciento) y EG sacó 195 mil 151 (3.26 por ciento)
Las izquierdas tocaron techo con un 13.64 por ciento en 1999; en la siguiente elección, el porcentaje cayó a 7.43 por ciento; y ahora, a un 5.70. ¿Tocaron fondo? Esperemos que sí. Las razones son varias pero digamos dos: la cariocinesis inherente a pequeños grupos ideologizados conduce a la división, el oportunismo y a la confusión ideológica. El candidato presidencial de ANN se alió con personajes de pelaje dudoso; la candidata de EG declaró que no era de izquierda, porque esa es una clasificación ladina (sic). Así, en el reino de la ambigüedad y de las descalificaciones, el simpatizante de izquierda se confunde. Y no vota, vota mal, vota en contra.
¿Hay pérdida o derrota? Razonablemente no se esperaba más, pero creo que tampoco menos.
Anunciado o previsible, el resultado molesta. Esta sexta elección, con casi 25 años de democracia, confirmó que esta es conservadora y que el pueblo guatemalteco es de derecha. De la mano de Gramsci pregunto: ¿la ideología dominante no es la de la clase dominante? Es una masa por de pronto alienada por la debilidad de la izquierda. Por esta incuria de las fuerzas progresistas es que los grupos de derecha pueden jugar a tener seis candidatos de clase alta y dar la sensación de fracturas y enconos internos. Es falso. Cuando las fuerzas de izquierda crezcan y sean encabezadas por un líder joven y carismático, cuando se alcen con un 30 por ciento, o más, se pondrá a prueba la verdad de la vida democrática. ¿Aceptarán una victoria de la izquierda?
La gráfica siguiente muestra, por otra vía, la adscripción ideológica del ciudadano guatemalteco. Es el resultado de una investigación hecha por Dinorah Azpuru, en el proyecto LAPOP 2006, patrocinado por varias universidades norteamericanas. Hay un 5 por ciento claramente de izquierda y un 9 por ciento de centro izquierda, y un 27 por ciento en el centro. El resto, un 45 por ciento, se consideran a sí mismo a la derecha. Los resultados electorales confirman que por lo menos un 58.64 por ciento fueron votos a cinco partidos de derecha.
Hubo una derrota inequívoca. Los resultados de la señora Rigoberta Menchú ¿a quién afecta?, ¿a los indígenas o a la izquierda? Por supuesto, no a los indígenas. Por razones que aún no son bien conocidas, no hubo ninguna manifestación de apoyo o reconocimiento. Ni organizaciones ni dirigentes mayas se jugaron visiblemente. Es razonable distinguir el plano simbólico de la Premio Nobel, por el que se le respeta y reconoce; y el plano electoral, donde hubo serias dudas. Los quejosos y otros confundieron tales niveles. El inopinado documento del padre Ricardo Falla no los confunde porque fue publicado antes de las elecciones. La izquierda recibió dos golpes: uno que obliga al debate público; son los lamentables 100 mil votos que obtuvo, frente a los 200 mil que recibió la Señora Nineth Montenegro. El segundo, que no convoca a nada, es la desaparición de la ANN: dos comandantes muertos de manera natural y otro a quien mató la democracia electoral.
Es importante sacar las lecciones de todo esto. Hay que insistir que el gran desafío para las fuerzas progresistas es la democracia. También para los indígenas de izquierda. ¿Los hay? Hay varias preguntas. Todos, los desilusionados, los quejosos, ladinos, indígenas, mestizos y criollos percudidos deben imaginar que la democracia sin un sólido partido de izquierda no estará completa.
Las elecciones del 9 de septiembre constituyen una victoria de la democracia política, de sus instituciones, de sus partidos, de las esperanzas.
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7 comentarios:
Lazaro Felipe León: (2007-10-26 06:44:26 horas)
Me parece que el comentario de la señora Guerra de Reyes aporta las mejores luces para explicar, en parte, la debacle de la izquierda guatemalteca. Comparto con ella que el extravío de la identidad de clase por parte de la izquierda (proletaria, anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo) está en la base de su recurrente fracazo. Al mismo tiempo, don Edelberto tiene razón al citar a Gramsci en el sentido que la ideología dominante es la de la clase dominante y añadiría, como colofón, que la ideología de derecha seguirá reinando en la conciencia del pueblo de Guatemala en tanto no exista una izquierda que, habiéndose liberado de la trampa ideológica que le puso la derecha (confundir al pueblo y a los mismos líderes de la izquierda, al asumir su discurso y sus banderas de lucha, pero con la decisión de no actuar en coherencia con ellas), esté dispuesta a luchar en la calle, con creatividad, con responsabilidad, con arrojo y durante las 24 horas de cada uno de los 365 días del año, para arrebatarle a la derecha la conciencia de las masas. En cuanto a don Edelberto, le pido que siga ayudándonos en el análisis político y social, pero las conclusiones de los mismos serán nuestras, porque las suyas, dejan mucho que desear.
Victor Tzul: (2007-09-24 14:43:55 horas)
Los resultados de las recientes elecciones, no son más que una muestran de nuestra poca cultura critica ante los partidos politicos tradicionales de corte neoliberal. Tenemos el reto de seguir adelante en la lucha por otra la otra guatemaya..., tomemos el reto de ser el ejemplo para las nuevas generaciones.
Ricardo Bolaños: (2007-09-24 01:49:29 horas)
Hay que reconocer que en Guatemala, la mayoría no comulga con la izquierda y que ni con la lucha de guerrilla, ni en el campo político, los izquierdistas han alcanzado convencer para un cambio radical del sistema. Aun con sus defectos y errores la democracia seguirá siendo el sistema por el cual el Estado de Guatemala se rija. El decir que los grupos indígenas existentes son Mayas es una mentira, desafortunadamente esa raza desapareció, con lo cual se perdió la rica cultura que les caracterizo. Hoy no existen filósofos, médicos, ingenieros, escritores, astrólogos o sacerdotes Mayas, hoy hay brujos, falsos sacerdotes e ignorantes dirigentes que se hacen pasar por descendientes de esa inigualable generación desaparecida. No todo lo que brilla es oro, ni todo lo que dicen es verdad.
Miriam Guerra de Reyes: (2007-09-23 23:18:46 horas)
Los comentarios anteriores son claros. Sin embargo pienso que, la razón fundamental del fracaso de la izquierda está en la falta de conciencia de clase social, en la inmensa mayoría de la sociedad guatemalteca, la cual, si la tienen y bien definida Los poderosos, quienes aprovechan la falta de ésta en el resto de clases sociales, para convertir las campañas electorales y las elecciones en algo así como una lotería. En este contexto es congruente que Rigoberta Menchú no quisiera participar con la izquierda, que el candidato de ANN siguiera corrompiéndose y en la URNG no están todos los que son, ni son todos los que están.
Pablo Ceto: (2007-09-23 17:07:36 horas)
Dos Comentarios: Nuestra hermana Rigoberta, a quien sigo respetando y admirando, no llegó a ser claramente candidata de los indígenas y resueltamente no quiso ser candidata de la izquierda, sin embargo, como fuerzas progresistas compartimos su enorme derrota. Afirmar que la democracia tiene 25 años es aceptar que la trajo Rios Mont en 1,982. La apertura democrática de 1985, efectivamente permitió la creación de algunas instituciones importantes para la democracia, pero éstas,igual que varios aparatos del Estado, quedaron bajo el control del poder militar y económico.
Juanpa Escobar: (2007-09-23 08:59:21 horas)
Profe Torres, dése cuenta de cómo es importante para la izquierda un líder con el carisma y la credibilidad de Portillo cuando estuvo en campaña, con un partido de derecha; pero que no hubiera podido hacer nada si no cuenta con el gran poder económico de los que financiaron al FRG: los megaempresarios chapines, quienes creían que el discurso del susodicho acerca de "terminar con los privilegios" eran solo ladridos, de perro que ladra y no muerde. Como así fue, porque las importaciones de pollo y azúcar fueron ridículamente insignificantes como para considerarlas un riesgo a los privilegios respectivos. Para el triunfo de la izquierda las variables más importantes son: un líder como Portillo y un dinero como el venezolano. No hay alternativa. Definitivamente.
xuan coj: (2007-09-23 04:37:37 horas)
Amigos el FDNG en 1995 obtuvo 127,000 votos y no 27,000 como su columna menciona. El Pueblo Maya como tal y los pueblos indígenas de Guatemala, en el verdadero sentido de la colectividad, con sus formas de organización social y autoridades propias aún no han participado en ninguna contienda electoral. La participación indígena hasta el momento se ha dado sobre bases de decisión individual y no colectiva. Esperamos que se pueda dar en un tiempo inmediato para que la democracia sea verdadera.
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