Archivo:

Actualidad: Nacionales

El método que persuadió a los pandilleros de Cerro Alto

Dos cruentos linchamientos que fueron presenciados por hombres, mujeres y niños, convencieron a delincuentes juveniles para rendirse frente a los pobladores.

Por: Óscar F. Herrera

Menor Normal Grande
cerro alto
cerro alto
El 17 de junio de 1996, Javier Cotzojay fue asesinado por desconocidos en el caserío Los Patzanes I, aldea Cerro Alto, en San Juan Sacatepéquez. Era el progenitor de Mynor Cotzojay.

En la misma fecha llegó a la escuela el nuevo profesor de primer grado. El niño que estudiaba en esa aula no mostraba cambios en su actitud después del suceso. “Mi primera impresión fue que no le había afectado la muerte de su papá, pese a que fue el mero Día del Padre”, refiere el docente.

Mynor no tenía comportamientos ajenos a un niño de 8 años, no se perdía la oportunidad de salir al recreo y, al igual que sus compañeros, gritaba con alegría cuando la campana de la escuela anunciaba que la jornada diaria había finalizado.

El docente, que ahora tiene 11 años de laborar en el plantel, se sorprendió cuando oyó el anuncio en la radio: Mynor, su ex alumno, es el chico que fue linchado el 9 de septiembre en el centro de la aldea.

Recuerda que el niño cursó hasta el tercer grado en el establecimiento y después de cambiarse de casa, no volvió a saber  más de él. Algunos amigos y ex compañeros del joven refieren que este adoptó comportamientos hostiles y se dedicó a delinquir fuera de la aldea, y se animan a señalar que “ya había matado gente”.

Su mirada implacable parecía que encerraba resentimientos acumulados de varios años atrás. El día de las elecciones asaltó a un comerciante y esta acción fue la gota que derramó el vaso de la paciencia de los pobladores. Cuentan que varios meses atrás los hechos delictivos cometidos por delincuentes juveniles se incrementaron al punto que sucedían a plena luz del día.

Una turba lo capturó a pocos metros de la iglesia católica del lugar. Después de recibir golpes y un corte de arma blanca, gritaba confiado: “Ya los conocí y después de salir les va a tocar lo suyo. Solo tengo que pagar Q2 mil”. Las palabras enardecieron a la gente, que cambió la tunda por gasolina y fósforos.

Extorsiones a la orden

Algunos pobladores justificaban la acción, vociferando que la víctima tenía un listado de 60 tiendas de la comunidad que aguardaban ser extorsionadas. “A empresarios del transporte les pidieron Q100 mil que debían ser depositados en una cuenta bancaria en Banrural. Sin embargo, solo les depositaron Q25 mil”, refiere un vecino.

Pese a que los pobladores sabían con certeza que Mynor era uno de los líderes de la pandilla, lo veían pasar y bajaban la mirada, “por temor a represalias”.

Esa misma noche, estos acordaron patrullar la aldea con rondas realizadas por grupos de 40 hombres que recorren desde sus caseríos hasta el centro de la aldea, y viceversa.

Después del medio día. Del martes 11 de septiembre, otro pandillero asaltó a una anciana de 75 años, a quien obligó a desnudarse mientras la amenazaba con un machete en la mano. Le robó Q25.

Un grupo de patrulleros pasaba por el lugar y lo capturó. Los ánimos se caldearon de nuevo.  La familia del delincuente lloraba tras la turba que lo llevaba rumbo al centro de la aldea, justo frente a la iglesia. La madre pedía ser ella la ajusticiada y el hijo se arrodillaba y clamaba perdón por sus “errores”.

En ese momento, su teléfono celular sonó y el padre respondió. Después de un tiempo de espera dijo: “Suéltenlo, porque acaban de llamar los pandilleros de Ciudad Quetzal, que ya vienen a salvarlo”. Sus palabras fueron como la chispa que empezó a encender el fuego. Los airados habitantes clamaban: “¡Quémenlo, quémenlo!”.

Un grupo de hombres con los rostros cubiertos ordenaron a un pandillero que horas atrás se había entregado, que rociara combustible al capturado si no quería correr su misma suerte. “Cuando agarró fuego, se levantó y corrió, pero por las llamas se cayó en una zanja. De ahí su familia se lo llevó”, cuenta un niño que cursa el cuarto grado de primaria, testigo del linchamiento.

Los pobladores no dejaron que el moribundo fuera llevado a ningún centro asistencial. Incluso, obligaron a una curandera del pueblo a que retirara un suero que minutos antes le había puesto, advirtiéndole que, de no hacerlo, la quemarían a ella también. Catorce horas después, el muchacho murió en su vivienda.

“Me entregué para que no me pase lo mismo”, susurró un joven en la fila mientras esperaba turno para ser fotografiado y plenamente identificado el domingo 16 de septiembre, cuando más de 200 supuestos pandilleros se rindieron ante las autoridades locales de Cerro Alto. 
  • Actual 3.00/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Valor: 3.0/5

10 comentarios:

  1. Carolina Zelada:
    Una muestra mas de la ingobernabilidad que vive nuestro pais ...
  2. damaris romero:
    Es lamentoso que esas cosas esten pasando en guate. el pueblo tiene razon pues ya estan cansados de tanto pandillero' lo que yo no veo justo esque a todos los jovenes los vean como mareros y que los linchen solo por verse sospechosos , deven de haser haberiguaciones! hantes de llegar a esto' no solo dejar llevarse por gente chismosa.
  3. jose chacach:
    Pobre Guate,, si no hay Ley quien protege a los buenos, es dificil hablar de Paz en donde unos cuantos malnacidos hacen de las suyas y nadie quien nos proteja, al mismo tiempo exigir que las autoridades, hagan respetar la Ley en donde todos se nos haga valer nuestros derechos, por que tampoco es justo que esto siga sucediendo, la imagen de Guate esta manchada con sangre y esto tiene consecuencias graves ya que auyenta el Turismo y la inversion es tiempo que la nuevas autoridades trabajen para el bien de todos y no de unos Cuantos.
  4. Ana Luisa Mencos:
    Definitivamente es una barbarie pero es la única forma en que estos infelices delincuentes aprenden. Hay que hacerlos entender de cualquier forma, no se merecen nada. Y los familiares son el colmo, esa madre pidiendo que la ajusticiaran a ella y no al ladronote...
  5. Pedro Gergis:
    Felicitaciones a los pobladores de este lugar. Insisto que en Guatemala URGE una limpieza social! Ya la pobre gente esta harta de que estos escorias malditos mareros hagan de las suyas a todas horas.
  6. Oswaldo Ruiz:
    Es lamentable que solo quemen y linchen a pandilleros!!! es necesario que lo hagan con los corruptos en el gobierno de Guatemala, conocidos narcotraficantes de los departamentos, policias corruptos, y accionistas de bancos de Guatemala que se han largado con nuestro dinero... Estos ultimos nos hacen mas daño que los pandilleros... pero ya les va a tocar... solo hay que esperar un poco mas de tiempo...!!!!!!
  7. Aura Maldonado:
    Me imagino que Ana Luisa no es madre. Una como madre, siempre va a creer que su hijo es inocente. Dios quiera que nunca le toque vivir una posicion como esa. Un hijo, malo o bueno, siempre sera parte de una. Bueno, en si respecto a lo que hicieron en esa aldea, creo que es lo correcto pues ya la gente se canso y los pandilleros no se tientan el alma para hacer dano, si no como es que desvistieron a esa pobre anciana. Creo que si en la capital se deshicieran de unos cuantos asi, talvez los demas piensan al querer hacer de las suyas.
  8. Ana Luisa Mencos:
    Aura Maldonado: claro que soy madre y sé perfectamente dónde están mis hijos todo el tiempo y qué andan haciendo. Sé quienes son sus amigos y con quiénes se relacionan; soy tambén amiga de mis hijos, los apoyo, los aconsejo, los empujo hacia sus metas y soy feliz porque ellos son felices también. Cuando cometen errores yo no me echo la culpa ni lloro, ellos tienen que aprender cuando se equivocan. ¿De qué sirve que una madre se lamente y se rasgue las vestiduras al resultar su hijo un delincuente que está dañando a las demás personas, porque no lo supo o no lo quiso educar y guiar? Y tenga por seguro de que a mí JAMAS me tocará una situación como ésa, mis dos hijos son mayores de edad y profesionales de bien.
  9. Julio Sorti:
    El ejemplo que han dado los pobladores de Cerro Alto será adoptado por varias comunidades del interior del país. De pronto se escuchará en las noticias que están quemando a los pandilleros ya que estos delincuentes hacen sus fechorías a la vista de sus propios vecinos y con aires de sobervia se rien en sus caras porque no han encontrado el antídoto en su contra. Pero esta acción valoruda de los campesinos estos, empieza a vislumbrar una luz al final de oscuro túnel que encierra el tema de los temibles pandilleros. Aquí no es el pueblo el que está de rodillas, sino los delincuentes. ¡¡¡Ánimo Guatelinda, aún hay que guardar las esperanzas!!!!!
  10. Aura Maldonado:
    ANA LUISA MENCOS: Dice el dicho NUNCA DIGAS NUNCA, JAMAS. Ojala que algun dia no se tenga que comerse sus palabras. Pidale a Dios sabiduria y un poco de humildad.

Agregar comentario:


Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

(obligatorio)
(obligatorio)

Captcha (obligatorio)