El precio del barril de petróleo en el mercado internacional ya sobrepasó la barrera de los US$80 y todo apunta a que en pocos meses llegará a los US$100 por barril.
elEditorial
El precio del barril de petróleo en el mercado internacional ya sobrepasó la barrera de los US$80 y todo apunta a que en pocos meses llegará a los US$100 por barril. Esta alza constante de los precios del crudo, aunque su efecto todavía no ha sido recesivo, está impactando negativamente en la economía mundial y, por consiguiente, en la frágil economía de nuestro país.
Los precios de todos los combustibles (diesel, gasolina, búnker, queroseno y demás) han venido aumentando paulatinamente, así como los otros productos derivados del petróleo (petroquímicos, polímeros, resinas, etcétera), extremo que obviamente está encareciendo el consumo de energía en nuestro país.
Desde que el precio del petróleo estaba por debajo de los US$50 y se veía su trepidante incremento, hemos venido insistiendo en la necesidad de que adoptar medidas para paliar la crisis, por supuesto, además de recurrir a otras fuentes de energía (eólica, geotérmica, hidroeléctrica, etcétera), y evitar la turbulencia social derivada de un colapso económico.
No obstante, cada vez que se cuestiona al Gobierno sobre qué tipo de medidas se adoptarán, invariablemente se obtiene la misma respuesta: no podemos hacer nada y debemos encomendarnos a Dios.
“A Dios rogando y con el mazo dando”, dice el refrán. Otros países que no se han cruzado de brazos están haciendo cosas importantes. Por ejemplo, en Europa se está subsidiando la calefacción y se ha reducido el límite de velocidad en las carreteras, para que la gente consuma menos combustible. En otros lugares se han implementado racionamientos con algún grado de éxito y se han rebajado los impuestos a los combustibles, con el ánimo de aliviar el golpe sobre la economía familiar.
En Guatemala permanecemos, como siempre, en la espera que desespera. Más bien pareciera que el Gobierno está feliz de la vida, porque está recaudando más ingresos tributarios por la doble vía del impuesto al valor agregado (IVA) y del impuesto de distribución de combustibles a costa del consumidor, que tiene que desembolsar cada día más dinero para sobrevivir. De esa cuenta, la ironía es que mientras el Gobierno tiene más para gastar (lo que se evidencia con el nuevo proyecto de presupuesto estatal para 2008), los guatemaltecos tienen cada día menos para sobrevivir. ¡Qué tal!
Lo más enojoso es que en el sector público siguen el despilfarro y el derroche a manos llenas, especialmente a través del sistema paralelo de gasto público, marcado por la discrecionalidad administrativa, el abuso de autoridad y la corrupción. De control y ahorro, ni media palabra.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
4 comentarios:
francisco perez: (2007-09-25 19:33:27 horas)
Los precios del barril de crudo han bajado por tercer dia consecutivo.........entonces, estamos especulando como de costumbre, o estan informando lo que realmente esta pasando.
Carlos Quezada: (2007-09-25 11:59:51 horas)
Si GUatemala tuviera la oportunidad de generar Etanol, ya lo hubieramos hecho desde hace años, a todo el mundo nos hubiera beneficiado, los empresarios de los ingenios estarian muy felices. Hay que diferenciar la realidad de la Fantasia, eso del Etanol en Guatemala es solo una QUIMERA¡¡¡¡¡ no nos engañemos....
Alberto Teodoro Sánchez Samuelson: (2007-09-25 07:59:00 horas)
Un 20% de los productos derivados del petróleo se destinan a la producciòn de electricidad y el 80% restante al transporte (diesel y gasolinas), a la industria (combustoleos pesados), al comercio (diesel y GLP) y a las familias de las clases medias y bajas (GLP, popularmente referido como gas propano). Este golpe petrolero no nos lo podremos quitar. Las autoridades no han entendido la gravedad de la situación. El caso más visible es el del transporte, en donde, año con año, cada vez son mas los vehículos usados o “rodados” que se importan (son las respuestas a las “señales del mercado”). Las inversiones en la infraestructura de transporte han sido mínimas. Desde al anillo periférico --que data de los tiempos de Manuel Colom, es decir desde 1974-- no ha habido ninguna obra de trascendencia (sin demeritar los pasos a desnivel, el corredor de la Atanatzio Tzul o la apertura de 13 avenida). El metrobus, definitivamente una gran idea, pero mal planificada, por lo que debe considerarse como una solución a medias, una obra en proceso, todavía no finalizada. Los corredores del atlántico (el puente de Belice) y del Pacífico (Villalobos) han quedado sobrepasados desde hace muchos años. Cualquier colapso, por mínimo, representa pérdidas millonarias. La velocidad promedio en nuestras principales calzadas, en horas pico, es inferior a 10 kph. En el caso del ferrocarril (insuperable derecho de vía que podría ser la salvación para el transporte y para tantos otros aspectos de la competitividad nacional), ahora nos damos cuenta que hemos sido engañados, diez años perdidos y el riesgo de tener que pagar una injusta indemnización (¿volveremos a cometer otro error en 2008?). No tenemos normativas para favorecer la importación de equipos y maquinaria eficiente. No está claro el beneficio de los biocombustibles, pero en todo caso, esas rentas no se podrán ver, a no ser en plazos largos, de más de 10 años. Conclusión irrebatible: en cuestiones de transporte y uso eficiente de la energía no hemos hecho nada, todo queda por hacer. Tarea monumental tenemos por delante. Ojala así sea comprendido por el general Otto Pérez y/o por el ingeniero Álvaro Colom. Ojala guatemaltecos -- a partir del próximo 14, a las 14-- seamos capaces de construir un “juego cooperativo transparente”. El mercado ya tuvo su oportunidad. Ahora toca el retorno del Estado.
carlos Merida O.: (2007-09-25 06:55:34 horas)
bueno.. que espera el gobierno para emitir una ley que permita el uso de carros con etanol
y de una vez no depender de petroleo.
el petroleo nunca bajara,... eso esta claro, mientras los arabes construyan mega ciudades a costillas del todo el mundo, ciudades como la de Dubai.... nunca dejara de subir... y eso si esperemos... mas...
solo imaginen que nuestro pais tiene la capacidad de no depender de petroleo, y unicamente depender del etanol, con los ingenios mas grandes de latinoamerica aqui en tierras guatemaltecas,
seriamos como una especie de productores de nuestro propio combustible, que pensarian, los petroleros,,, de eso,
pero bueno.... aqui nadie tiene la voluntad de hacer algo asi...
sigamos aguantando.. y aguantando....
4 comentarios: