El jefe de la CICIG hizo su entrada con el pie derecho. Su visita a ambos candidatos a la Presidencia de la República, pero sobre todo su explicación del porqué de esa visita, es precisa y certera: uno de ellos habrá de ser el Presidente y el otro el líder de la oposición, algo que he venido repitiendo a lo largo de toda la campaña pero que, entre nosotros, resulta difícil de entender.
Uno y otro deben llegar al final fortalecidos, ya que en mucho habrá de depender de ellos el futuro de Guatemala: tanto del buen Gobierno como de los pesos y contrapesos en el ejercicio del poder.
Anteriormente ya había visitado Castresana a las más altas autoridades del Estado, incluido el Fiscal General de la República, la figura clave en el ámbito nacional para que el esfuerzo a realizarse no se estrelle en el fracaso.
Castresana hizo evidente que si está en Guatemala es por invitación del Estado, por una decisión soberana de sus instituciones. Se expresó respetuoso –como corresponde- de lo nuestro, a lo que agregó que el propósito de su misión es precisamente coadyuvar a la defensa de la propia soberanía nacional, amenazada como se encuentra por el crimen (tal el sentido de sus palabras que, por el contrario, las textuales fueron torpes y poco afortunadas).
Pienso que es importante que Castresana se instale en el Ministerio Público y que atienda a la invitación que le hiciera en tal sentido el Fiscal General de la República. Además del ahorro que implica, le permitiría acercarse a Guatemala –la Guatemala profunda, el barrio de Gerona empieza a serlo- separándose de la otra Guatemala, válida también, pero tan rosa que obstaculiza entender la tragedia de sangre en que vivimos.
Lo más importante de su presencia en el Ministerio Público, sin embargo, es que es esta la institución clave para el éxito de su misión en Guatemala. Le será más fácil de entender viéndola y viviéndola que no cumple con su función primera y que no es otra que velar por el estricto cumplimiento de las leyes, desde la Constitución de la República hasta el más humilde reglamento.
Estando cerca podrá cerciorarse de que el Ministerio Público no dirige como debiera la investigación de la Policía y que esta investiga entonces a su aire, a su pleno sabor y antojo, carente de la dirección de los fiscales. La omisión –además de ilegal- determina la ineficiencia de lo investigado en función de lo que importa, y es que tenga resultados en los juicios.
El motor del Estado de Derecho es el Ministerio Público, y si este no funciona es difícil que lo haga el propio Estado.
La impunidad no es otra cosa que la infracción de la ley no castigada –de cualquiera de las leyes- y tan importante es que se logre el castigo de los más graves delitos como el de las simples infracciones. ¿Si no se puede con lo poco, cómo se podría con lo más?
Teniendo al lado al Ministerio Público –junto pero no revuelto – podrá entender Castresana lo que ocurre en Guatemala y los gravísimos tropiezos que existen para que el Fiscal General pueda combatir el crimen, empezando por la inconstitucional figura del “Consejo del Ministerio Público”, figura que se le impusiera a la institución desde la época de los diputados depurables, nada menos que los autores de las normas que lo rigen. ¿Lo había usted olvidado? Fueron estos “dignos” diputados los que determinaron nada más y nada menos que el marco legal en que habría de desenvolverse la institución que está llamada a combatir lo que ellos representan. Si Castresana llega a entender por qué no funciona el Ministerio Público habrá dado el paso determinante para que su misión sea exitosa.
Lo dije y lo repito, la CICIG me la… –omito palabrota o, lo que es lo mismo, me viene del norte-. Mil CICIG podrían funcionar que, si no funcionan nuestra instituciones ordinarias, todo esfuerzo será inútil, siendo mi única preocupación que el remedio pudiese resultar peor que la enfermedad, lo que ocurriría si las instituciones y las autoridades nacionales se esconden en sus enaguas para encubrir su ineficiencia, lo que vendría a darnos –cuando la misión termine- unas instituciones más incompetentes y pusilánimes incluso que las actuales.
Estando en el Ministerio Público podrá Castresana hacer que el Fiscal General entienda –creo que ya lo ha comprendido- que debe concluir su mandato constitucional completo, el que se extiende hasta el 18 de mayo de 2010, y que de este solo tiene dos formas de salir: por la puerta grande del éxito y del deber cumplido o, por el contrario, por la puerta de atrás, directamente a la cárcel por incumplimiento de deberes.
Un consejo final para Castresana: mientras no se capture a los banqueros, nada es creíble. ¿Podría acaso serlo?
Hasta donde me lo permitan mis ocupaciones estaré vigilante de todo: del desenvolvimiento del Ministerio Público y del propio Castresana. Finalmente, los burócratas, sean estos nacionales o extranjeros, salen de nuestros impuestos y de los impuestos de otros pueblos, siendo el caso que los contribuyentes –ellos y nosotros- merecemos respeto y eficiencia.
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11 comentarios:
carlos morales: (2007-09-26 17:15:42 horas)
acertada su oponion señor acisclo valladares. Un punto bien importante es que las expectatias de la función de la institución que tendra bajo su mando éste señor son GRANDISISISIMAS, usted que estuvo al mando de una institución como es el MINISTERIOR PUBLICO y PROCURADURIA DE LA NACION sabe a ciencia cierta si ésto es facil, yo espero que todo salga bien para beneficio de todos nosotros, que dios nos bendiga.
Brenda Castillo: (2007-09-26 12:48:08 horas)
El Fiscal General debe terminar el período constitucional para el que fue designado y debe ponerse las pilas. Acisclo Valladares tiene rezón.
Manuel Lopez: (2007-09-26 10:00:57 horas)
Tambien, si el dinero sale de mis bolsillos, no me importa si se le va a pagar a un extranjero, siempre y cuando lo haga bien, ya que a los de aca por lo visto les queda muy grande el tacuche.
Manuel Lopez: (2007-09-26 09:59:29 horas)
Bienvenido al sr. Castresana, que tendra un trabajo muy dificil en nuestro pais, practicamente estarà haciendo el trabajo que otros "distinguidos" abogados, juristas, e investigadores no hacen bien y que solo se dedican a ver pasar el tren con su ineptitud.
Manuel Aler: (2007-09-26 09:58:16 horas)
Sra. Ibarra: sus miedos atávicos y fuera de lugar solo reflejan el desconocimiento que tienen del CV del Sr.Castresana.
Ud. que, por lo que gusta de contar, seguramente ha recorrido España de cabo a rabo, debería tener nociones de los grandes avances democráticos, que se reflejan en su sistema de justicia, que ese país ha tenido desde la muerte de Franco. España, con las limitaciones lógicas de cualquier sociedad, tiene la fortuna de contar con un sistema de justicia de primer mundo, en el que el Sr. Castresana ha desempeñado un papel importante y cuya experiencia, esperamos, sirva para apoyar y reorientar a los despojos del sistema de justicia guatemalteco.
En su próximo viaje a España, la insto a fijarse más en la institucionalidad, las relaciones y la cohesión social (incluso con los conflictos étnico-nacionales de vascos, catalanes, etc.), al mismo tiempo que se deleita con su gastronomía, arquitectura y bellas artes.
MARIA VILA: (2007-09-26 09:53:25 horas)
Al igual que Isackra Ibarra, me intriga porque tiene que ser un español el que venga a dirigir la CICIG. En Guatemala hay eruditos en la materia, hay profesionales, doctores en derecho, como es posible que tenga que venir alguien de fuera a corregir nuestros problemas, acaso de europa nos llaman a resolver los suyos? ya solo ese paso me parece que es para atrás.
rony ruiz: (2007-09-26 09:18:05 horas)
Estoy de acuerdo con el Lic Valladares, con el agregado, que el elemento sine cuanon es la voluntadad politica que hay que tener para resolver esos casos, elemento que en la actualidad no se ve por ningun lado.
Isckra Ibarra: (2007-09-26 08:26:43 horas)
Lo que a mí me intriga es ¿qué lineamientos o qué requisitos debe reúnir un candidato para ejercer la Dirección de CICIG?
Pues, porque particularmente me inquieta la postura que tiene que ser un español quien está siendo seleccionado para este puesto del cual se espera tanto...
Lo elegió la O.N.U.? Que solvencia moral tienen las personas que son asignadas para puestos como este y qué vínculos podrá haber con el hecho que sea un español?
Alejada de los sentimientos xenofobicos o racistas, es conocido por todos los chapines ese sentimiento infundido hacia los conquistadores, que otrora fueron quienes iniciaron las primeras masacres a los aborígenes indioamericanos.
Siglos después, quienes gobiernan son los criollos, mestizaje que se ha heredado para observar que siguen gobernando los hijos de Europa, con sus apellidos españoles (Chávez, Pérez, López, Molina, Colóm, etc.).
De tal manera que, me embarga la duda -si es que volvemos al pasado- buscando como niñatos de primaria qué nos dicte un legislador enviado por Europa: ¿cómo deben comportarse correctamente los corruptos?
Carlos Humberto Dìaz: (2007-09-26 07:38:49 horas)
Recuerdo que lo que usted manifiesta algo parecido lo había sugerido en su momento al Presidente Berger vía e-mail. Cuando tuvo problemas en el Congreso por la antigua CICIACS. Con el tema Soberanía Nacional y violación constitucional de este ente jurídico internacional. En ese entonces le recomendaba que este organismo fuera un apéndice de colaboración y seguimiento jurídico dentro del Ministerio Publico vinculado al Ministerio de Gobernación.
Es claro que usted ha tocado una llaga que se habré muy rápido, como es la autonomía del Poder judicial, pero muy especial el nivel de capacidad profesional como se manejan todas las dependencias afines. Pero sobre todo la red de contactos internos con gente exterior que puede estar vinculado con situaciones ilícitas. Dos problemas que se aproximan: 1. La seguridad del personal de la CICIG; 2. las facultades de este nuevo organismo por encima del Poder Judicial para esclarecer la corrupción y transparencia de funciones de los altos mandos y la coordinación de poderes en asuntos de interés nacional: maras, narcotráfico, contrabando, secuestros, limpieza social, enriquecimiento ilegal de funcionarios públicos de alto nivel: gobernantes (Presidente, vicepresidente, Ministros, Secretarios, Gobernadores, Presidentes municipales, casos de seguimiento jurídico internacional estancados de la guerra fría (genocidio), extradiciones y el Problema de Belice.
Saludos
Artemio Uriosteaga: (2007-09-26 05:35:25 horas)
La CICIG puede hacer bien o mal, deenderá de nuestras autoridades.
Eduardo Meléndez: (2007-09-26 04:19:20 horas)
Tiene toda la razón el licenciado Valladares, De nada servirá lo que se haga si las autoridades nacionales no funcionan. La prueba de fuego en el asunto es la captura de los banqueros.
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