Temas de interés: A posterioriEl juego del egoDurante el mes de septiembre se experimentó un fenómeno fascinante en el espacio para el arte que ocupa la galería de Carlos Woods. Por: Lucrecia Cofiño de Prera
Los visitantes se sucedieron con regularidad durante varias semanas y no fue extraño observar que algunos de ellos volvieran más de una vez a visitar la exposición de fotografía Yo-yo. Retratos y autorretratos.
La idea de denominarla “Yo-Yo” se originó como un juego de palabras que hace referencia a la reiteración del pronombre personal “yo” pero, también, a la parte consciente del individuo, a su identidad y a la manera como se relaciona con su medio. Sin embargo, la connotación traviesa es innegable porque alude al juguete con el mismo nombre, parte instrumento hipnótico y parte artilugio de caza, que sigue causando furor en personas de todas las generaciones. No cabe duda que el impulso humano de crear se vio estimulado a través de la invitación que se hizo a un grupo numeroso de personas involucradas en la escena cultural guatemalteca. Al reto, que se convertía ciertamente en un desafío personal, no respondieron todos, pero entre los que remitieron sus fotos se encuentra un amplio abanico de ocupaciones, aspiraciones y profesiones. Las más solemnes y tradicionales poses se alternaron con las facciones cálidas, soñadoras o sonrientes; las vibrantes expresiones con las más cándidas o nostálgicas; las piezas múltiples con aquellas destinadas para los documentos de identificación; la elección de determinados rasgos del rostro o partes anatómicas, con la presentación de cuerpo entero; las fotos de épocas pasadas, con las más actuales. Los soportes y marcos se constituyeron también en un elemento del que se aprovecharon algunos participantes para la elaboración de un discurso personal. Cada imagen responde a una visión de sí mismo y de conciliación con el propio ego, es una declaración consciente que también expone facetas ocultas del subconsciente, es un breve acto de reivindicación de la libertad básica de expresión, es la celebración de un encuentro solidario con los coetáneos y de coincidencia entre diferentes generaciones en un foro común. Por su diversidad y el reconocimiento de la propia función social, por su humildad o vanidad; por su honestidad, pudor y vulnerabilidad, por ser transgresores, tradicionales o rebeldes, por su sentido del humor, pero sobre todo, por su invaluable entusiasmo y su inagotable ingenio, los participantes de esta muestra, así como el vacío de los ausentes, bosquejan una crónica del sorprendente devenir de nuestro mundo cultural. La próxima cita es el 19 de enero de 2008 en la Sala Quiroa de los Museos de Casa Santo Domingo, Antigua Guatemala, a donde se trasladará Yo-yo. Retratos y autorretratos y donde se entregará el catálogo impreso que documente esta acción colectiva. Agregar comentario: |
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