Actualidad: NacionalesTíteres para curar en el síndrome de las batas blancas el hospitalLos pacientes de la Unidad de Hematología aprenden a enfrentar las largas estadías hospitalarias con un programa de juegos a cargo de psicólogos. Por: Claudia Palma
“¿Cómo están?”, pregunta el títere que representa a una enfermera del hospital San Juan de Dios.
“¡Bien!”, recibe por débil respuesta de su auditorio –ocho niños de la Unidad de Hematología–. “Vamos a darle un aplauso a Cristian, él es un nuevo paciente. ¿Qué sucederá en su primer día?”. Durante los siguientes diez minutos el grupo de estudiantes de Psicología de la Universidad de San Carlos, explican a los niños, auxiliados por las marionetas, la rutina diaria del centro asistencial. Cuando la obra de teatro finaliza, el trabajo de uno a uno comienza con cada pequeño. El objetivo final de esta terapia que se estrenó en septiembre –y que se realiza todos los viernes– es lograr en los niños procesos catárticos, dice Beatriz Valle, psicóloga de la Pediatría del centro asistencial. Parte del trabajo se centra en disminuir los síntomas de ansiedad, tensión, apatía o temor que los niños tienen hacia los médicos y enfermeras y que los psicólogos llaman el “síndrome de las batas blancas”. Lourdes, una de las psicólogas, se coloca en su mano derecha un títere pelón que hará las veces del paciente. Jackeline y Eddie, ambos de siete años, serán la enfermera y el doctor. Eddie es el primero en comenzar el diálogo: “Hola, soy el doctor Alvarado, ¿cómo amaneciste?” “Comencé mi quimioterapia. Me duele la cabeza y el estómago”, interviene Lourdes, hablando en nombre del títere paciente. Jackeline, quien finge ser la enfermera, presta responde: “Le voy a poner una inyección”. Con el auxilio de los guiñoles, Jackeline y Eddie hablan de su estadía en el hospital. Sin embargo, no todos los niños son receptivos. Algunos, aunque aceptan los títeres, responden a los psicólogos ayudados por sus madres. Otros los reciben con un manotazo como muestra de agresividad. De acuerdo con el manual de terapia del juego de Charles Schaefer y Kevin O’connor, la conducta de un niño hospitalizado varía. Algunos se vuelven inmóviles y callados se rehúsan a comer. Otros observan regresiones en el desarrollo que incluyen pérdida de habilidades higiénicas, períodos de rabietas, llanto y vómito. Una de las pequeñas en la sala ha empezado a vomitar, la hora de terapia terminó. Eddie esboza una sonrisa y hace hablar una vez más a su títere: “El doctor Alvarado le recomienda un acetominofén para el dolor”. Agregar comentario: |
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