La población como determinante del crecimiento económico
Las equivocadas políticas de control de la población.
F. Roberto Gutiérrez M.
La semana recién pasada la doctora en Economía María Sophia Aguirre, investigadora de la Universidad Católica de Washington, presentó un estudio realizado con rigor científico titulado Determinantes del crecimiento económico, población y familia, el caso de Guatemala, el cual demuestra, a partir de datos de los últimos censos y encuestas nacionales, que las causas de la pobreza no están en el crecimiento poblacional, tal como se ha creído. El estudio en mención sugiere que, por tanto, las políticas de control de la población son equivocadas, pues impiden fortalecer los elementos clave de un desarrollo sostenible, que están en el capital humano, el capital social y el capital moral.
El estudio de la doctora Aguirre confirma algo que ya los premios Nobel de Economía Gary Becker y Amartya Sen han demostrado con anterioridad, al plantear que son las familias las que generan esos capitales, fundamento de cualquier crecimiento económico sostenible.
Recomienda también la autora que para que el crecimiento económico sea robusto y de largo plazo es necesario continuar con las políticas de profundización de la liberación económica, procurando eliminar las discontinuidades y fortalecer las instituciones, especialmente la familia, el sistema educativo, el Estado de Derecho, la propiedad y la transparencia.
El estudio de la doctora Aguirre es importantísimo pues aclara, con meridiana claridad, varios conceptos y supuestos, y por tanto servirá de base para que las políticas públicas de largo plazo que busquen el bienestar de la nación no se fundamenten en percepciones, sino en datos científicos debidamente sustentados y culturalmente pertinentes.
Mi experiencia de más de 30 años trabajando en desarrollo en el occidente del país me permite confirmar la certeza de los hallazgos de la doctora Aguirre, pues cuando se trabaja en el desarrollo se comprueba que el crecimiento económico es condición necesaria, pero no suficiente, para el desarrollo, y que este debe estar orientado a la persona humana. He comprobado también que es en los hogares de familias integradas en los que la mejoría económica se logra con una adecuada intervención de apoyos.
Pero es precisamente por estar orientado a la persona que la promoción del desarrollo se vuelve compleja, pues debe ser pensada de manera integral por lo que normalmente se privilegia alguna de sus facetas para encontrarle “una puerta de entrada”.
Así, hay quienes apuestan por promover el desarrollo desde lo político–institucional; otros desde la sostenibilidad ambiental; y los hay que lo ven desde lo social, proponiendo mejorar los indicadores de necesidades básicas insatisfechas. Los estructuralistas plantean que el desarrollo se debe abordar desde la vía de lo económico, mejorando el ingreso de las familias para que estas puedan, con decisiones desde su cultura, resolver las necesidades humanas y auto–promoverse.
Y están los que proponen el “cambio cultural”, argumentando que hay culturas más proclives al desarrollo que otras, y lo inducen impulsando acciones que obligan a las sociedades a cambiar tradiciones y costumbres.
Y entre esos cambios “forzados” está el del control de la natalidad impulsado por estos grupos interesados. Hay que hacer la salvedad de que las culturas son fluidas, pero lo que no se vale es que se pretenda forzar el cambio según visiones particulares de desarrollo.
En estos grupos se piensa que la vía más rápida de promover desarrollo es disminuyendo la natalidad, lo que demuestra una visión simplista y descontextualizada no solo de la cultura sino del entendimiento de las bases morales y sociales de un desarrollo congruente.
Para ellos el estudio de la doctora Aguirre demuestra, con base en modelos econométricos, que la natalidad no es causa de pobreza. Y que, como dicho, más bien socava los elementos básicos para pensar en un crecimiento económico sostenible, y en un desarrollo centrado en la persona.
Los interesados en el estudio pueden consultarlo en la página de la organización FADEP, www.fadep.org.
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11 comentarios:
Sergio Flores: (2007-10-27 14:27:48 horas)
Interesante una reflexión sobre el desarrollo en términos de mayor o menor población. Creo que una reflexión de este tipo no llega muy lejos, pues quienes apuestan a que para que los recursos alcancen tiene que haber menos población, entonces llegamos al extremo de reducir tanto el número de gente que no hay con quien compartir el exceso de recursos. Quienes apuestan lo contrario, de que a mayor cantidad de gente más mercado, pueden llegar al extremo de que no hayan recursos que compartir para tanta gente. Estas relaciones son interesantes pero no suficientes para entender todas las variantes que intervienen en el desarrollo. Si yo fuera dueño de hamburgueserías quisiera más niños para ampliar mi mercado. Si fuera sólo consumidor quisiera menos niños para alcanzar una hamburguesa. Creo que estamos en una reflexión interesante pero simplista. Tenemos que ver la estructura de concentración del ingreso y otras cosas más, para saber cómo impulsar el desarrollo para todos. Este es un asunto de economía política y de política económica. Veamos claramente cómo esa estructura de concentración se blinda con la política en estas elecciones del 2007.
Miriam Guerra de Reyes: (2007-10-18 19:08:00 horas)
La persona debe ser el sujeto y objeto del desarrollo. La discusión entre lo micro y lo macropolítico depende del grado de desarrollo humano de las sociedades, habrá etapas en que lo micropolítico es prioritario, es necesario encontrar el punto preciso de intersección entre ambos, en ello podría darse el despegue del desarrollo de la persona, base del desarrollo económico.
Franz Imbert: (2007-10-18 15:39:08 horas)
Cualquiera que no este lleno de prejuicios y condicionamientos sicologicos estaria de acuerdo con los resultados de este estudio, no me cabe duda que un estudio como este, hecho dentro de un marco de rigurocidad cientifica por cualquier institución, sea católica o no, daria como resultado concluciones semejantes. Lo increible del caso es ver la candidez o la ignorancia que existe sobre el tema, y lo que duele mas es el egismo imperante, porque egismo es, no querer compartir la vida con otros seres humanos por el endeble argumento de que "somos muchos".
Pero lo que es el colmo, es decir que Guatemala es lo peor... ah! que cosa tenemos los chapines para criticar nuetra tierra, cuando, sin ir muy lejos, en la misma Centroamerica a situaciones mcuho mas graves, y no digo que sea consuelo, sino mas bien acicate para en lugar de criticar o de desear que otros no vivan, nos pongamos a trabajar de verdad.
Marcela Gereda: (2007-10-18 15:34:28 horas)
Muy importante darle este espacio a pensar y reflexionar la pobreza al margen de la natailidad, como muchos nos obligan a creer.
Creo que es muy importante el papel que deben de jugar las universidades para plantear y reflexionar sobre el desarrollo y la cooperación al desarrollo.
Al reflexionar el desarrollo se debiera hablar de mejorar la situación de la gente en el mundo; al hablar de la cooperación se deberia de pensar en el papel que la solidaridad internacional, es decir, Norte-Sur juega hoy en el mundo; y al pensar el papel del conocimiento académico se deberia de reinvetar y resignificar la corresponsabilidad que las instituciones universitarias, como "productoras de conocimiento sobre el estado del mundo y sus transformaciones", debiera jugar.
En todo caso; gracias Roberto por darle espacio en El Periódico a pensar el desarrollo centrado en la persona.
Saludos,
Marcela Gereda
Ruben Galindo: (2007-10-18 12:40:38 horas)
Exesiva natalidad, sin poder de adquirir, no vale para nada, aqui on en la China, valga la comparacion, me parece un muy interesante articulo, lo malo es que tambien me parece sasonado con arcaica influencia Catolica, inutil, cruel, inefectiva y otros aderesos mas, sino me creen, vean la realidad actual en la mayoria de barrios de la “gran” ciudad Guatemala, donde a la par de exclusivos centros comerciales se ven patojos buscando comida en los basureros; donde hay muchachos que andan como perros en jaurias violentas; donde papi tiene embarazada, otra vez, a la “sirvienta” y anda en plena chupa en alguno de los muchos centros de entretenimiento; donde nuestras, muy educadas, honestas y dignas personalidades de gobierno, religiosas y el Jet-set andan en automoviles de lujo por calles llenas de caos y miseria despues de haber evadido impuestos o haber cerrado algun negocio turbio. Es muy bonito opinar, cuando se esta viendo la toreada desde los graderios, pero ya enfrente del toro, es otra cosa, no me mal entiendan, la familia ES la base de la sociedad, y cuando digo familia no me refiero a esas nuevas interpretaciones foraneas (degeneradas) de lo que es la familia, si queremos un remedio a mediano y largo plazo para muchos de nuestros problemas debemos de consolidar a la familia, debe de haber mas educacion para que cada persona pueda determinar cuantos hijos pueda tener bien, sin tener que irse a los extremos del aborto o de que el estado le dicte cuantos guiros pueda tener.
Samuel Perez: (2007-10-18 12:07:36 horas)
El factor trabajo es inherente al individuo, el problema es cuando ese factor es poco productivo y genera crecimiento pero muy pequeño. Las politicas no deben ser de evitar que nazcan mas niños, como algunos neofascistas alegan incluso en este blog. En estos tiempos de globalizacion, los paises con poblaciones jovenes tienen ventajas comparativas, pero estas deben desarrollarse con inversion en educacion y salud, para que sean ventajas competitivas... es decir, crecer con calidad. Saludos desde Canada, mi estimado Ing. Gutierrez.
sergio licardie V.: (2007-10-18 10:53:44 horas)
Interesante artículo describiendo principios acerca del desarrollo. Hará cosa de 50 años un investigador (por el alzmereir no me acuerdo) destaco que el crecimiento de la población iba a ser importante para el mercado en los países. Destacó a la India y China, hoy estamos sufriendo la consecuencia de que como países se volvieron compradores y nosotros tenemos que pagar mas caro por las tortillas, aparte de la gasolina. La población cuenta mucho para consumir productos de calidad masiva (China, la India) pero también esos países han dado el salto cualitativo (para los izquierdistas) donde empezaron a producir con mayor tecnología y están en mejores condiciones que nosotros. China cambió su uniforme y traje Mao y ahora es un gran consumidor que ha elevado su calidad de vida, da gusto ver sus trajes y vestidos. Muy interesantes las referencias y la dirección que muestra.
Antonio Rosales: (2007-10-18 10:14:55 horas)
Pero para que las cosas funcionen como la doctora Aguirre demuestra, se necesita EDUCACION, moral y técnica, para disminuir los hogares desintegrados y monoparentales, los embarazos no deseados en adolescentes, y la planificación familiar responsable por parte de las parejas.
Carlos Rios: (2007-10-18 09:59:19 horas)
Necesitamos natalidad somos una region tan pequenia que el mercado no es atractivo para inversionistas en ocasiones, totalmente de acuerdo
Juanpa Escobar: (2007-10-18 06:14:17 horas)
Hay estudios y hay estudios. La Aguirre no tiene la última palabra ¿de qué cuenta?. Partamos de que somos vergonzozamente el país más pobre y subdesarrollado del Continente (Haití no es del continente). Basta mirar cómo el muchachiterío abarrota las escasas escuelas en las zonas urbanas recibiendo seudoeducación de bajísima calidad y van a comer allí su única comida completa del día; y cómo miles de niños trabajan. Basta apreciar cómo cientos de miles de niños viven en condiciones asquerosas, miserables, amontonados en cuchitriles 4x4 en más de 500 asentamientos alrededor de Guatemala, Villa Nueva, Mixco, Villa Canales, Escuintla, Quetzaltenango, etc. en relaciones PROMISCUAS. Basta apreciar cómo, miles de gentes tienen que emigrar al extranjero por falta de oportunidades: las familias se debilitan paulatianmente. Esta clase de estudios proviene de gente de pensamiento medieval vinculada con el Opus. Los niños que deben ser concebidos, son únicamente los que la familia planea y desea; eso la fortalece; los niños no deseados, la disocian y debilitan: la tortilla con sal del día hay que dividirla entre cada vez más gente. Si seguimos pensando en boberías pseudomorales y mitoreligiosas, disfrazándolas de sesudos estudios, continuaremos en el lugar 118 de IDH mundial, a la altura casi de países subsaharianos ultramiserables donde tampoco hay control natal.
Alfredo Juarez: (2007-10-18 03:40:31 horas)
¡Un estudio sobre el control de natalidad hecho por una institución con vínculos a la iglesia católica! Supongo que el estudio fue hecho objetivamente y sin prejuicios ja ja ja
11 comentarios: