A la largo de nuestra historia citadina, se ha contado con varios cementerios: el primero estuvo localizado detrás de Catedral, en lo que fuera la antigua Plazuela del Sagrario, en donde hoy es el Mercado Central.
María Elena
A la largo de nuestra historia citadina, se ha contado con varios cementerios: el primero estuvo localizado detrás de Catedral, en lo que fuera la antigua Plazuela del Sagrario, en donde hoy es el Mercado Central. Debido a que el mercado está asentado en este antiguo cementerio cristiano, se ha dicho siempre, que aquí espantan porque las ánimas andan de aquí para allá jugueteando, tirando los canastos de verdura y fruta o persiguiendo a las señoras que llegan a hacer la compra del día.
El segundo cementerio o Cementerio Viejo estuvo localizado donde actualmente se encuentra el hospital San Juan de Dios.
Quizás la persona más famosa y renombrada que fue enterrada en este cementerio fue María García Granados, la Niña de Guatemala, (1860–1878), quien permaneció en este cementerio hasta finales de la década de los años veinte, cuando el Gobierno ordenó evacuar el camposanto. Las memorias familiares de los García Granados nos relatan que realizaron el traslado y abrieron el catafalco de María, su cuerpo estaba intacto aunque no había sido embalsamada, quizás a las condiciones climáticas del lugar. Ya en el nuevo cementerio, el cuerpo de María quedó expuesta por unos días en las capillas del mausoleo familiar, pero allí las condiciones climáticas cobraron su factura, y en pocos día el cuerpo de la Niña de Guatemala, la enamorada de José Martí quedó convertido en un puñado de polvo.
El actual Cementerio General fue creado por el general Justo Rufino Barrios, quien ordenó comprar en 1878, la finca conocida como Potrero de García para este nuevo proyecto.
Fue el señor Ignacio Zamora quien estrenó el nuevo camposanto, el 1 de julio de 1881, tumba muy visitada por la concurrencia el día de difuntos cuando los guardianes del cementerio organizan caminatas por los panteones de los famosos, comenzando siempre por la tumba del señor Zamora, indicando que es el inquilino más antiguo que tiene el cementerio.
El Cementerio General tiene 600 metros de frente por 400 metros de fondo. Sus murallas exteriores sirvieron de paredón de fusilamiento para las ejecuciones públicas hasta 1940. En la Calle del Cementerio, hoy 20 calle, ruta ordinaria de los cortejos fúnebres existió por mucho tiempo una famosa cantina en donde los bolitos del barrio se reunían a brindar por los vivos, pero por supuesto, también los muertos quienes, entre dobles de campana, llegaban a la que sería su última morada. Aquella famosa cantina se llamaba, “El último adiós”.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
2 comentarios:
mirna guerrero: (2009-09-19 06:02:27 horas)
por fabor decearia si fuera pocible me ayudaran acomunicarme con la.administracion del cementerio del hermano pedro en la zona 7 ya sea un numero de telefono oh el correo electronico muchas gracias saludos mirna
2 comentarios: