Moderado, certero, con capacidad de visualizar el futuro.
Edgar Balsells
En todos nosotros, el uso del discurso está asociado a nuestra postura con respecto a los diversos problemas del mundo vital: desde los más sencillos y personales, que se asocian incluso con hábitos y raciocinios básicos, hasta aquellos que tienen que ver con nuestra actuación y postura frente al otro, frente a la realidad próxima, e incluso frente a la coyuntura internacional. Pocos son en este mundo los líderes que pueden llamarse verdaderamente “estadistas”, y que velan no solo por los intereses de su propio dominio territorial, sino que tienen la capacidad de elevar la vista, a lontananza, y poder ayudar al atajo de los vaivenes del porvenir: Felipe González es uno de ellos, y su alocución en el Enade 2007 así lo demuestra.
Me impresionó inicialmente su moderación, su certeza, su diplomacia, su forma de visualizar sucesos contundentes del pasado reciente y de encuadrar la actuación de poderosos, locales y extranjeros, contradiciendo con elegancia posturas de predominio mediático y un tanto prepotentes.
Y es que europeos de la talla de Felipe, en la época crucial en que les tocó actuar, se vieron dominados por la beligerancia de los dos grandes ejes: el estadounidense, con Henry Kissinger a la cabeza; y el moscovita, cuyo imperio se amparaba en el manto militar del denominado Pacto de Varsovia.
Y es que resulta ser que ambas posturas, contradictorias, irreconciliables y dogmáticas, de predominio mundial, nos conmovieron a los centroamericanos, como jamón del sándwich, alimentando lo que en nuestra historia política es el amplio inventario de estados de sitio y de excepción, unos más estilizados que otros, y que han servido, desde esos tiempos hasta el presente, como excusa para reconfigurar un verdadero proceso democrático, participativo e incluyente, que por lo menos hubiera empezado por mitigar la hambruna, que es una vergüenza en este suelo, y que según los últimos estudios refleja que somos el país de América Latina donde no solo no ha habido un adelanto en este derecho fundamental sino de manera sorprendente se ha extendido, como metástasis, hacia lugares inimaginables en años pasados.
Felipe le replicó al embajador norteamericano Rocha que no solo habría que ver a América Latina desde la perspectiva de Estados Unidos, sino que más bien habría que ver a Estados Unidos bajo la perspectiva de América Latina, un continente que es un amplio espacio de esperanza.
Me impactó la respuesta que Felipe relata haberle hecho a Henry Kissinger, cuando le reprochó si “como buen socialista nacionalizaría la banca”. Podremos ser socialistas pero no tontos, indicó el ex mandatario español, “lo que interesa es que la banca compita entre sí, que sea eficiente, para que los ahorrantes salgan ganando”. Y además recordó cómo el Generalísimo se ocupó más bien de socializar las pérdidas de malos negocios privados. De ahí a una postura de avanzada de cómo ordenar las políticas públicas y los negocios privados, y procurar un mejor país, no hay más que pasos sucesivos, que tan solo se logran con una mentalidad abierta y clara, como la de Felipe.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
1 comentarios:
Walter Adrià n Ruiz Pèrez: (2007-10-20 14:04:59 horas)
Esto es en serio y en broma. En una entrevista que se le hizo al ex presidente Lagos de Chile, este mencionò que no tenìa nada que hacer. Me preguntè si los chilenos no nos podrìan prestar a este ex presidente para que tomara la nacionalidad guatemalteca y fuera el presidente de Guatemala, puesto que no contà bamos con nadie que nos pudiera sacar del atolladero. Hoy con este artìculo del Lic. Balsells, tambièn me preguntò si Felipe Gonzà lez no nos harìa el favor de nacionalizarse y de asumir la primera magistratura de la naciòn. Lo serio de este planteamiento es que no tenemos lìderes y los que tenemos son pseudo lìderes fabricados y maquillados, apuntalados por el dinero de los grandes financistas y una publicidad exagerada que tiende a desinformar y a ofrecer cancioncitas, bailarinas y frases sin sentido como "esperanzas" o "mano dura" al igual que la mano de hierro inoxidable del Gral. (+) Ydìgoras Fuentes. Esto en lugar de ser motivo de escarnio, debiera llamarnos a reflexionar a los guatemalecos que nos preciamos de ser objetivos y con conciencia social, y desde ningùn punto de vista en una reflexiòn antinacionalista que pudiera dar pie a que algunos que se pontificaran mà s allà del bien y del mal y crean que este pensamiento es desafortunado. Solo regrememos unos meses atrà s y veà mos quienes fueron los candidatos a diputados, Presidente y Vice presidente de la Repùblica y alcalde de la ciudad capital. Salvando una que otra honrosa excepciòn, vemos que no tenìamos en donde escoger.
1 comentarios: