Algunos hombres desean el bienestar de su familia y el de su nación.
Mario Roberto Morales
En su libro de 1954, Sociedad humana: ética y política, Bertrand Russell dice que: “El hombre cuyos deseos están limitados al círculo de su propia experiencia encontrará, al hacerse más viejo y tener un futuro cada vez más reducido, que la vida se vuelve cada vez más estrecha y menos interesante, hasta que no quede nada más que sentarse junto al fuego y calentarse”. Y cuando no queda nada más que existir sin propósito alguno, la gente se suicida o vive muerta en vida, porque la vida sin objetivos ni sentido no vale la pena vivirse. En otras palabras, si nuestros deseos son mezquinos y egoístas, su satisfacción resulta tan fácil y tan poco gratificante que el deseo satisfecho despoja a la vida de sentido.
Por eso sigue diciendo Russell: “En cambio, el hombre cuyos deseos tienen un gran alcance, más allá de su propia vida, puede conservar hasta el final el entusiasmo de sus primeros años. (...) Algunos hombres desean no solo el bienestar de su familia y sus amigos, sino el de su nación, e incluso el de toda la humanidad”. Es decir, el deseo del bienestar personal sujeto a la condición del bienestar del prójimo, es un deseo que nos hace vivir porque nos hace trascender nuestra limitada e insignifcante existencia. Insignificante, sí, en la medida en que reduzcamos sus alcances a lo que popularmente se conoce como “el derecho de nuestra nariz”.
Es cosa sabida que, en jerga psicoanalítica, el llamado “objeto de deseo” cumple la función no de ser satisfecho sino de mantener viva y vigente la capacidad de desear. El objeto de deseo insatisfecho nos hace vivir y, una vez satisfecho, la capacidad de desear decae. Es por eso que el objeto de deseo es cambiante y transfigurable e inventamos otro objeto de deseo en cuanto satisfacemos el inmediato.
La mantención de la capacidad deseante es el elíxir de vida. No la repetitiva satisfacción hedonista de nuestros deseos consumistas, la cual indefectiblemente nos lleva al hartazgo por atiborramiento.
La crisis actual que transita la humanidad y que se expresa en que los estudiantes se rehusan a estudiar porque no le encuentran sentido al aprendizaje y prefieren convertir sus planteles educativos en campos de exterminio de compañeros; en que las juventudes expulsadas del circuito de producción y consumo se organizan en pandillas con una moral de grupo que desafía la moral oficial al uso; y en que quienes pueden incrustarse en el sistema no aspiran sino a someterse al poder para escalar sus amargos peldaños hasta estar en posición de oprimir al prójimo más cercano en desventajas; esta crisis es resultado del cercenamiento de futuro que el “pensamiento único” postuló con su estúpida tesis del “fin de la historia” y de la “utopía realizada”, oxímoron este que niega el derecho a la utopía como objeto de deseo que trasciende nuestras vidas y nos insufla energía para cambiar el mundo y no aceptar que el futuro solo es más de lo que ya tenemos.
Aceptar la noción de futuro como prolongación y no cambio del presente produce un clima de sinsentido que causa depresión y necrofilia. Russell ya no fue testigo (aunque lo previó) de que “el hombre cuyos deseos están limitados al círculo de su propia experiencia” no es ya un ser aislado sino que involucra al grueso de las juventudes del mundo, paralizadas por el consumismo. Es por eso esperanzador que una minoría de ellas comprenda la necesidad de replantear la utopía del bienestar colectivo. Esa minoría es el reservorio del futuro, de la vida y, sobre todo, del deseo.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
10 comentarios:
josue augusto perez figueroa: (2007-10-24 18:31:48 horas)
La diferencia entre el LIBERAL y el COLECTIVISTA es precisamente el "derecho de la nariz". Si un individuo no trasciende hacia los demas, el se muere y no queda nada de su memoria ni de su experiencia la cual no comparte con nadie. El hombre que de alguna manera se involucra en el bien estar colectivo trasciende aunque no le hagan una estatua ni aparezca su impronta historica. El hombre es "gregario por necesidad" porque solo no puede enfrentarse a los desafios de la vida cotidiana. Es una estupidez considerar que SOLO UN HOMBRE PUEDE CAMBIAR EL RUMBO HISTORICO aunque puede figurar como cabecilla, jefe, caudillo, pero de todas maneras de un grupo que lo apoya en el cambio. Hay alguno que no necesite de los demas? Donde esta? Podria compartirnos su experiencia de que pudo sobrevivir solo en una isla? PERO NI ROBINSON CRUSOE que encontro en VIERNES su aliado para lo que el desarrollo. o no es asi?
Mike Aparicio: (2007-10-24 15:58:33 horas)
Sr. Villacorta:
No creo que los comentarios critiquen a Russell. Tampoco creo que calificar de “dummies” o principiantes sea la manera correcta de comentar objeciones al artículo.
¿Es que este blog es un sitio de "snobs" o es posible discutir un tema sin recibir epítetos, calificativos o tener que soportar presunciones de gran cultura Russelliana?
Me parece que Bertrand dijo una vez: “Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas”
Es una discusión de valores más que nada, y ciertamente MRM presenta una imagen agnóstica, intrascendental y muy proletaria, especialmente cuando se refiere a la edad madura como “el final”.
¿Por qué no discutir el tema opinando al respecto, o planteando una interpretación, ya que usted parece tenerla, de lo que MRM intenta decir? Aparte de su temor y desprecio por la vejez o rechazo a la juventud. Y su falta de espiritualidad o interés metafísico.
meaparicio@galileo.edu
Pedro Poitevin: (2007-10-24 15:13:10 horas)
Con todo respeto, señor Aparicio, a Bertrand Russell, apasionado defensor de la búsqueda de la alegría, no se le puede acusar de concebir a la felicidad como "insatisfacción permanente", ni se le puede endilgar aversión por la individualidad. Muy al contrario, Bertrand Russell, lejos de hacer de oveja en uno de nuestros numerosos rebaños espirituales y teológicos, dedicó su formidable intelecto a la contemplación de problemas filosóficos fundamentales desde una perspectiva ciertamente individual, incompatible con la experiencia intelectual colectiva de las grandes instituciones eclesiásticas de su tiempo y del nuestro.
Finalmente, un punto de posible acuerdo entre una persona como usted y el gran Bertie es justamente que Russell, tal como apunta Mario Roberto Morales en esta nota, no veía con buenos ojos el individualismo a ultranza, la renuencia a ocuparse de asuntos que trascienden el interés puramente personal. Las comunidades religiosas ciertamente privilegian ciertas preocupaciones (la búsqueda de una relación personal con una divinidad en particular, etc.) sobre otras, pero no dejan por ello de ser "comunidades", es decir que no dejan de cultivar la colectividad.
Manuel Valdez: (2007-10-24 11:16:43 horas)
Sin embargo, el deseo podria ser el originador de todas las desdichas del hombre.
El opuesto del deseo o la renuncia tambien nos lleva a condiciones socializantes.
Dificil de entender, pero excelente articulo
I shall not want....
alfonso villacorta: (2007-10-24 10:53:18 horas)
Yo lo que veo es que MRM esta explicando al lector algunas ideas de Bertrand Russell.
Algo asi como que esta bajando los elevados pensamientos de un filosofo contemporaneo a las paginas de un diario y veo que, aun asi, no son entendidos ni Russell ni el mismo Morales.
Esta dificil hacer un Russell para dumies o principiantes.
Ricardo Cortés: (2007-10-24 10:05:05 horas)
Comparto el criterio del sr. Aparicio, aun cuando no todos los conceptos.
Olvida don MRM que los más de 5000 años de historia humana documentada no han sido precisamente una reproducción del paraíso. Y el último siglo, en el cual se han agravado los problemas de toda esa historia, coincide con el surgimiento de los grandes proyectos colectivistas, proyectos que causaron tanto dolor y muerte como los proyectos individualistas, si no más.
Así, aunque el desarrollo de su planteamineto es muy interesante, deriva en una explicación simplona y prejuiciada de las condiciones acutales, condiciones cuyo génesis va mucho más lejos de ser "resultado del cercenamiento de futuro que el “pensamiento único” postuló con su estúpida tesis del “fin de la historia” y de la “utopía realizada”, oxímoron este que niega el derecho a la utopía como objeto de deseo que trasciende nuestras vidas y nos insufla energía para cambiar el mundo y no aceptar que el futuro solo es más de lo que ya tenemos."
Lucha Escobar: (2007-10-24 09:51:53 horas)
Linda columna.. buenisima onda, estoy de acuerdo en todo. Yo quiero cambiar el mundo... y lo voy hacer. Y no por eso soy una insatisfecha consumida..
Miguel Aparicio: (2007-10-24 08:11:53 horas)
Individualidad y Experiencia.
Encuentro este artículo de Mario Roberto Morales mucho más legible e interesante que aquellos otros del autor, cargados de etiquetas, especialmente sobre las “multis” las “pluris” y los temas étnicos en general.
Pero no necesariamente comparto por ello el concepto fundamental de estas líneas, que pudiera resumirse en: “La única forma de felicidad es la insatisfacción permanente”.
Especialmente al principio, resulta chocante la cita de Russell en cuanto a que la vejez carece de futuro, de nada interesante en que pensar o desear y que todo se circunscribirá a “sentarse y calentarse junto al fuego”.
¡Evidentemente el autor se encuentra prisionero de su pensamiento pragmático, fríamente lógico y sin visos de Espiritualidad o de una verdadera Trascendencia!
Considera el pensamiento y los deseos individuales como una forma de egoísmo y de mezquindad, olvidando que la Individualidad es el regalo personal que la Sublime Creación le ha dado al Hombre y que lo diferencia de las demás criaturas, seres de rebaño, de gavilla, de cardumen; cuyo interés es absolutamente colectivo y basado en la preservación de la especie como fundamento motivador instintivo.
Olvida la esencial necesidad del conocimiento espiritual, del “hambre” por comprender nuestra relación con Dios y con la Naturaleza. Esta crece con la edad.
Es atributo de los mayores. De aquellos que podemos sentarnos plácidamente junto al fuego, pareciendo no hacer nada, no pensar en nada, no soñar con algo, cuando en realidad esta calma conduce al espíritu interno a vislumbrar un Futuro mucho mas grande, personal, íntimo, que se presenta con la cercanía del “paso al mas allá”…
Pensar en beneficios a largo plazo para la “colectividad” es realmente egoísta cuando se ha superado la capacidad de contribuir, y se evade nuestra Responsabilidad Espiritual, que realmente trasciende y se proyecta al Infinito.
Finalmente el autor cita de nuevo a Russell y habla de “experiencia colectiva”… La única verdadera experiencia es netamente individual ya que es imposible “experimentar por otros”. La experiencia propia y única es atributo de la Individualidad Suprema y todo pensamiento que trata de suprimir al individualismo en beneficio de las ideas “colectivas” es en realidad la negación de nuestro derecho sublime, no egoísta, de encontrarnos a nosotros mismos, a nuestro Verdadero Ser Interno y nuestra relación y propósito Divino.
¡Claro que puede existir una vida feliz y plena en estado de pureza mental y anímica en la que no hay deseos insatisfechos, sino que por el contrario, se ha alcanzado la Intima Satisfacción de comprender a Dios, la maravilla de la Vida en cada instante y la belleza pura e inmanente del Eterno Presente…
Rodrigo Duarte R.: (2007-10-24 05:04:35 horas)
Hoy encendiste un fosforito en la casa de espantos. Se te agradece.
angel salvatierra: (2007-10-24 03:58:23 horas)
Creo que hay jovenes con los deseos de participar o crear una agrupacion para ver por el bien colectivo, lo que hace falta es esa luz, donde esta? yo me apunto si veo a personas como ud, ahi o la sra Marcela Gereda..
10 comentarios: