De un tiempo atrás venía acariciando la idea de realizar un viaje al hemisferio norte durante el otoño.
Cada una de las estaciones del año tiene su belleza y su encanto, pero desde mis años jóvenes (hace buen tiempo) mi preferencia fue por el otoño. Encuentro en el otoño una serena grandeza, y los cambios de colores en las hojas de los árboles –amarillo, café, rojizo, en distintos tonos, entremezclados con las hojas verdes que van quedando– resaltan en una combinación elegante realzada por los rayos solares que le dan transparencia. A lo que debemos agregar el cambio de temperatura que empieza a descender y que tonifica y le da un sello particular a ese tiempo que dura escasos tres meses.
Salimos de Guatemala a principios de octubre y, por cierto, debo decir que me impresionó el avance de los trabajos del Aeropuerto Internacional La Aurora. De aquellos megaproyectos que se anunciaron hace cuatro años y que quedaron en buenas intenciones solo queda esta obra, modesta pero necesaria para tener un puerto aéreo de primera categoría. El ala norte de la terminal está casi terminada y a la altura de los grandes aeropuertos internacionales. Por supuesto que todavía falta mucho trabajo, y dudo que la actual administración concluya el proyecto. En todo caso se trata de una obra merecedora de aplauso.
Abordamos con mi señora un vuelo de TACA con destino a Washington, con escala técnica en El Salvador, y después en un vuelo de cuatro horas de duración, por cierto muy agradable y con un excelente servicio, llegamos a la capital de Estados Unidos de América, donde se concentra un inmenso poder político. En la Ciudad de Washington, distrito de Columbia, se marcan muy bien las estaciones, y por ello íbamos con el deseo de encontrar el otoño bien definido. Sin embargo, para nuestra sorpresa nos encontramos con que la temperatura era más bien de verano (más o menos 90 grados Fahrenheit, equivalente a 30 grados centígrados) con la humedad característica de la ciudad, y que las hojas de los árboles aún retenían su color verde, aunque ya empezaba a notarse el cambio en los niveles de la clorofila, que se traducía en un tímido cambio de colores. Sin duda alguna, los dramáticos cambios climáticos en los últimos años son producto del calentamiento global: en los Estados Unidos se notan los cambios bruscos que inciden en el habitual cambio estacional. Calor en Washington, tornados en muchos estados de la Unión Americana, sequías extremas en otros, inundaciones e incendios incontrolables en otros más. Debemos comprender que la situación es muy seria y que tiende a degradar la calidad del medio ambiente. Ojalá que las naciones más industrializadas entiendan que tienen una responsabilidad muy grande por las emisiones de carbono, y que ya es hora de empezar a poner en práctica las políticas de defensa del medio ambiente acordadas en distintos convenios internacionales (Tratado de Kyoto).
Después de cumplir con varios compromisos en la capital americana, rentamos un auto y partimos hacia el norte en busca del otoño. Nuestro plan era evitar las grandes ciudades y más bien conocer y gozar del campo que generalmente se ignora por la mayoría de los viajeros que prefieren visitar los grandes centros urbanos. Pensamos en un recorrido por los estados del noroeste para culminarlo en la Nueva Inglaterra. Es un trayecto interesante, si se evitan las carreteras interestatales y se buscan más bien caminos secundarios, que brindan un lindo paisaje del campo.
La primera etapa nos llevó al Estado de Delaware para visitar el valle denominado Brandywine, que está relativamente cerca de Willmington (la pequeña capital del Estado de Delaware) y donde se pueden visitar los famosos jardines de Longwood y las grandes mansiones de principios del siglo XX construidas por los millonarios americanos de aquella época, encabezados por Henry F. Dupont, que han dejado un legado de esplendor y belleza. Varias de esas mansiones y jardines fueron diseñados por arquitectos ingleses, italianos y franceses que llevaron el gusto europeo y lo combinaron maravillosamente con las tradiciones y costumbres americanas.
Nos hospedamos en uno de esos hotelitos del campo (bed and breakfast) llamado Fairville Inn con instalaciones cómodas, nítidas y con servicio estupendo en un ambiente acogedor e informal. Así, en ese agradable ambiente nos preparamos para las visitas turísticas.
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7 comentarios:
Edgar Perez: (2007-10-25 13:41:52 horas)
Lo que más me asusta es que tiene un (I), ¡¿Cuantos más seguirán?!!!! Que aburrido.
¿Que les pasa señores de elPeriodico? Acaso cualquiera que haga un viaje tiene que venir aquí a contarlo???
Jorge Rivera: (2007-10-25 13:12:16 horas)
Mmmmmmmmm que interesanteeeeeeeeee.
Brindo por ello.
Manuel Lopez: (2007-10-25 11:54:20 horas)
wow, conoce EEUU!!!! que bueno!!, solo espero que haya ido con dinero ganado con su trabajo y no con algún negocito hecho en su paso por la administración pública...
Antonio Rosales: (2007-10-25 09:34:22 horas)
Me gusta más el Travel & Adventure Channel.
Eddi Lopez: (2007-10-25 09:00:57 horas)
Solo por pura curiosidad, su relato en que nos interesa?? como para que sea importente publicarlo en una columna de una matutino??
Ibrahim Ayad: (2007-10-25 08:33:13 horas)
No entiendo a la Dirección de El Peridico con semejante desperdicio de espacio, que bien puede ser usado para mejores fines y no para que un trasnochado bohemio de frac pretenda apantallar a los lectores con sus viajes a lugares exoticos que estan mucho mejor expuestos en wikipedia. Eso señor Director es una ofensa al chapín que todos los días tiene que levantarse temprano para ir a trabajar y acostarse tarde despues de ayudar a sus patojos a hacer los deberes. Pienso que si salieron de Palmieri y trajeron a pelo lindo los lectores salimos empatados aunque si fué brillante la adquisición de Dina. Bueno el mundo no fue hecho para satisfacer mis gustos así que adelante...
Mario Godoy: (2007-10-25 07:12:34 horas)
Alguien me podría decir que aporta está aburrida y cursi columna de ¿opinión? Para mí es desperdicio de espacio. Realmente entre los blogueros hay personas que escriben con más contenido.
7 comentarios: