Chan Kai Chek se llevó todas las reservas de oro de China a Taiwán.
Mario Roberto Morales
Recorriendo los amplios salones del gigantesco Museo del Palacio Nacional en Taipei, me hallo de pronto ante unos diseños sobre vasijas de bronce cuyo parecido con los glifos mayas me resulta inquietante. Como se sabe, el tesoro que alberga este museo está constituido por las más de 600 mil piezas que Chan Kai Chek trajo consigo –junto con la totalidad de la reserva de oro y de moneda extranjera— de China continental, cuando fue derrotado por las fuerzas comunistas a fines de los años cuarenta del siglo pasado.
Fue con este insumo y con el concurso de la clase intelectual y la élite empresarial chinas, a las que también trajo consigo en su retirada a la isla de Taiwán, que Chan Kai Chek pudo fundar un país para después, poco a poco y con mano dura, incorporar a la población taiwanesa nativa al proceso de reforma agraria, industrialización y sustitución de importaciones que, con la ayuda económica y militar estadounidense, hizo de este país de 36 mil kilómetros cuadrados una potencia industrial que hoy día tiene más de 22 millones de habitantes y una economía creciente.
Profundamente afincado en su cultura tradicional, Taiwán es también un conjunto de urbes cosmopolitas e industriales cuya ciudadanía, protegida por un poderoso Estado benefactor que se ocupa de la salud, la educación y los seguros de la población, está inmersa de tajo en el mundo del consumo globalizado, como lo prueba mi visita al parque de diversiones llamado Aldea Formosa, cerca del lago Sun Moon, a unas dos horas de Taichung, cuya más importante atracción es la llamada Aventura Maya, consistente en una vertiginosa montaña rusa cuyo trayecto atraviesa una réplica de la pirámide de El Gran Jaguar, ubicada en el sitio arqueológico de Tikal, en Guatemala.
La Aventura Maya es un espacio “temático” que incluye restaurante y otras instalaciones, en las que cuelgan de los muros algunos tejidos peruanos con imágenes de Machu Pichu, llamas y alpacas. Los letreros están en español, como corresponde hoy al área en la que se asentó la civilización maya hasta el siglo X de la era cristiana. Lo interesante de los espacios “temáticos” globalizados es que por lo general constituyen pastiches que integran a su “tema” los elementos más disímiles, deshistorizados y yuxtapuestos. Por eso, la Aventura Maya de la Aldea Formosa es una montaña rusa (a la que me subí dos veces) penetrando un pirámide precolombina anunciada en perfecto castellano.
De regreso a Taichung venía yo bromeando con mis colegas, y les decía que tuve que venir a Taiwán a vivir una “aventura maya”, pues no podía vivirla en Guatemala, y que quizá un buen anuncio turístico para que los guatemaltecos visiten este país sería ofrecerle vivenciar “la esencia de la cultura maya en la Aldea Formosa”. La globalización también es eso: un simulacro de simulacros para el consumo de diversiones simuladas. Irónicamente, si es que nuestros ancestros más notorios fueron asiáticos, ahora nosotros viajamos a Asia para vivir “nuestra esencia e identidad” simuladas, asunto que nos plantea la pregunta de si existen esencias e identidades que no sean simuladas, intercambiables, negociables y falsificables. Es decir, pastiches.
¿Dónde está, pues, la “esencia” de Taiwán? ¿En el Museo del Palacio Nacional o en el parque de diversiones de la Aldea Formosa? A estas alturas de la tradición globalizada para el consumo, ha de estar en ambos sitios; como la “esencia” estadounidense está en Washington y en Disneyworld, y la guatemalteca en Tikal y en Taiwán.
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5 comentarios:
Rudy Herrera: (2007-10-31 18:23:28 horas)
Don Alfonso: El joven Peña es producto del manejo de la industria y la publicidad. Que dejó a los guatemaltecos, dentro de sí, que dejó a mas de 9 millones de guatemaltecos. El joven Peña lo conocieron en la ciudad capital, los del Ipod, los que envían mensajes por móvil, hasta allí. Comparar este "paquete" con Miguel Angel no tiene parangó.
A Mario Roberto: mucho respeto, dignidad a quien como el antigüeño de oro Luis Cardoza, nunca ha transado, siempre con el mismo pensamiento. Creo, sino que Mario me corriga que el dijo "matemos a Miguel Angel" en el buen sentido de la palabra. El Moyas es PALABRA MAYOR. Los demás del realismo mágico, García Márquez, Vargas LLosa y demás aprendieron de nuestro bolo(no Flores) del barrio Candelaria....
Mario Cordero: (2007-10-31 12:16:55 horas)
Mi querido Alfonso, me da mucha pena contrariarlo, pero Miguel Ángel Asturias, me parece, ha vendido más que los expectadores de Carlos Pena. Sólo para mencionarle, las ediciones llamadas "Feria del Libro", para las novelas de Asturias, eran producidas de medio millon para arriba, incluso ediciones de un millon de copias, y todas eran vendidas (por supuesto que no en Guatemala).
Para usted, doctor Mario Roberto, mis saludos y mis respetos como siempre (y también para usted, Alfonso, entusiasta lector de columnas y blogs).
Ricardo Aquino: (2007-10-31 08:40:41 horas)
También estuve en ese parque, y falto mencionar sobre lo organizado que tienen las actividades para los visitantes y la convivencia que se puede tener con los aborígenes del lugar, y sin poner mucha imaginación se puede notar rápidamente la similitud con nuestros aborígenes de latinoamericana. existen otros lugares en Taiwan que muestran contacto con los Españoles, con cartas y lugares en los que estuvieron. en general hacer una visita de este tipo da una perspectiva interesante sobre el mundo y su historia.
Rolando Alecio R.: (2007-10-31 08:18:54 horas)
Hace unos años, en Milán; una amiga compró para su hijo, en una famosa tienda por departamentos, un costoso suéter de lana finísima que, a su regreso a Guatemala, el niño me mostró con orgullo. Al primer vistazo reconocí que las figuras que lo adornaban, en tonos ocre, eran nada menos que diseños ixiles de animales (caballos, aves, perros). Ante la incredulidad de la familia, algunos días después los comparamos con tejidos ixiles originales. No cupo duda sobra la apropiación y comercialización de ese elemento cultural propio de un pueblo guatemalteco. ¿Regalías por derecho de autor? Claro, los diseños son anónimos, pero su pueblo, no.
alfonso villacorta: (2007-10-31 05:16:59 horas)
Resulta importante pensar hacia donde va a llevar a la humanidad estas mudanzas de esencias. Sin ir muy lejos, xetulul y xocomil (en realidad un solo complejo) superan la importancia en numero y dinero a la de cualquier sitio arqueologico de Guatemala.
Carlos Pena, para dolor de los intelectuales chispudos de vanguardia, es el guatemalteco mas popular, aunque sea momentaneamente. El numero de personas que lo vieron por TV, en una sola transmision a nivel internacional, supera la cantidad de libros (ejemplares) de Miguel Angel Asturias, que en 50 anos se han impreso en el planeta. La esencia de la guatemalidad se mudo a este joven que talvez nunca ha leido nada del Gran Moyas ni las memorias de Chimel dictadas al abate Brasseur Liano.
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